14 diciembre 2010

Crónica de Rammstein y su concierto del 7 de diciembre en el palacio de los deportes

La espera fue larga desde el día de Halloween, cuando todo se juntó para poder ir, el boleto sería en avión, y la espera por ticketmaster fue corta, ya que la esperanza parecía perderse cuando todos los boletos para el 6 de diciembre se habían terminado “¿pero cómo chingados pasa esto? ¡putísima madre!” y aún así aguardaba y esperaba, hasta el día de la preventa. En mi feisbuk estuve actualizando mi estado, pasando desde una rola suspensiva, hasta la celebración posteando el último video “Haifisch” ¡chingón! Pero la espera, puta espera, me cae, octubre, noviembre y todavía la primeritita semana de diciembre, no mamar, ni cuento esa pinche espera porque me dio muchos sustos y hasta desmayos. Cuando fue el mero día tuve que pasar por el susto de subir a un avión, y es que siempre tengo la costumbre de agarrar ventanilla, pero también termino muy asustada por todo lo que se ve en las películas, siempre pienso en “Fight club” o “Viven” ¡pero caraja madre!¿eso qué? ¡Contemos el concierto! Después de la desvelada entré con mi novio a eso de las seis de la tarde, , tuve que meter la cámara en mi entrepierna para poderla pasar, y para hacer esto le pedí a mi novio que me cubriera y me abrazara ¡me la pelan las reglas de OCESA y su puta prohibición de no entrar con cámaras!. Así, en el segundo concierto, el día siete de diciembre, y pasando las vigilancias, la de la policía de afuera en el Palacio de los Deportes, y la de Ticketmaster, logramos entrar, la pista no estaba llena todavía, pero hicimos montón y estuvimos esperando. Todavía ni empezaba el concierto cuando la gente se empezó a densear y todos empujaban a todos “¡¿que horas son?!” so oía a lo lejos “¡las siete!” respondía otro, así la voz de la hora se empezaba a correr, el concierto comenzaría hasta las ocho, en eso hubo pruebitas con el equipo y con el hielo seco, ya que el escenario estaba cubierto con una tela negra y no dejaba ver nada. En ese lapso siguieron los empujones, alguien sacó condones, otros que no aguantaron vara fueron sacados de la masa de personas y mi novio gritaba a los que empujaban y decía frases como “¡ni que vinieran a venir a ver a Visin y Llandel!” y todos a su alrededor reían.

Una vez pasado todo el alboroto, después de veinte minutos de la hora en que decía el boleto (raro en los alemanes, tan puntuales que dicen que son) las luces se apagaron, entonces comenzó un sonido que era como el fluir, ese in crescendo operístico tan característico del último album, comenzaban con “Rammlied” (la canción de Rammstein). La introducción duró unos segundos que se hicieron eternos, hasta que la voz de Till resonó con las siguientes palabras “Wer wartet mit Besonnenheit Der wird belohnt zur rechten Zeit Nun, das Warten hat ein Ende Leiht euer Ohr einer legende” (Quien espera con prudencia....Será recompensado a su debido tiempo...Bueno, la espera ha terminado...Presten oídos a una Leyenda...) Cuando se escuchó el grito de “RAMM... STEIN” la tela negra que antes cubría el escenario cayó, se reveló la bandera alemana y conforme seguían interpretando la canción esta otra tela cayó también. Así comenzó el show, Till camisa sin mangas y pantalones y botas de color negro, plumas rojas alrededor de su cuello y su boca brillaba por obra de un pequeño foco que tenía en la boca, tal como se ve en el videoclip “ich tu dir weh”.
Después de las pausas para los aplausos y el júbilo, Till, en un español más suelto que otros años dijo “muchas grracias a todos ustedes” . Seguido de esto un riff medio atontado comenzaba a sonar, se trataba de “bucstabu” canción que en el disco viene con la palabra censurada, este era solo para mover la mata y tranquilizarse después del rush de la primera canción. Pero el motor volvió a arrancar con “Waidmanns heil”. Hicieron otra pausa para después pasar a “Heirate mich” la gente respondió con saltos y headbanguerada, en “Keine Lust” muchos gritaban “¡Que hueva tengo!” mientras saltaban o estaban en el slam, pero no es que se quejaran del concierto, sino que traducían la canción, ya que “Lust” en alemán significa flojera o hueva.
“Feuer frei” fue cuando el fuego se portó como debía, muchas explosiones y chispas. En “Wiener blut” fue lo mismo. No fue hasta “Frühling in Paris” donde la calma nos llegó a todos; en su interpretación Till fue un poco más sentimental y más lento en el ritmo, mientras que Flake se limitaba a dejarse llevar por las notas en su teclado.

