15 marzo 2010

Un post en negro

¿O qué?¿no han notado que el fondo del blog es negro y no blanco? ¡Cuack! La verdad tenía mucho sin actualizar porque he andado entretenida en otras redes como twitter y facebook, aquellas en donde es fácil perder el tiempo y enterarse de muchas cosas. Además de ese factor, también fue que me agarró una depresión por la muerte de mi perro, y sí, me vale madres los que digan que soy una exagerada, pero es que un perro debe morir de viejo y no atropellado cuando apenas tiene tres meses, el imbécil del carro no se detuvo. Estoy hablando que esto sucedió hace más de un mes, y además de eso, la pasé mal las siguientes semanas por madrecitas como la escuela y las balaceras que sucedieron en Reynosa, y también el hecho de no querer hablar sobre ellas fue negarme a algo que en realidad pasaba, y ojo que no niego que sucedan, ciertamente a muchas personas les parecerá una psicosis generada por los medios electrónicos, o esa es la versión que quieren vender, pero al contrario, son las personas que buscan los medios electrónicos para enterarse, y ahí viene a valer madres todo. Y todavía el jueves a una amiga la asaltaron cuando apenas iba a llegar a la universidad, esto desde el camión 218, que se supone es uno de los más seguros. Ese mismo jueves en la noche mi bicicleta ya no estaba en el lugar donde la había dejado amarrada, y eso ya me hizo convencerme de que el país está podridísimo (uy, si, la novedad, verdad, disculpen mi pinche esperanza en el mexicano, de verdad discúlpenme, ahora chingaré al que se me ponga de cerca si eso los pone felices, cabrones). Luego por esta misma depresión que me siguió terminé llorando a las tres con diesiseis minutos, apenas puse el noticiario de Paola Rojas en donde describían como acribillaban a una familia que estaban en pleno velorio, no supe en donde ni supe cuando, tan solo me puse a berrear como vaca en matadero mientras me dejaba llevar por la espiral de sentimentalismo mezclado con coraje y con desesperación. Y luego en la noche llegaron mis padres y vieron el mugrero que había en mi casa, y el clásico regaño de mi madre por decirme que no me aprecio, que no tengo autoestima, el qué dirán las personas que vieran mis calzones tirados en el piso, que aquello era ofensivo, que aquello me venía valiendo madres por lo mal que me sentía, y por decirle lo mal que me sentía ella decía que estaba haciendo un teatrito que no valía la pena, pero era mi puto teatrito ¿a ella que le importaba? Y ya para en la noche vi que mis pantalones estaban teñidos de negro, chinga tu madrinola, putísima menstruación monstruosa que me convierte en la monstruosa también, y más monstruosa por el mentado día de las mujeres, por las que muchas seguimos luchando para hacer una existencia soportable.

Y pues de ahí me la pasé dormida los días que siguieron, solo me levanté a comer y a defecagar y mear, con eso me la pasé tranquila. Y pensé en visitar a un psicólogo para que me dijera como es que puedo lidiar con tanta pinche presión, con tanta maldad o tanta negrura, pues cierto es en que pensé mucho en suicidarme, y también me vale madres que me digan los cristianos que eso es un pecado, y los morales que aquello es una actitud derrotista, así como también me anda valiendo un pito el que me digan que estoy mal por pensarlo ¡chingada madre, que son pensamientos nada más! Supongo que el día en que de verdad lo quiera hacer no diré ni madres, nada más quiero agregar que en esos días me recuerdo a mi misma esta rola de La Cuca





Bueno, y después de tres meses he actualizado, ya les cumplí a quienes tenía que cumplirles, las buenas noticias son que dentro de poco iré subiendo cuentos a la página literaria de Laura E. Cáceres así que esten pendientes.

He querido regresar a hacer Alice, pero todavía me aguanto pues no he conseguido ni escanner ni tableta, una de dos se debe dejar, pero mientras, sigan disfrutando en la revista Decir Revés algunos articulos, y por supuesto, mis queridos Gorrones, en la vida real sigo estando ocupada, y eso son buenas noticias, porque quiere decir que puedo seguir viva un rato más sin andar con esas chingaderas de quererme morir.

Y eso es todo lo que tengo que decir.

3 comentarios:

Λgeиda Ladяidø 3.0 dijo...

y yo q me quejaba pq hoy hubo mucho sol =/

ni qué decir.. creo q con justa razón te quejas y te deprimes

"mantente ocupada" ese sería mi tip para las depresiones (ya sean fidedignas o meramente somáticas)

y ps ya sé q eres de cierto carácter comunitario-altruista, pero pues no creo q sea muy chido dejar q te afecten tanto las cosas de las q te enteras en los medios de comunicación, hay cosas q está fuera de nuestras manos mejorar o controlar

también puedes pasarle al club de los chocolates.. comer es una opción para no deprimirse


ánimo

mIkE dijo...

Señorita Laura!!!
Que barbaridad, en verdad andaba usted de negro humor, la comprendo un poco por el hecho de que la psicosis colectiva en reynosa tambien me afecta, ya casi no puedo salir de mi casa con tranquilidad, pero esto habra que superarlo de algun modo, no se como... en fin, un abrazo.

Ciudadana Herzeleid dijo...

Agenda: Estuve en el club de los chocolates, y apliqué la de ocuparme y no preocuarme, gracias =)

Mike: la verdad es que había escuchado un rumor en el que se venían para Monterranch, y creo que ya se les hizo, ahora veré si puedo ir a Reynosa xD