30 septiembre 2008

Mensaje póstumo a un paquidermo

Y como dice el clásico: "Sólo en México"

La pobre Hilda escapó de un circo, cuando vio la libertad en las montañas del estado de México, cerca del rumbo a las piramides, una luz se le acercó, pero esta no fue la luz de la esperanza sino un autobus que venía a prisa, se mataron el uno al otro. Ahora imagino que el alma penitente de un paquidermo vagará junto con otras tantas almas de perros y humanos que por ahí vagan. Los espíritus deben estar riendo






Descansa en paz, pequeña Hilda

19 septiembre 2008

7 muertos, 130 heridos








Este blog se pone de luto, aunque sea a forma tardada, por lo sucedido en Morelia, Michoacán

¡Qué bonita señal, culeros! Agarrarse de los pocos momentos agradables que tiene México en las fiestas patrias para que así los aterroricen cuando de por sí ya hay terror contenido en el país. Tan siquiera hubieran matado a un pólitico o a aquellas empresas que tanto daño nos hacen, ese si es un objetivo*, pero ¿gente inocente que solo se divertía en la plaza? A eso se le llama cinismo pues no tenían ningún objeto más que el temor.

A los responsables les digo: AL CARAJO CON USTEDES, PINCHES IDIOTAS.

*Este blog puede tener ligeras tendencias izquierdistas pero la autora no está de acuerdo con actos de violencia innecesaria y reprueba los hechos sucedidos en Morelia

12 septiembre 2008

Bienvenida al 16 de septiembre rodeado de algunos otros eventos

La anecdota de hoy 15 de septiembre
Vengo de la universidad pues según dijeron que nosotros si ibamos a tener clases el lunes, y bastantes estuvieron preguntando en el transcurso de la semana y todos los profesores decían lo mismo. Ahi me ven toda cansada, llegando con cuatro horas de anticipación para hacer algunas tareas, pero veo todo vacio. Voy a dirección y pregunto a la encargada.

-Oiga, si va a haber clases ¿verdad?
-Si, sí, tu maestro tuvo que venir
-Ah, claro, es que veo todo vacio, casi no hay gente
-No, si vamos a tener clases

Hecho, voy a la biblioteca y procedo a encerrarme en un cubiculo para conectarme a internet para investigar algo para la tarea. La pantalla desplegó un aviso de que mi contraseña ya no era la correcta. "Joder" pensé, me dije que después vería al encargado de la configuración en linea. Prosigo a hacer la tarea en la lap top mientras pongo al azar la biblioteca de canciones. Voy a la mitad de una estructúra de Ishikawa cuando me doy cuenta de que estoy hambrienta y han pasado ya tres horas de encierro. Salgo para despejarme y regresar de nuevo a la tarea, pero me doy cuenta que faltan veinte minutos para clases, no hay ni un alma en la biblioteca. Pido de vuelta mi credencial de estudiante pues terminé de usar el cúbiculo para las tareas. Salgo, verifico los horarios de los profesores y solamente tienen una hoja en donde no aparece mi profesora.

Camino, espero ver a cualquier compañero... nadie. Estaba por irme cuando en el trayecto me encuentro con un compañero que está en el sistema abierto, o sease que está en la universidad sin estarlo, lo saludo y me dice que también vino a clases pero no hay nadie. Subimos a tercer piso esperando encontrar algun profesor, y yo con la esperanza de ver al tipo que configura la lap tops para que accedan a internet. Pasó a mi lado cuando llegamos a tercer piso, adios configuración. Nos quedamos él y yo como lechuzas, con interrogaciones en los ojos.

-¿Y ahora que chingaos?-Pregunté
-Se pasan de lanzas, a ver, venimos a que nos dieran clase. Vamos a ver que pex-Sugiere el compañero

Regresamos a donde mismo, el prefecto está cerrando su lugar de trabajo y no hay señal de las secretarias.

