20 septiembre 2012

Del miedo a escribir o a vivir y otras menudencias

-Nada se pierde en el mundo. ¿Has soñado alguna vez algo que, al despertarte, no sabías qué era? 

-Sí -respondió Bastián-. Muchas veces. [...]

-Son los sueños olvidados del mundo de los seres humanos -explicó Yor-. Un sueño no puede convertirse en nada una vez que se ha soñado. Pero cuando el hombre que lo ha soñado no lo guarda... ¿a dónde va a parar? Viene aquí, con nosotros, a Fantasia, ahí abajo, a las entrañas de nuestra tierra. Allí yacen los sueños olvidados en capas finas, finísimas, uno sobre otro. Cuanto más se cava, tanto más espesos son. Fantasía entera se asienta sobre unos cimientos de sueños olvidados.

La Historia Interminable - Michael Ende

Apenas hoy caí en cuenta de que ha pasado mucho tiempo sin que escriba gran cosa, pero es que grandes eventos han pasado, así como el reencuentro y el remixeaje conmigo misma. Muchas veces lo he reiterado en este blog desmadroso, no puedo tener seriedad, me cuesta mucho estar con la pose apretada de la formalidad. Y además de esto he tenido muchos bloqueos existenciales y literarios causados por el mundo académico que tanto cierra, porque para empezar ¿por qué chinga carajos empecé con esa mamarrachada de cita? Porque recuerdo que a mi nunca me ha gustado poner citas al principio del texto, lo siento una forma muy farolera de decir "miren, miren cuanto conocimiento inútil tengo", pero bueno, así es esto, se crea una imagen de intelectualillo sabihondo que en realidad es una forma patriarcomachistorra de decir "a ver quien la tiene más grande, quien la tiene más". ¿Cómo es que esa cita del principio? Esa cita se llama epígrafe, y es una idea que resume toda la idea del texto largo (confirmenlo en su wikiperra y Real Academia Española más cercana). Y saqué este parrafito porque hace un par de días hablaba con un amigo que me decía

-Lau, estoy bien apurado, no he escrito en dos meses

A lo que yo respondí

-No te preocupes, es perfectamente normal, quiere decir que estás viviendo tu vida
-Sí, pero tengo miedo de que un día todas las ideas se vayan a evaporar y nunca jamás regresen
-Las ideas nunca se van, siempre están ahí, el hecho de que no las veas no quiere decir que se van a ir

Y de ahí cada quien se quedó con su trip, en su face, en su onda humana. Palabras más, palabras menos, pero algo así fue la plática.


 Esta frase de "tengo miedo de que un día todas las ideas se vayan a evaporar y nunca jamás regresen" me recordó a los sueños. Se puede decir que las ideas son como un enjambre de mosquitos que nunca se están quietos, pero este enjambre, en el cerebro que trabaja con la parte creativa, que se queda en las palabras, esta volando, y se junta con imágenes y con chispazos de subconsciente. Así más o menos es la onda cuando se trata de pensar pero dejando llevar de lado la parte imaginativa, el hemisferio derecho que vuela como mariposas, en colores, y que tiene su luchita convivencial con el hemisferio izquierdo, amo y señor matemático, donde todo debe estar en su lugar.

Y no, señoras y señores, no crean que por el hecho de estar en letras nos quedamos en la anarquía del hemisferio derecho, al contrario, la lógica academicista pide adentrarse en un rigor cuasimatemático que cae en lo argumental, ahí donde se une precisamente la lógica y el ordenamiento, para que nada quede abierto (o que por lo menos no lo aparente).

Por eso al escribir muchas veces el caos impera, pero un buen escritor (o blogger o periodista o pintor o comiquero o cualquiera que trabaje con lo creativo) sabe de antemano que la cosa no está en la espontaneidad, sino en la corrección, edición y acomodo de lo que salió en primera instancia, así que eso de los genios creativos que sacan cosas de la nada no se lo traguen, porque finalmente todos podemos ser creadores, la cuestión está en hacerlo donde nos guste (desde el que repara autos hasta el constructor de edificios). Con los creadores no hay bronca, pues la abstracción nos permite crear universos ficticios que nos permiten escapar a otros lugares, matar a personas, imaginar posibilidades, desafiar la realidad conocida y crear otras de acuerdo a nuestras referencias realistas. Pero en la imaginación está la semilla de las propuestas para este mundo real (ahora ya sabemos lo que significa volar, ser vigilado por fuerzas autoritarias, y estar en el silencio).