La parte más esperada en el concierto fue con la canción “Mein teil” ya que ponían en el escenario un caldero gigante ¿Y Flake donde estaba? Para los que ya conocemos y reconocemos a la banda ya sabemos que siempre le han de hacer algo, y esta no era la excepción, él estaba dentro del caldero y debían cocinarlo, ya que la canción habla de un caso en que un tipo le pidió a otro tipo que lo asesinara y se comiera su pene, por supuesto que esto inspiró a la banda para escribir la canción y hacer el show, y cómo todo es pura secuencia en el teclado, pues ni modo, Doktor Flake Lorenz tenía que sacrificarse en nombre de la banda, meterse al caldero, encenderlo con el lanzallamas y ser cocinado.

Después de eso, vino la pausa, el intermedio que se venía, y por supuesto que muchos pedían más de la banda. Gritos, aplausos, olas por parte de los que estaban arriba, sentados, no como nosotros en pista, entonces “du riechst so gut” sonó y otros fuegos artificiales se aparecieron, no usaron el arco que acostumbraban, pero no importaba. En “Benzin” antes de que empezara la parte vocal todos gritaban “hey, hey, hey” porque así viene en el sampleo. Otro acto que dirigió el sampleo fue la marcha en “Links 2, 3, 4” pues todos marchaban y aplaudían, aquí Till dejó que el público cantara un poco más y él se callaba. Después de esta siguió el exitazo que ya todos conocemos y que reconocemos hasta la nausea: “Du hast”, igualmente el público fue quien cantó más mientras Till volvía a decirle al público con claro acento alemán “Grracias, cabrrones”.

Después de esto, en “pussy” literalmente se la jalaron frente a la gente, lo explicaré más adelante. El sampleo que usa Flake y que recuerda a esas películas viejas de porno setentero comenzó, así la canción que es una mezcla de alemán con inglés comenzó, pero no fue sino hasta la mitad cuando después de los batacazos de Schneider hubo una pausa rítmica, entonces aprovechó esto, se levantó de la silla en la que tocaba y sacó de su entrepierna un miembro de plástico, fingiendo que se estaba chaqueteando. Cuando llegaba a su “extasis” la eyaculación eran chispas que cubrían la mitad del escenario, así lo hacía de lado izquierdo, después al derecho. Con rapidéz se acomodó en la batería y siguieron con la canción. “Sonne” fue casi obligada, pasó como otra canción de estudio, cuando acabaron y los demás seguían aplaudiendo, Till tuvo la sencillez de decir en un susurro al micrófono “tiburrón, tiburrón” y así introdujo a la canción “Haifisch” fue aquí donde sacaron del escenario a Flake, el tecladista, en el bote salvavidas, le aventaron camisas, y después él sacó una bandera de México y la agitó frente a los demás, fue vitoreado por eso.

Cuando lo regresaron al escenario nuevamente hubo otro silencio, ya para este momento las personas estaban con ansias de escuchar una rola en específico, por lo que comenzaron a gritar "puta, puta, puta, puta, puta". Pasarían entre unos minutos hasta que decidieran regresar. "Ich will" sería la canción, en cada remate de batería estallaban fuegos artificiales.

Cerca de la despedida muchos seguían gritando, entonces la soltura de Till se demostró aquí cuando dijo "¿quierren puta?" le respondieron con chiflidos, gritos eufóricos y agitando las manos "¿quierren puta?" volvió a preguntar, la respuesta fue la misma pero más enérgica "¿QUÉ SI QUIERREN PUTA?" y seguido de esto se empezó a escuchar el sonido de un caballo y una trompeta que era tocada por Flake "Te quiero puta" fue la última canción, dedicada para todos aquellos que queríamos escucharla. Era la más sencilla de cantar para todos pues es la única en español.

Acabaron esto y sólo dejaron de fondo la canción "ohne dich" y una bateria solitaria en medio. Para cuando regresamos a la casa mi novio y yo, lo primero que se me ocurrió fue postear en mi facebook

"Till aprendió español, todavía batalla un poco, pero ya a la banda que escuchaba les hablaba de "cabrones" con camaradería mexicana, y antes de empezar la canción "haifisch" dijo "tiburón, tiburón". Los efectos y las puntadas de la banda ni se digan, Christoph se masturbó con un miembro falso que eyaculó un montón de chispas en la rola "pussy" y Flake salió en su lancha, los mantengo informados"

Aquí las fotografías que tomó mi novio, él era quien tuvo la cámara después, una la saqué del perfil de otra amiga (Rammsteinsita Germany) que también estuvo ahí.