22 febrero 2017

¿En qué momento blogger se hizo tan formal que nadie escribe tonterías?

Recuerdo aquellos momentos del 2006 cuando tener un blog significaba una red social, era sucia, rápida, sin correcciones y sin miedo a arriesgarse a escribir una pendejada, pues para eso tus lectores te corregían, hacías cuestionarios sobre cual era el color de tu alma, quien era tú villano interior y un respaldo para cuentos y letras que se te ocurriesen. Y valía madres lo que escribieras, aunque fuese largo, y siempre existía el lector que te decía que era muy largo lo que escribías, por otro lado estaba bien pues te permitía ser concreto a decir: esta es mi pinche opinión, pero gracias por tus aportes.

Me quejo porque algo que me parecía punk, rudo y sin ninguna censura de pronto se hace algo muy arreglado, como el cocainómano que aparenta ser normal, o el exgordo que no quiere admitir su pasado e insulta a muchos, la imperfección que se domina por el quiero ser feliz, y eso está bien pinches bien ¡de verdad! Es bueno que las cosas evolucionen para bien, algo así como la segunda parte de "Trainspotting" o las adaptaciones de películas que salieron desde Marvel (espero ansiosa la película de Logan, y disfruté mucho Dr. Strange)y dejaron de lado purismos, de igual forma es mejor que salgan aquellas cosas que hacen fusiones buenas, algo como el cholo goth o el burlarse de los darks siendo darks como Elvira Darks, así como también hacer covers guapachosos de los ochentas muy bien adaptados.

Nunca tengo un aniversario o algo especial para este blog personal, simplemente fluyo, pero estoy notando que van a ser diez años de algo errático, sin propósito más que el de entretener o informar de cosas diversas, otras de perorar, pero al final es hacer algo que me permita percibir captar el mundo.

Y que chido que el mundo cambie, también lo que escriba y el como lo percibo.

A veces pienso que en vez de escribir con un orden sólo intelectualizo lo que no me permito decir porque ¿y si me equivoco?¿y si no es correcto?¿y si la cago? Pero pensar en esas madres impide más lo que escribo, y también en la escritora se juega o se puede ir cambiando poco a poco la perspectiva, sin dejar de lado la disciplina que surge de la pasión por hacer lo que se me gusta.

Pueden culpar a facebook que ya casi no vengo a escribir acá, porque allá sintetizo mis pendejadas y tengo un aliento más corto, buscando que rían o que se la pasen bien o reflexionen y se entretengan un rato. Me puse de ociosa a tener un canal en youtube, y pues también por ahí pueden checar cosillas que no tienen un orden pero conectan con todo. Así funciona mi cabeza, es una red de ideas aparentemente inconexas pero a todo me gusta buscarle un partón, si nada conecta pues no pasa nada si no se concluye, algo lo junta.

En fin, esto fue otra forma de recuperar el blog, la inestabilidad en mi vida tiene que ver con inestabilidades geográficas ¿mentales? nel, esas las tengo mas o menos medidas (y conste que no tengo psicólogo, eh ¡¿queobo?!).

Lo que sí tengo en claro es que no quiero seguir esa idea del escritor mamón que sufre y gusta de sufrir porque el sufrimiento es su puta forma de monetarizarse ¡ya no imiten a Jesucristo ni a los de Isis con sus putos cielos, pinches culeros gastados!

¿Y qué decía de recuperar el blog y de ser formal y de limpiar y la madre?

Bueno, es personal, cuando quieran ver cosas literarias o preguntar o algo, pues aquí estámos. Sigamos así, total, es cosa de mantener un ritmo.

Nos vemos en el siguiente posteo.

No hay comentarios.: