04 enero 2009

Un vistazo al Otro Lado underground y barato

Vengo cansada, me duelen las piernas, me duelen los tobillos, caminé mucho. ¿Que hice? Pues fui al Otro Lado, es un término tan común por acá que cuando alguien del Distrito Federal me habla, o incluso algunos de San Luis Potosí me han preguntado qué significa ir al Otro Lado, y esto es cruzar la frontera, pasar de la linea, nadar por el Bravo... pasar al Otro Lado, pues, y no implica que es llegar a la muerte (aunque para algunos migrantes sí resulta así, pero no hablaré de algo que se ha hablado demasíado).

Anduve en la pulga... sí, la pulga de San Juan, la flea market, el mercadito de cosas baratas o usadas, esos que se ponen algunos días a la semana, normalmente venden cosas eléctricas, ropa de segundo uso, motores usados, lo que se te ocurra si buscas bien y me impresiona cuanto hubo de contrastante en la ida, para darse una idea, diré que no me sentí alejada del país... por supuesto que tan sólo se trataba de adentrarse de cincuenta a cien kilometros en el valle de Texas, los destinos a donde van la mayoría de los regios: McAllen, Pharr, Hidalgo. Es todo lo mismo, casitas, despoblado, granjas, casitas, despublado, más granjas y así se va. Esta es la vista de las casetas de paso desde lejos, ese es Phar, y es obligado a comprar dólares para poder convertirse en un ente consumista y capitalista. Desde ahí se puede ver parte del puente, es ese techito sin importancia que se ve a lo lejos. En total alcanzamos a cambiar unos 20 dolares que se reparte entre la abuela, mi madre y mi padre



Más adelante fuimos a esa susodicha pulga, y el contraste fue total, se trataba de mercaderes autenticos, vendedores de frutas y verduras, así como venta de mascotas, con una que otra chicanada como esta:



Lo correcto es "Recoja su pedido" pero ya ven, así de bonito se habla el español por acá. También, para sentirte como en la pélicula de "Freaks" estaba una feria manejada por gringos, la entrada costaba un dolar y podías conocer a la rata asesina, al bebé de dos cabezas, a la mujer salvaje, al gallo de cuatro patas y a otras cosas que se te ocurriesen. De esa feriecita ambulante obtuve estas imágenes:




Así es, se trata del cachorrito de un xoloizcuintli, más bien una cachorrita, la señora que se ve al fondo es rubia natural, nada de chingaderas desteñidas. El atractivo era la serpiente, que según platicaba la doña, comía pollo de supermercado y conejos (¡¡¡QUE ALGUIEN PIENSE EN LOS CONEJOS!!!). Ya pueden darse la idea de cómo estaba. Había señores que también vendían iguanas, perros de pelea, y por supuesto cotorritos. Por ser domingo también había más diversión para los que podían pagarla



Al haber comprado unos audífonos chinos en tres dólares y después de habernos pérdido muchas veces, finalmente fuimos a casa de una tía para que hiciera el almuerzo, eran como las once. En el camino vimos una reminiscencia de Alfred Hitchcock, una nube negra de aves indeterminadas, sabía que no eran urracas por que estaban pequeñas, sabía que no eran palomas porque el pico y las alas no concordaban, sabía que tampoco eran golondrinas porque su cola no estaba como una tijera, así que sepa que aves endémicas serían, pero eran demasíadas. Afortunadamente volaron lejos, pero pude fotografiarlas cuando se posaron unos instantes en los cables de luz



De ahi, después de haber almorzado en casa de mi tía, nos movimos al centro comercial más reconocido de McAllen, la Plaza Mall, invasión de JC Penney's, Mellharts, Sears y otras marcas gigantes que no reconozco ni me interesa reconocer. Ovbiamente insulto esa plaza al no haber llevado nada de dinero para gastarlos, pero en ella les puedo vender algo de forma gratuita, se llama baba. Tenía años sin ir, no hay algo interesante que me ofrezca esa plaza, a menos que viva de sueños, como los converse que llegan hasta la rodilla de sesenta dólares, o el juguete de Spawn de quince. Recorrí pocos lugares, estos fueron algunos:




El primero es una tienda de chocolates, los que se te ocurran: alemanes, para fondue, con nueces de la india, con cacahuates, me quedé con el antojo. El segundo ya le ven toda la firmota, a veces se encuentran curiosidades chidas, como un dragón de peluche que me quería llevar a casa y no podía.