-No, es que nadie vino
-Uuuuuuhh- coreamos los dos
-No, pues ni modo, vamonos-Insta nuevamente mi compañero

Cada quien agarró por su lado, yo subí a un camión con el sabor amargo de la derrota en la boca. Ni siquiera tuve oportunidad de disfrutar de internet.

En eso, en un momento de contemplación en la que mi saliva hacía las veces de yo yo recordé un centro comercial que queda cerca de mi nueva casa. Guardé la esperanza de que tal vez pudiera sacar mi tarea, y hacer algo más, como estar aqui comentando mi aventura.

Ahora solo le dedico estas palabras a los profesores y honorosos trabajadores de la universidad que me dijeron que cumpliera con mi deber de estudiante en un día feriado:

¡¡¡HIJOS DE PUTA!!

Bien, ahora he desquitado todo :)


Anécdota anterior mal redactada
Hoy es viernes 12 de septiembre, me encuentro en la biblioteca haciendo una tarea sobre la Ilíada, así aprovecho para agarrar la señal de internet, como ya llevo tres cuartas partes del trabajo hecho, por lo que aprovecho este descanso para ponerme a divagar sobre esto. Hace rato iba toda desvelada a agarrar el autobus 218 que me deja en mi afresada y chistosa UANL donde estudio. Antes de agarrar el camión por ahí me tocó escuchar la marcha de Zacatecas, siempre me pone de buen humor, me di cuenta que una prepa de inglés estaba haciendo un convivio sano, a puro refresco y botanita. Para esto mi estómago parecía salirse de mí cual alien hambriento pues el día anterior solo había recibido coca cola y una cucharada de arróz. Agarré el autobus e iba leyendo una revista dirigida a informar sobre el maltrato a las mujeres.

Ha sido demasíada mi angustía estos días pues he dejado pasar muchas tareas que dije que en menos tiempo las haría, eso es la flojera, cariñitos. Y me dije a mi misma "debes ir temprano, aunque tus clases empiecen hasta las cinco de la tarde" y heme aquí. Insisto, ya casi termino, pero lo de una materia, faltaría lo de otras tres que tengo pendientes. Aunque como el martes no habrá clases bien puedo darme una vuelta a cualquier restaurante con internet para poder hacerlo.

¿A qué viene la bienvenida al 16 de septiembre? Pues nada especial, simplemente nos toca ese día de independencia y patriotismo descarriado, ir a gritar a una plazita "viva México, hijos de su chingada". Pero claro, nadie sabe lo que vino antes de eso, celebramos a Hidalgo, la Corregidora y muchos más que todavía batallo en recordarlos, y henos aquí mientras escribo desde mi lap top Toshiba, pero por lo menos tenemos al juguito Boing.

Además de saber que la próxima semana será feriado, también me vine a enterar escuchando W Radio que ayer fue aniversario del festival Avándaro "¿y eso qué?" dirán ustedes. Pues bien, Avándaro fue nuestro Woodstock, hubo rockeros que cantaban en inglés y hasta me vine a enterar de la existencia de División del Norte que representaron a Reynosa, pero la insensibilidad de los medios y de un gobierno represivo hicieron que este evento rockero se fuera olvidando. Y peor tantito ahora que esa fecha es opacada a sabiendas que también se murieron unas cuantas millares de personas en unos edificios incendiados. Pero por supuesto que gracias a ese evento también se olvida el golpe de Estado que hubo en Chile, poderosísima fecha si me permiten decir.

Entre tanta contrariedad ya no sé si celebrar o no. De acuerdo a mi experiencia me parece que vivimos en una burbuja dividida, no hay el sentido que nos una como país, tenemos el sur, el centro y el norte. En el sur tuvieron a Zapata y en el norte tuvimos a Villa, ninguno de los dos logró dejar una lección general en el país (bueno, quizá zapata con los de Chiapas, pero son la excepción). Nadie sabe de las injusticias en los ranchos del desierto ni los despojos en los pequeños pueblos. He estado en los dos lados, y agradezco eso, por lo mismo estoy a favor del norte y del sur. Por esto mismo me encrespo cuando oigo a un regio decir "mata a un chilango" ¿se han atrevido los regios a conocer a los chilangos en vez de despreciarlos?¿se han atrevido a manifestarse como ellos lo han hecho?¿se han atrevido a hablar? Claro, tan grandotes y tan chillones somos todos ¿Que importa esto? De todos modos nos darán un día para pensarlo, pero creo que para ese entonces estaremos tan empachados o ebrios que ni veremos por qué se hizo tal fiesta. Ni modo.

