08 enero 2008

Esputos, espasmos y exasperaciones

Hoy termina mi tratamiento con penicilina por una tos que me duró alrededor de tres semanas, esto porque estaba saliendo de una gripa, a las cuatro me tomo la ultima pildora, no es ni de color rojo ni de color azul como en las opciones para despertar de la Matrix, es verdiblanca como cualquier medicina ordinaria. Nunca en la vida me había quedado afónica por una causa que no fuese gritar mucho en un concierto, me sentí limitada por esto pues mis agudos disminuyeron demasiado, aunque fue una ventaja, algunos compañeros de trabajo dijeron que mi voz se volvió algo sexicachonda, mi novio fue el único que no se sintió conforme con este cambio pues creyó que yo era un extraterrestre que había secuestrado la voz de su novia y la estaba sustituyendo ¿que puedo decir? Juego de novios locos.

Desde el veinticinco de diciembre apróximadamente estoy así, y más en el trabajo en donde estoy cuando lo único que hago es decir "gracias por llamar a la compañia PATO le atiende Ciudadana Herzeleid ¿con quien tengo el gusto?" Por supuesto que eso gastó la voz. Falté dos dias de forma injustificada por lo mismo, aproveché el treinta y uno de diciembre y el dos de enero. Una tía enfermera me recetó una semana de penicilina, esto significó una semana sin alcohol, aún tengo la botella entera de vodka Absolut esperando en casa a que alguien la termine, tuvo sus ventajas pues no gasté en alcohol la semana pasada. Antes de todo esto escupia flemas de un color verdoso fosforescente, algunas tenían formas intrincadas de dragones o serpientes y otras parecian gusanos, despues de mi tratamiento las flemas se redujeron de forma notable y cambiaron de un color verde electrico a amarillo seguido de un blanco hasta que finalmente mis escupitajos se hicieron transparentes con trozos de esputo. De momento estoy mejor pero si tendré que obtener la vitamina C de fuentes naturales, me veré obligada a ponerle el doble de limón a mis cervezas y el doble de jugo de naranja a mi vodka.

Estuve ansiosa el dia de Reyes, nada más compré una rosca de vainilla, no la rosca original, me tocó cooperar con los tamales, tengo una suerte para con los monitos que siempre me persiguen. Tuve mucha azucar en la sangre pues he bebido de todo menos agua. Hoy fui a ver la exposición de Isis y la Serpiente emplumada en el centro de convenciones Jerry Lewis, ubicado en el Parque Fundidora, no me arrepiento, valió la pena ver las similitudes entre México prehispánico y Egipto. Me duelen las piernas, regresaré de ser posible mañana.

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