29 julio 2012

Encuentro de Escritores Reynosa desde la fenomenología personal (que título tan mamonoformál)

Viajé entre pasados, presentes y futuros probables(que no veía cercanos) para llegar a este momento que pasó, esta medida de abstracción que se dividió en tres días y en cuyo primer día no pude asistir: el Primer Encuentro de Escritores en Reynosa, hecho por el IRCA (Instituto Reynosense de Cultura y Artes) y que fue como un bonche de luciérnagas caóticas iluminando la oscuridad de la indiferencia, la industria y el narco, tan característico de un pueblo-ciudad-fantasma-poblado como Reynosa, del cual corro y vuelvo desde hace tiempo.


El contacto con este evento fue Miguel Perez, anteriormente conocido como la tía Miguelona, y hoy conocido entre la banda y la raza como Mike Perez. Su entrada fue correcta y adecuada: solo se limitó a poner la foto de la publicidad del encuentro y decir a grandes rasgos "caiganle"


http://en-el-divan.blogspot.mx/2012/07/programa-del-1er-encuentro-nacional-de.html


Y algo se movió en mi dolor de corazón Herzeleid Ciudadana de la república recién aplastada de la imposición que me dijo "ve" y sacrificó las presentaciones de libros rockeros y de otras cosas pequeñas pero igual de importantes en Monterrey. A sabiendas de que Reynosa es un territorio desértico como su clima, sabía que nadie iría, y aún así sabía que podía sacar mucho, y así fue.


Pese a que me perdí el día jueves (que me dijo Miguel que estuvo muy interesante) y haber llegado tarde a la primera mesa del viernes (por haber llegada desvelada y sobreprotectora de Peter Murphy Morfino Cuniculus Tochtli de Rabbit, nombre completo de mi conejo mascota), alcancé la mesa que realmente estaba esperando, la de ciencia ficción. Apenas llegué y Edgar Omar Avilés (que en mi particular y familiar y lúdico mundo lo conozco como "Ruso") me reconoció y me saludó. Finalmente somos mentes que creamos nuestros mundos mediante la literatura el lenguaje y en nuestra particular e individual forma nos hacemos garras para compartir esto de forma colectiva. Así fue que, sin saber gran cosa de la presentación, me acerqué a escuchar, con intenciones de saber, de conocer, de reafirmar o cambiar posturas. Y así me embarqué, Omar traía un ensayo que me pareció correcto al momento y a la posteridad, defender la imaginación y la fantasía, los límites no explorados para la creación, que fue capturando en un ensayo de autor, dando su opinión al respecto, adentrándonos en este territorio a los que muchos temen meterse por un miedo aparente a ser alejados de una realidad que se les ha impuesto. Así, en esa misma mesa de ciencia ficción estaban Pepe Rojo y Bernardo Fernandez, mejor conocido entre sus textos como BEF, quienes reafirmaron esta postura de moverse a través de realidades (y cada uno resaltando lo bueno y lo desventajoso de esta realidad), y finalmente, en el ámbito del conocimiento personal, me llevé muchas semillas de aprendizajes que irán germinando más adelante, en textos académicos, o en la forma de seguir creando ficción.


Después me enfrenté con un mismo encuentro que se dio parecido al de Federico Schaffler: Cristina Rivera Garza "¿y esta morra quien es?" me pregunté en la ignorancia total. Y al igual que Mike, supongo que su presencia y su conocimiento nos terminó apabullando, finalmente el resultado de ese primer día, 27 de julio de 2012, dio la adquisición de los libros "Interrupciones" de Pepe Rojo, y "La Castañeda: narrativas dolientes desde el Manicomio General. México 1910-1930" de Cristina Rivera Garza, a la cual me parece otro clavado a la historia del sanatorio, el cual se conserva entre el mito y la revelación, ya que su existencia y las consecuencias de su estadía tan breve en la historia mexicana han sido tan impactantes como la conexión que ha tenido entre la Revolución y el año de 1968, donde al haberlo derribado pareciera haber dejado fluir la locura a todo México (el simil de una leyenda urbana que me ha gustado mucho, y que se viene reiterando el en libro, a pesar de abarcar hasta los años 30). Por otra parte, Pepe Rojo me dejó un reto más pequeño, que a su vez me dio una tarea de ir abriendo puertas, descubrir retos y candados dentro de su narrativa, además de darle mensajes de otros territorios que incluyeron las voces de Galaviz y de Chipuli, el cual fue, como misión personal, el tratar de mostrar el género dentro de México a través de la interdisciplinariedad (esto como una opción más a tomar en cuenta). Entonces, a grandes rasgos, salí extasiada, y tan es así que terminé deslizándome por el pasamanos de las afueras del teatro como el tobogán de mi éxtasis infantil e incomprensible.