Yo como buena mexicana sigo cumpliendo mi función de ciudadana estudiante, me regreso a hacer la tarea.

03 septiembre 2008

Me encantan las bibliotecas pero me cagan los bibliotecarios

Quiero asumir que al menos uno de nosotros ha pisado una biblioteca alguna vez en su vida. A aquellos que gustan de esta experiencia saben lo que hacen en estos templos del saber, sirven para leer, meditar, conocer, explicarse las cosas, y hasta para curarse la cruda como lo ha mencionado Bukowski.

Pero pese a esto tenemos al monstruo de la laguna, a la piedra en el zapato… a la molestia andante guardiana de este conocimiento: el bibliotecario o la bibliotecaria que con su mirada nos observa inquisidor, vigilante de no hacer ruido alguno. No he conocido a un solo bibliotecario que sea sociable o haga sociable el acto de la lectura.

Bien es cierto que la lectura es individual y cada quien va a hacer un viaje interior, ya sea al adentrarse en las mitocondrias de una célula, al enfrentar al krakken en una odisea o a vestirse con turbantes y capa de terciopelo y enfrentar ballenas del tamaño de islas, sin embargo es esta misma experiencia la que se puede platicar entre los amigos, podría empezar con una plática como “oye, güey, mira que me leí un libro bien chingón, acá con batallas bien gore en donde se mueren todos al final, toda una masacre” y la persona en cuestión bien podría hablar de una obra de Shakespeare o el guión de cine hecho libro de La masacre de Texas, de este tipo de libros se pueden encontrar, por este aspecto, la biblioteca es una compañera inolvidable.

Digamos que los dos amigos en cuestión van a la biblioteca y están leyendo al mismo tiempo el libro, saben que van a gritar y a decir alguna expresión entre signos de admiración que diga “¡No mames!¡Atravesado con una lanza y con las tripas de fuera!¡la sangre le chorreaba, jaaaaaa!” y es entonces cuando se acerca el imbécil de quien les hablé anteriormente, el bibliotecario al cual nunca escucharás hablar y solo se dedicará a decir “shhhhhh” cuando te expreses de tal forma.
Sé que tampoco voy a llevarme una grabadora y hacer baile y faramalla en la biblioteca, sino perderían su solemnidad y el lugar silencioso que son, pero el hecho es que cuando vamos y leemos algo por gusto a la biblioteca, el bibliotecario es el primero en desanimarnos, ya sea porque solo se limita a callarnos, o porque no soporta que varias personas que expresan animosamente la opinión de los libros que leen y por lo tanto siente que le están invadiendo su espacio privado.

Fuera de una excepción en Reynosa que siempre estaba dispuesta a ayudar y hasta recomendaba libros con una sonrisa, la mayoría de los bibliotecarios que me han tocado la primera vez que entro a una biblioteca me comen con la mirada. Siempre parece que amenazan por cada persona nueva y con esto creen que hay que comportarse de una forma grosera e indiferente.

Yo soy de las que se anima cuando veo que alguien lee algún libro que le recomendé por primera vez y de ahí se arranca para leer otro y así continua. De pequeña me ha dado esto y siempre he disfrutado cada libro que leo. Lo único que no disfruto son a los bibliotecarios que se acercan a callarme cada que me gana la risa cuando leo un libro que se preste para ello, o cada que hago una expresión por algo que me impresiona dentro del contenido matando así la parte humana del libro.