08 abril 2008

Opinión forzada sobre la desaparición de La Mosca

Pues he leído por un lado y por otro, por aquí y por allá que La Mosca termina con el número de The Mars Volta, he visto a muchos que especulan sobre las razones de su desaparición y que es algo trágico.

Supongo que como muchos tendré que decir como llegué a conocer esta revista, y es que estaba en el desértico Reynosa(desértico tanto en clima como en ideas) apenas llevaba unos tres años en la ciudad pues me cambié de Cd. Victoria a Reynosa por cuestiones familiares, la primera revista que ví fue la cara de un tipo con la boca abierta con aparatos dentales y pupilentes blancos, esto fue impresionante para mí en ese entonces, la ciudad que era pácifica, de la que solo en dos ocasiones me había mostrado tocadas metaleras y nada más llegaba esa revista con ese tipo que después se haría famoso como Marilyn Manson. Esa revista no la compré, y nunca supe que volvieran a venderla en esa ciudad santiguada y carente de librerias y bibliotecas. Después estuvo Julieta Venegas y Rita Guerrero, una de sus famosas portadas, la que más me movió pues en ese entonces estaba creciendo mi fanatismo por Anne Rice y las cuestiones vampíricodarketas. Estuve un rato comprándolas y destruyéndolas con el ansía de encontrar imágenes y reportajes, mutilé cada una de esas revistas. Fue hasta unos años después cuando La Mosca ganó mis respetos cuando pusieron a Rammstein en la portada. Ya tenía un rato de conocerlos pero me había hecho a la idea de que el grupo nunca sería famoso, hoy se han vuelto otra marca de comercialización. Aún así me emocionaba por cada nueva Mosca que veía pues era la única alternativa que tenía para culturizarme un poco. En el CBtis 7, preparatoria en la que estuve, los articulos de Eusebio Ruvalcaba publicados en la Mosca fueron una revolución, incluso el director en ese entonces quería quitar la página en linea de la escuela por lo mismo, y yo fui parte de ese movimiento que nunca se conoció ni dio para más. Y después ya no hubo nada pues poco a poco hubo una decadencia.

Personalmente no veo como una tragedia el que la Mosca termine, puesto que desde hacía rato yo me había alejado de La Mosca por diversas causas, el último número que compré fue el de Juliette Lewis and the licks solo por inercia femenista. No puedo decir que me desagradó pero tampoco puedo decir que me gustó ese número, y como otras compras anteriores me sentí decepcionada por no encontrar frescura o renovación, los textos parecían llanos, escuetos, no había nada nuevo que me dijeran. Por supuesto La Mosca siempre fue crítica, ácida, una hija de la chingada en cuanto se trataba de hablar sobre lo nuevo y comercial, como toda buena mexicana le gustaba chingar y sentirse chingona sin saber que se la llevaría la chingada (disculpen la referencia de Octavio Paz), siento que fue esto mismo lo que también hizo que sé fuera para abajo. No es que me enojara que hablasen mal de los artistas pero en cuanto uno sentía que la curiosidad músical lo movia para tal lado en La Mosca decían "no, es así". Incluso en la sección de Vacas Sagradas en sus primeros articulos llegaron a mencionar al propio Hugo Garcia Michel haciendo analogía de Luis XIV "La mosca soy yo". Quizá esta y la de Michael Moore fueron las únicas que me gustaron. Ya era tan predecible lo que dirían que por esto mismo dejé de comprarla. Fue bueno por un tiempo que me tieran sección de jazz, aunque por sé que Rosa Olivia Hellión Tovar es especialista, siempre me atrajeron más los reportajes de Sara Valenzuela quien hablaba de jazz europeo y progresivo, quizá porque sus conocimientos estaban más frescos y actualizados que los de Olivia a quién le daba por ponerse muy especializada, y eso no iba con la mayoría del público moscoso.

No quiero ahondar en el por qué de su desaparición, a la mayoría de las personas que les he platicado esto me dicen "¿Ah, neta va a desaparecer? Pues era de esperarse, ya se estaba haciendo de las del montón y luego ni aportaba nada". Entre mis conocidos solo he encontrado indiferencia por esto. Una de las constantes que me han dicho es que La Mosca ya temía a lo nuevo, y ciertamente, en uno de sus anuncios decía "una revista tercamente rocanrolera", hizo a un lado el indie, y por ende lo emo que ahora es odiado por nuestra generación, pero ellos estan recorriendo el mismo camino que nosotros recorrimos, y la Mosca no supo dirigirse a ellos ni supo crecer tampoco.

Quizá sea una buena noticia que la Mosca terminara, pues nos veremos en la necesidad de buscar otras cosas y alguién más hará algo. Yo si pudiera dejaba el país, pero ya son exageraciones mías. Lo lamento por aquellos que si apreciaban la Mosca, a mí me perdieron hace tiempo y ni cuenta se dieron, tal vez la revista solo necesitaba unas vacaciones, y de momento siento que es mejor así.