Así, después de este encuentro y de lidiar al lado de Mike con la paranoía citadina de balas perdidas o de matanzas inadvertidas, que pude salir y huir a mi bienestar aburguesado (el cual, si no existiera pudiera sobrevivirlo, pero dejando de ser la humana que conozco y llegar al nivel de las bestias fálicas que se alegran de las armas).


Así el 28 me mantuve en una cruda letrísticoliterariosencilla que no podía sacar de mi cabeza, el día anterior había sido más que perfecto, y no podía demostrarlo de forma intelectual (aún no puedo hacerlo al escribir este remedo de entrada, pero trato de llenar mis huecos o mis innombrabilidades con lo que pueda de palabras).

Es así que decidí hacerme la desentendida y dejar que el tiempo se moviera para ver si me iba a pie, en la pesera. Finalmente mi padrepapá me dijo que tenía vuelta al centro de la ciudad, y luego de que mi caóticocalmada mente viera paisajes de surrealismo en Reynosa, finalmente me dejó afuera del teatro.



Este último encuentro, además de reafirmar la chingonería de Cristina Rivera y de Alberto Chimal, meterme a aprender todavía más de la onda zombie, y además hizo enterarme más del trabajo de BEF y de "Ruso" (y siento no poder decirle de otra forma a Edgar Omar Avilés, pero así queda en el eco de mis memorias) pues quedó más que reafirmada, me sentí acorde a mi situación y pude amistar, o cuando menos dar una opinión honesta de mis coétaneos,


leyó una parte de "El último explorador" que se trataba de un constructor que hacía una "anastrofe" que es lo contrario a catástrofe
bien chido, mi cielo, me encantó, salí extasiada n_n
es de esos extasis que tienes más allá de lo carnal, cuando una obra te movió más de lo que tú mismo puedes describir
como el Club de la pelea o Blade runner

jojojo

01:12
como cuando tu mente tiene una idea de existencia humana corriéndote en el cerebro como musaraña o mangosta hambrienta xD


Este fue el chat que tuve con mi novio al tratar de describirle de forma somera cómo es que me sentí con este encuentro, y su risa fue de aprobación, como todo fandom extraño de esta fusión que se da entre la literatura y los sueños.


La experiencia me rebasa y me dio de más para seguir adelante, soñando, creando a partir de estas estúpidas ensoñaciones (estúpidas para el resto de la población comida por la nada).


En el asombro que tengo, aún no puedo describir lo que siento, incluso el hecho de dar un implícito de la complicación de la ciudad a Alberto Chimal cuando me preguntó inesperadamente donde estaba Soriana Periférico (cerca de mi casa, lejana a Reynosa, cercana a la distancia y al Nowhere Place donde Coraje, el perro cobarde, vive o vivía).


Tan extasiada que mi corazón, lleno de patos tontos y de conejos saltarines, todavía no describe este encuentro.


Quizá no fue nadie, quizá fue poco, quizá fue todo, pero esto, al ser organizado por Alisma, quien trajo este faro en la oscuridad que pareció rodear a Reynosa.


Y sí, quizá seamos burgueses los que vamos a estos encuentros (me quedo en la autocrítica), pero por lo menos la conciencia de que esto se dio nos da una noción de que hay que continuar este trabajo, a pesar de que nos corten un brazo, una pierna, una cabeza o un pezón, pues seguimos en el lugar ideal, el cuerpo desentrañado ideal (Cristina Rivera Garza dixit, basado en la conferencia de cierre que trató el tema del Horrorismo contemporáneo)


A grandes rasgos, esta entrada en este blegh donde doy mis vomitadas (que son reforzadas a veces por el alcohol [como no voy a negar que ocurrió en este caso]) ha sido una razón más de vivir, y de no desesperarme por los desaparecidos (una cuñada y un cuasiprimo), y formar parte de la catarsis del horror (nuevamente, Cristina Rivera Garza dixit).


Así que avanti, y a la chingada con estas dificultades, si no es desde mi localicad, o desde la localidad de la loca localista local localizada locuáz laloca entonces ¿desde donde?


(el propio BEF, sin proponerselo, ha reiterado mi etiqueta de fenomenofrik, y no puedo evitarlo, así soy, y sigo esperando más cordura dentro de la locura o locura dentro de la locuro-cordura)