28 septiembre 2010

Post dedicado al primer frente frío perceptible del año

Y aclaro en lo "perceptible" porque no es el primero que nos llega, ese creo que llegó por agosto o septiembre, y recuerdo haberlo sentido andando a las diez de la mañana en bici, pero obviamente duró unas horas y el infierno veraniego continuó. Este frentecito está aquí desde el lunes, y fue un alivio ver cómo en el pronóstico decían temperaturas coquetas de veinte grados centígrados ¡ah, que sabrosura y que ricura! Lo que en el Distrito Federal lo llaman como el frío cachondo, ese en el que quieres que tu pareja se acerque y te diga en un susurro "¡Viviana, Viviana, Vivianita!" o en el caso de los hombres, cualquier poesía Sabineana, o lo que mejor se les acomode.
Ahora es bueno llegar a la casa y sentir que está calientita, no que lo otro implicaba ir a calor y llegar al calor ¡Dante debe de reírse en su tumba de tanto calor que hace acá! En serio que es lo único que detesto del norte, su pinche calor, pero cuando el frío llega, es para quererlo mucho, abrazarlo y amarlo, pues luego del verano. Hoy he sacado mis suéteres ligeros, señal de que el año está por terminar ¡y ya sólo quedan tres meses!¿Recuentos? ¡No estoy para eso! Me está yendo tan bien que he disfrutado mucho mi vida. Pero veamos:

Mucha lectura, poca escritura, más bicicleteada, menos nadada, más distracción, dolores deportivos, más o menos un poco de chela.

De lo que he visto en la escuela recomiendo:
"Mientras agonizo" de William Faulkner
"Sirena Varada" de Alejandro Casona
García Lorca y Rafael Alberti

Creo que eso, a grandes rasgos, sería todo, ah, que bueno que ya es otoño =)

14 septiembre 2010

No quería hablar del Bicente Nario, pero ni modo

Esta es la semana, los medios nos muestran grandes eventos cómo tropas extranjeras viniendo al D.F. o ciudades en las que se transmitirá el grito para que nadie salga de casa. Imagino que el grito será de terror. Ya no quiero cansar a nadie con lo obvio ¿que vamos a celebrar? Bueno, pueden buscar en internet, en la televisión (no en televisa), en la radio, en cualquier parte se están haciendo revaloraciones de los heroes del bicentenario, doscientos añitos de una supuesta libertad, libertad para los criollos que tenían menos privilegios, querrán decir, o igual era una libertad que involucraba a indígenas, criollos y negros, que en algún lugar quedaron, pero no tanto por aquí.

Entonces ¿qué podemos celebrar? German Dehesa, que en paz descanse, decía que la supervivencia ¡estamos vivos! Sí, con todo y que otros nos han dejado de lado, nos han chupado nuestra médula moral e intelectual, pero seguimos vivos. No puedo decir con orgullo patriotero chauvinista que es muy chingona esta celebración, porque la verdad no lo es. Si hace un par de años murió gente en Michoacán, y hace poco secuestraron a un alcalde, además de muchos muertos y desaparecidos ¿que más podemos agregar? Bien, podemos preocuparnos todo lo que queramos, pero la lucha sigue. Ya la mayoría que pensamos sabemos cual es el camino: la educación.

Vaya ¡si hasta algunos narcos que se encuentran pagando sentencia en la cárcel lo han dicho! En los libros está la respuesta, por que en ellos conoceremos más. Y no, no me refiero a los best sellers ni a lo que quieren que leas. Sencillamente podemos agrandar nuestro conocimiento al saber que en otros lados hubo revoluciones, que nuestra mente es un reflejo de nuestra sociedad, o al revés. Tenemos a autores densos como Marx y Nietzsche, y por otro lado tenemos el periódico ¡y el internet! pero hay que saber elegir que es lo que conviene a nuestro juicio leer.

Hoy no quiero enojarme ni frustrarme, ya suficiente tengo con la angustia que me produce Reynosa y con saber que una compañera de salón ha faltado debido a que le tocó un narcobloqueo junto a su novio y eso le causó una depresión que no le permite moverse mucho. La entiendo pues he pasado por lo mismo en donde la angustia me sobrecoge tanto que no me queda más que llorar (y agradezco la facilidad con la que hago esto porque me permite seguir). Ya no puedo hablar de una felicidad y de que todo está bien, pero pues ni modo, tengo que hacerlo y vivirlo.

Insisto en moverme por aquí y por allá y hacer las tareas, además de seguir de mantenida de mis padres pues soy la única a la que le falta romper la rienda y volver a ser independiente, cómo querían serlo hace doscientos años de la vieja España. No quiere decir que no pueda serlo, sé que puedo, conozco las formas, todo gracias a esa educación que he mencionado, y también a la vida, no hay que olvidarlo.

Si queremos avanzar hay que aprender, seguir aprendiendo, nunca asumir que todo está fácil o que nos está regalado. Si espero una afrenta o un cambio, es ese: menos queja y más acción. Si te molesta tu vecina, acéptala cómo es por su circunstancia; si te incómoda la cumbia, acéptala y enséñale al otro otras opciones también; si no soportas que te echen el carro encima, pídele paciencia al otro y aguanta vara civilizadamente, entenderá, y sino corre como alma que lleva el diablo. No puedo dar una guía de supervivencia o guerrilla intelectual, muchos que han huido, otros trabajan, cómo debe ser. que por cierto, muchos la van a agarrar desde el miércoles, pero el viernes tengo una clase con una profesora argentina, y la acepté junto con otros compañeros. Será un largo paseo, imagino que estaré encerrada garabujeando o escribiendo, también haciendo tarea ¿que más queda? Por mientras les dejo dos cositas chistosas reflexivas






Cosas que quisiera hacer o tener en el chentenario:
-El libro de Trino
-El libro de Rius
-El libro que habla del aspecto sexual de los héroes, del sexólogo David Barrios
-Adelantar tarea
-Limpiar la casa