El blog desmadroso, reseñoso y notifuricufragilísticoespialidoso, con lo literario, poético, sangrón, fufurufo, serio y elevado de Laura E. Cáceres
miércoles, 18 de septiembre de 2019
Mi versión tardía de "Alta traición", o como con un poco de pozole las penas son menos
El 15 de septiembre caminé por la calle Texcoco con un par de pestañas patrióticas, todo para buscar un pozole, y mientras iba caminando y la tierra y la contaminación, esta avenida es la frontera entre Iztapalapa y Nezahualcoyotl, y permite estar entre la postura de dos lugares que siempre creí amigos, el estado de México y la ciudad de México, otrora Distrito Federal. Mientras iba pensando en el pozole con pollo (que en realidad es gallina) que iba a comer. Mientras facebook estaba lleno de muchas amigas feministas y rojillas diciendo que muchos problemas continúan, como las desapariciones, los feminicidios y el despojo de territorios a los indígenas, aún así yo no podía dejar de sentirme entusiasmada y con ganas de celebrar legítimamente, pues durante ese día miré el Festival Cultural, que había empezado desde las cuatro de la tarde, yo esperaba la aparición de Tamaulipas, algo con cuera tamaulipeca, pero en vez de ello fue un grupo de baile de Tamaulipas, tampoco me decepcionó, y de hecho creo que fue así porque a veces Tamaulipas parece un terreno inexplorado que tiene fuerzas incomprensibles para el resto del país, un elefantito que te puede tragar o al que puedes montar si se porta de forma tranquila, y que a su vez es invisible porque ni siquiera tiene memes como Tlaxcala y sus primeras escaleras del 2017.
Bromeaba con ello, pensando que ahora estoy o estamos en una especie de noventas alternativos en 2019 puesto que por eso aparece el grupo que no es la cuera tamaulipeca, quizá porque mi realidad anterior la he querido negar con otras cuestiones como que no hubo esos asesinatos, desapariciones o secuestros, y no quiere decir que no estén hoy, sencillamente no puedes seguir por la vida queriéndote morir mientras todo continúa. Entonces surgen mis preguntas ¿Cómo hacen para que el enojo no los deje caer en la depresión?¿Cómo muchos tienen el temple para decir o dar las noticias a diario sin que ello les traspase la mente? ¿Cómo otros se pueden mantener en pie con la poesía o sus escritos?¿Y cómo es que otros se mantienen en la ignorancia y se regodean de ella? Creía que antintelectualismo era algo exclusivo de Estados Unidos, pero acá así como veo a personas que están muy educadas diciendo burradas como que necesitan a un francotirador en los edificios, o que quieren de regreso a Peña Nieto o a Felipe Calderón, también veo a los otros que quieren andar de forma simple por la vida diciendo las netas necesarias como que hay que sobrepasar esto y seguir adelante. Y después estamos las mujeres que estamos haciéndola de pedo por cosas como que siguen las violaciones o como que siguen existiendo feminicidios, entonces mi mente empezó a silbar para tratar de poner esas ideas en orden porque luego el ruido de la mente y la furia animal quiere salir.
Aún así seguí caminando, tenía miedo de ser la única con las pestañas patrióticas, pero después vi a dos señoras con motivos patrios, y me sentí mejor. También, curioso para la indiferencia chilanga, alguien me da las "buenas noches" y le respondo por igual. Estoy acostumbrada a ello cuando se trata de subir o bajar una combi, es una convención social no escrita, pero que te hace sentir conectada de forma social con el otro, llegué a ver a algunos que ya caminaban de la forma en que el alcohol los hace caminar, y entre que los envidiaba también me alegraba no estar tan jarra como ellos. Cuanto entré al restaurante de Rodolfito's, que es excelente para todas esas cosas de comida mexicana, pedí de inmediato mi pozole de pollo (que en realidad era de gallina) a uno de los meseros le llamó la atención la forma de mis pestañas, el viento me las quería arrancar pero mis ojos juguetones aguantaban un poco más. Después de que me vendieran los dos pozoles (¿a poco creían que solo iba a comprar uno?) volví a caminar. Curiosamente hace tiempo dejé de pensar en el futuro, pues entre el calentamiento global y el nihilismo millenial no pensé que hubiera uno. Pero pensé en el día de mañana, en lo que podría darse o como ir hacia adelante para poder avanzar.