Algo que me dejó boquiabierta fueron las maquinas de sueño, cuando las ví dije "¡¿que diablos?!¡les estan vendiendo imaginación!¡algo que ellos mismos pueden crear si se concentran!". Y así es, a tan sólo veinticinco centavos, pero ¿acaso ellos se pueden meter en mi mente y reflejar cuando tengo sueños húmedos con algún personaje?¿acaso ellos recrean mis fantasías?¿acaso ellos me quieren hacer alucinar lo que ya tengo? Ví poco, o más bien nada, como realmente no tenía ni los veinticinco centavos solamente me pude a ver el negro dentro de la maquina, la oscuridad, distinguí que se trataba de una pantallita que seguramente se encendería cuando le metiese la susodicha moneda. Me quedé unos minutos viendo a ese negro y decidí ocupar mi imaginación, llegué a ver nieve y a un gusanito con muchos zapatos bailando al son de la huaracha sabrosona, lo protegía un arbol de color amarillo. El vistazo me salió barato, creo que fue lo que más disfruté y sin gastar nada, pobrecitos de los niños que miraban por una moneda.

De ahí, con todo el cansancio que provoca caminar, regresamos a Reynosa, pasando por el puente de Hidalgo

7 comentarios:

Λgeиda Ladяidø dijo...

q onda me pasé del blog de corajitos pa'acá así q no vengo buscando porno jaja

hace poco fui a los yunaited y creo q si me tocó la parte consumista superficial, no soy de ropa de marca ni nada asi q me aburri en san antonio

me hubiera gustado conocer esos lugares q mencionas, "más chafas"

lo de las maquinitas de 25 centavos esta muy gracioso, y como digo a veces: si eso esta en venta es porque alguien lo compra/paga, no?


shili

Ciudadana Herzeleid dijo...

¿San Antonio? La mayoría son muy extremistas para ir a Estados Unidos y dicen "debo ir muy adentro" y resulta que esa parte es la más aburrida porque todo se trata de comercialización. Acá no tenías que adentrarte mucho, incluso esas pulgas las encuentras a pie, pasando el puente.

Si fuera más adentro en EU iría a Nueva York o a Alaska, y ni siquiera me llama tanto la atención ir, un hermano mío estuvo allá año y medio y no le gustó nada. Sí ganaba dinero y todo pero nunca se sintió cómodo pues dice que allá está bien segregado todo

Yorch Cluni dijo...

Pues aqui rayoniando tu blagh como lo prometí, no te lo comenté, pero que chido que te la pasaste bien del otro lado n_n, y pues sabes que he estado medio distraido por lo que te dije, tu lo comprobaste ayer con la guia =corran ¡ah que bien que bien, y ese quien es ¬¬! mañana te hablo mein liebe quesita, descansa y te amnnmnmnmnmnmnmnmnmnmnmmnmmmnmnmnmn ene guion bajo ene

DECIREVES dijo...

es otro mundo sin lugar a dudas, incluso lo chafa te sorprende, lo "nice" ni lo buscas por que de hecho Monterrey pretende ser una ciudad gringa...imaginate el dia que E.E.U.U. absorba a los regios como ciudad?
saludos!!!

Ciudadana Herzeleid dijo...

Preferiría estar muerta antes de que eso suceda

mIkE dijo...

Odio a los conejos!!! Son las peores mascotas del planeta.
Más serpientes por favor!!!

Ciudadana Herzeleid dijo...

Yo sé que solo lo dices para enojarme, pero no caeré en tu juego, además por ser lo peor son lo mejor, son tan lindos que a la vez son molestos, que por eso me gustan n_n