11 noviembre 2003

Lo se, hice trampa, los otros posts son viejos, pero necesitaba actualizar desde hace ya buen rato. No es que me caiga mal postear aqui, pero algunas veces olvido que tengo este blog, que tengo una pagina personal con varios links, que tengo una vida virtual. Dejo que la vida virtual se muera un rato, o se la dedico mucho a demonios.net. así como antes se la dedicaba a predicado. Ahora sabiendo lo que es el derecho de autor como que me da mas miedo subir mis escritos. sigo teniendo, sigo escribiendo poesias y cuentos, pero ya no las subo a internet ni nada por el estilo. Aunque dicen que todo puede ser protegido por el solo hecho de la creación.

Cuento como me curé de la pesadumbre de ese chavo llamado Edgardo. Tengo que admitir que ahora soñé con besarlo otra vez y me desperté diciendo "puta madre ¿porque no hay otra fiesta?", en fin, realmente fue cuestión de momento. Ayer sencillamente ya estaba dispuesta a preguntar que pex al chavo, pero como siempre, me ganó la cobardía. Pero de pura suerte se sentó junto a mi y Paloma una chava que fue testigo en la fiesta de el besuqueo entre Edgardo y yo, la chava que organizó la fiesta y nos prestó la casa para que algunos dumieramos aho. Solo le pregunté

-Oye ¿y que opinas de lo que pasó entre Edgardo y yo-
-¿Estuvo rico, verdad?- Me dice ella.

Con pena le respondo.

-Si, estuvo rico, pero no se...-
-¿Te dio pena?-
-La verdad si, no se que piense o que-Le respondí
-Ah, tu no te apures, el mismo lo dice "me vale madre"-
-¿De veras-
-Si, tu no te apures-
-Ah, orale, gracias-

Y si vale madre, pues vale madre, ¿no? :D. Debo decir que a pesar de que ahora soñé con haber besado a ese chavo, se que ni estoy enamorada ni tengo porque apenarme. Despues de una semana llena de dudas, pesadumbre y problemas existenciales que yo sola me puse como una carga demasiado pesada. Ahora, despues de casi dos semanas ya me regresó la sobriedad y la frescura que tenía antes de que todo pasara. he de decir que se me ha ido la borrachera de ese viernes y ahora estoy curada.

El pensamiento y la mente hacen que el cuerpo actue de formas extrañas. Realmente no se me quería ir esa sensación de borrachera con Edgardo, ahora creo que yo ya me curé de él. Hoy si le dirigiré la palabra como compañera de clase. A ver que pex, pero ya no temeré hablarle.

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