16 agosto 2008

Un minuto de curiosidades médicas, o algo de gore "light"

Esto, amiguitos, es un fuego dentro de la boca, que es una llaga y también es conocido como afta. Está en la cúspide y provoca dolores punzantes y agudos, como si mil bisturies microscópicos te rasguñasen desde adentro. Notese que el fuego tiene un color blancuzco y alrededor está levemente enrojecido. Aunque wikipedia menciona este articulo y dice que normalmente aparecen en adolescentes entre los 10 y los 19 años, para mí esto ya llovió pues tengo 23. Claro, no sabemos que tan específica es la información pues la mayoría de las páginas de internet aclaran que estas cosas no tienen cura en su momento, y que solo el tiempo las va cicatrizando... y pinche tiempo pues aguantar un dolor constante que te impide comer, hablar o tan siquiera silbar es algo irritable. Hace dos días fue horrible pues era tanto el dolor que me la mordí para que me doliera más, se amorató y le salió sangre. Por lo menos ese día tuve en la boca sabor a moronga a medio cocer y me quedé sin hambre.

En fin, esta pequeña aftita ha sido la última en salirme y fue por una cortadita que me hice comiendo algo (no recuerdo si fueron galletas o ruffles de cebolla y crema). Afortunadamente ya no me duele tanto, lo cual me indica que va a ceder. Justo ahora va a cumplir su segunda semana de aparición en mi boca, pero como todo en la vida, ya desaparecerá.

01 agosto 2008

Ya se fue Victor Hugo Rascón Banda

“Ya se nos peló Víctor Hugo Rascón…” Fue lo que les dije ayer a mis amigos alumnos de la S.O.G.E.M. a través de mensajes de texto en el celular, y en la prisa de haber conocido la noticia.

Me enteré por esto gracias a mi novio, quien me dijo “¿oye, conociste a un tal Hugo Rascón?” Le respondí afirmativamente. Me dijo que Carmen Salinas y Laura Zapata estaban hablando de lo lamentable de su pérdida en el programa “La oreja”. Después de media hora de explicarle que era la mera mata de todas las S.O.G.E.M. y que sí me tocó verlo en la ceremonia de bienvenida a nuevos alumnos por ahí de julio del 2003 comprendió que la Carmen y la Zapata solo se patrocinaban en ese espacio aprovechándose de la muerte de un creador. Apenas me dijo eso cuando cambié al canal público de TV Nuevo León para verificar la noticia y ya estaban pasando una entrevista que le hizo la Universidad Autónoma de Nuevo León que volvieron a repetir en el canal de la misma institución antes mencionada.

Realmente nunca lo conocí en persona pero confieso que si derramé una que otra lágrima por la persona que era. A diferencia de otros profesores con los que traté con él se notaba ese aire de frontera, que había vivido entre el desierto y la gente común. A los de nuevo ingreso en ese entonces nos dio consejos de cómo sobrevivir como escritores, y defender nuestro derecho a eso, que jamás nos avergonzáramos de ello. También hizo hincapié en por qué se nos daba la clase de “Derechos de autor” en el primer semestre pues muchos se quejaban de tener esa materia, siento que yo era una excepción pues desde que entré comprendí que aprender sobre eso era indispensable para poder defenderse un poco de sanguijuelas y plagiarios. Lo irónico de esto es que en ese entonces no sabía que él llevó una carrera de derecho. En la entrevista que vi ayer decía que tomó esa carrera solamente para poder sobrevivir.

Nuevamente como a las nueve de la noche mi papá me habló, de inmediato adiviné que me hablaba para avisarme de lo que ya estaba enterada, y ambos tuvimos la siguiente conversación.

-Pues sí, es una lástima, pero ya llevaba muerto ¿Cuánto? ¿Unos cuatro o cinco años?

-Más, ya tenía enfermo unos catorce, estaba con leucemia, ya hasta lo habían pronosticado muerto tres veces

-Sí, era disciplinado ¿recuerdas la entrevista con Aristegui?

-Sí, con el libro “¿Por qué a mí?”… ahora va a tener más venta.

-Sí, siempre pasa así, aunque él si pudo vivir de ello en vida, y siempre la disfrutó.

Y no lo niego, cada que platicaba, relataba o escribía una experiencia se notaba la intensidad de vivirla. Nunca se dijo que fuera un buen ejemplo de escritor disciplinado, que él era un Van Gogh que escribía con brochazos y rara vez corregía algo, tampoco pudo tener imaginación pues una profesora lo detuvo en eso de niño cuando dijo que uno de sus cuentos tenía “demasiada imaginación” y eso lo limitó a la realidad, no obstante continuó activo y eso lo convertía en un escritor con nece(si)dad. Fue la literatura lo que lo salvó. Y sus acciones no solo se limitaban a lo literario sino que también en lucha del derecho de los creadores. Sabía moverse en lo correcto y además siempre proponía algo, no estaba de acuerdo en forzar el gusto por el arte pero si en sensibilizar a las personas. Él mismo dijo:

“Ya pasará en el casting metafísico si se nos da o no el don de las artes. No pido que todos sean artistas, pero sí mejores seres humanos”

Es así como deja un legado integro, y como algunos podríamos seguir su ejemplo, sobreviviendo a la adversidad, continuar en la búsqueda de sueños y realizarlos todos.

Director, aunque nunca hablé contigo, que se sepa que dejaste una enseñanza aunque fuera de a pincelazo en algunos a quienes tácitamente te dirigiste en tu vida.

Descansa en paz

Victor Hugo Rascón Banda

(1948 - 2008)