17 febrero 2009

Paseos en Petronila

Dos días anteriores estuvo lloviendo, esos días he andado en mi bicicleta, se llama Petronila, me duelen los chamorros pero estoy feliz porque me ha dado el aire. El domingo al fin me animé a ponerle aire, ya le puse la refacción que le faltaba y salí a la aventura. Escuchaba el viento junto con las gotitas de humedad, mi ropa se fue humedeciendo poco a poco. Llegué hasta Eloy Cavazos, me mojé toda hasta que me calaran los huesos y no cabía en mi de tanta felicidad.

El lunes volví hasta el metro Eloy Cavazos durante la mañana, y en la noche tuve la boca abierta para saborear la lluvia. Dicen que soy adulta por tener veintitres años, yo digo que tengo siete cada que ando en bicicleta.

Me duelen las costillas y no sé si ha sido por comer mucho o por andar en la bicicleta mucho rato. Veré a mi bella Petronila al rato para que sigamos andando

3 comentarios:

Nindë dijo...

Así!!! pues yo tengo siete cada vez que puedo jugar con burbujas de jabón y como cinco cuando mi novio me las regala

Victor H. Garcia Alonso dijo...

Nadie sabe del amor que se le tiene a su vehículo más que uno mismo, es como los poemas de la edad media a los caballos que ayudaban a los grandes caballeros, yo así veo a mi vespa, una especie de “7 leguas” mágico que me lleva a todos lados.

Pd: mi vespa se llama "La fina"

Ciudadana Herzeleid dijo...

Ninde: Ay, las burbujas de jabón son la neta del planeta n_n

Victor: Ponerle la fina a tu fina es la pura finura, tsss xD