No es la primera vez que oigo este miedo a la escritura, y supongo que eso es una nimiedad ante lo que acontece en esta realidad, la cual causa el choque, la que tiene paranoias, la que está en la incertidumbre de una bala, un momento en que un policia o militar pueda farolear porque necesita sacar su dinero en un cajero o que necesita comprar gansitos en el Seven o que recoja su ropa en la lavanderia, pero ¿neta tiene que hacerlo con su uniforme y con su arma? Y uno por dentro le mienta la madre.
Aquí esta foto es de antier, el policia fue escoltado con otros cuatro haciendo una cosa de civiles, me pregunto yo ¿por que carajos no lo haces en tu momento de civil?
La cotidianidad del miedo, del horrorismo (concepto, que como he mencionado, conocí gracias a Cristina Rivera Garza), el acostumbrarnos a ver a la maldad, a esas "autoridades" con miedo y no con una sensación de salvación o de seguridad.

Es lógico que en el entumecimiento de la realidad, el shock gane de diferentes formas, unos se cierran, unos son indiferentes y en geografías más exactas, en el centro del país estan sintiendo lo que el norte resintió desde cuando (hablo de mi experiencia del noreste)

Individua afectada por el shock imperante, tres fotografías del 6 de septiembre y una de un viaje a Reynosa tras ver cartelones de gente desaparecida.

No creo que el caso de mi amigo vaya por ahí, o al menos no quiero dejarlo en eso, asumo que como estudiante se adapta a su entorno.

En mi caso la visceralidad siempre gana, y esta entrada no es la excepción. Y esta visceralidad antes era ventajosa, pues me carcomía por escribir, sin importar errores, sino lo que finalmente saliera expulsado, como si de un vomito, cagada, flema o moco se tratase, como escupitajo reiterativo.

Y aquí vienen los sueños que muchos me han contado: "sueño que me secuestran", "sueño que balacean a mis papás", "sueño que me llevan a matar a un campo" sueño que muero"... sueños de muerte, pero no sueños muertos.

Hace unas semanas me espantaron pues creí que mi novio estaba presenciando un estallido revolucionario, o por lo menos una trifulca iniciadora de la revolución, pero fueron mis miedos los que se posesionaron de mí. Aunque no niego que me comporté como una histérica, esto es porque no sabes como reaccionar ante la incertidumbre, y la mala, porque la buena es para cuando haces un cambio para bien, para mejorar, sobre todo después de lo que pasó el jueves 13 de septiembre con Julio Vertiz y Antonio Cobos, sin olvidar el jaloneo que le hicieron a Denisse Márquez. (link aquí para la info). No hay que olvidar que se supone que la UANL es autónoma y es de las mejores y que da oportunidades y no sé que tanto más, y por esta apariencia no dejaré de lado mi posición de lo decepcionante que ha sido esta universidad, tantas decepciones y tanto mugrero y corruptelas que no sé ni por donde empezar, pero he seguido en la posición agachona de callarme para verme linda, o de seguir en ese trip anteriormente dicho.

Pasé esa etapa del miedo paranoico hace un año, y no negaré que estos casos se hacen reiterativos debido a que la realidad se ve mala, y no negaré que así es, pero prefiero quedarme en mis libros, en mis pocas enseñanzas, compartir cuestiones anarquistas, y crear, o evadirme en la creación. Y de algún modo, después de varios meses de mutismo mental, mis sueños han vuelto, desde humanos que combaten reptilianos y se descubren ellos mismos como unos (después de una larga trama) hasta historias no escritas. Después de esto, Murphy me despierta con sus orejas grandes o con su salto y todo se desvanece, pero a algún lado no escrito llegan estos sueños, donde está lo real, que no es la realidad si no uno consigo mismo.

Quizá también es que la felicidad sea ligera y no puse que me encontré con los de La Castañeda, y dio pie a evitar amarguras, por lo menos un par de meses,  y pude convivir con ellos, como grupo, como admiradora, como fan tranquila, y quizá se reitera el hecho de que cuando no hay noticias son buenas noticias. Quizá no escribir nada, o escribir poco, o escribir esto sea bueno. Y es bueno que hubiera leído en CONARTE junto con otros grandes autores coetáneos viajantes de la imaginación, y haber conocido a Rafael Nieto en persona. Dentro de poco iré a reencontrarme con Federico Schaffler, objeto de estudio de la tesis, y sujeto chido, escritor, difusor cultural y compartido con lo que sabe, gracias a él y a mi asesor podré ir a Tijuana una semana para leer una ponencia, y de ahí, arrastrándome o llegando de panza, estaré en la boda de mi hermano mayor, por lo menos veo proyectos a futuro en dos semanas.

Confieso que no he escrito mucho de mi tesis pues ando en la investigación, voy lenta pues ahora veré el concepto de frontera, y eso abarca mucho, es un campo no visitado y necesito un machete para avanzar en tan espesa conceptualidad, regresar y avanzar, y regresar y avanzar ¡y me encanta! ¿miedo a escribir?¿miedo a ser? Pues no queda de otra, de cualquier manera la paz y tranquilidad no regresarán pronto a lo social, por lo menos no en esta década, pero mientras yo esté tranquila pese a lo que suceda y aprenda a sobrevivir, como muchos otros despojados de esta guerra absurda lo han hecho, entonces todo estará bien.



Hasta la próxima entrada =)