El futuro, esa palabra que no aparecía en mi hablar mental o físico, simplemente se va en relación a que disfrutaba el hoy porque el futuro no me la ponía mejor porque lo desconocía, pero recordaba a ese niño que leí en sexto año cuando preguntaba por el futuro hasta hacerse un hombre con una barba muy larga. Recordé que tuve un cabello de casi tres años y era tan largo que tengo las trenzaspara donar pronto a un centro para hacer pelucas para niños con cáncer. No sé a quién le puedo garantizar o dar un futuro si no me lo permito, pero por lo menos puedo sonreír.
Esta sonrisa no deja de lado el dolor de quienes perdieron un hijos, quienes están escarbando en la tierra, buscando huesos o restos de quienes han desaparecido, no ignora las realidades de los despojados ni de quienes a diario hacen y se la fletan, ni tampoco es una negación a su dolor, hace tiempo estoy con los despojados, con quienes quieren un mundo más justo, con quienes no pueden comer porque no hay un sistema que les permita hacerlo, y luego quisiera pasarles un poco de mi momento feliz, y no tengo manera de hacerlo, porque sería colonializar su pensamiento, o decirles desde el pensamiento mágico que todo se resolverá, y esta cuestión tampoco va por ahí. Pero tampoco he sido alguien que sepa como manejar la realidad y decirles que las instituciones y los indiferentes merecen que se les mueva el piso como a quienes han sido despojados y hechos menos. Aún así la esperanza de ser escuchados ahí está.
Ese día también vi dos películas interesantes, una fue el documental de "Hasta los dientes", tragedia regiomontana que me tocó vivir en dos contextos diferentes, pero la cronología fue parecida. Y también vi "Ladronas de almas" que es una historia de la Independencia con zombies, y para finalizar rematé con la película "Los parecido" ¿Será que ya está saliendo terror y ciencia ficción decente?¿O seguirán mamando los exigentes con que ello no se parece a algun referente europeo o norteamericano? Ya no quiero escuchar a críticos criticones, como si fuera tan fácil crear o construir o hacer y luego mostrar.
Después del trajín de pensamientos, regresé a casa a comer el pozole, mi avatar con la cuera tamaulipeca seguía en facebook, y ahí también seguían los reclamos, que espero nunca paren las críticas, las exigencias, las creaciones y el andar, sino que se siga construyendo, y reconstruyendo de las ruinas, total que al final la historia de México no se ha dado la oportunidad de ser tranquila, pero tampoco se queda en su conformidad, sigue avanzando y aprendiendo. Que sigan los pozoles que no sean de carne humana ni de hongos, porque esa es sopa de hongos con maíz nomas.
viernes, 30 de agosto de 2019
De mi ronco pecho para quién esté aquí...
Sé que no he tenido chance de actualizar esta página, sé que no me recuerdas, sé que no sabes quién soy, sé que a lo mejor tiene mucho que no me ves, también sé que me desconociste y eso está bien, de igual forma sé que no quieres estar aquí porque el mundo es feo, pero también sé que la convivencia o cosas pequeñas como el estar en el momento te hacen sentir bien. Y sea lo que sea, estás aquí, viviendo tu momento, o estando en tu entorno, y déjame decirte que mereces que te amen y te quieran, y que no tiene nada de malo decir que lo quieres. El mundo te ha acostumbrado a que debe ser feo, pero tú lo quieres hacer mejor, y eso no tiene nada de malo, es lo que cualquier ser humano decente haría.
Por eso aquí estamos, resistiendo, manejando la forma en que podemos sobrellevar esto.
Te hablo desde la honestidad, no quiero que mueras ni quiero que estés en un estado intranquilo, se vale decir que no te encuentras bien, y se vale enojarte. Por eso y muchas cosas más es que digo: te quiero, te estimo, tú puedes. Nosotros podemos, nosotros estamos.
Por eso aquí estamos, resistiendo, manejando la forma en que podemos sobrellevar esto.
Te hablo desde la honestidad, no quiero que mueras ni quiero que estés en un estado intranquilo, se vale decir que no te encuentras bien, y se vale enojarte. Por eso y muchas cosas más es que digo: te quiero, te estimo, tú puedes. Nosotros podemos, nosotros estamos.
lunes, 25 de marzo de 2019
Leidi Poli Tsei (cuento de autoría propia)
Sé que dije que iba a revivir, y pido disculpas por la tardanza, pero sigo desempolvando. Hoy traeré una dinámica, que es relacionar contenido que ya publiqué pero acercarlo a mi blog, y de ahí ir actualizando, para darle dinamismo que requiere este blog.
Este cuento se inspiró en una situación que me ocurrió cuando aún no sabíamos que la estupidez podía hacerse viral y tuve un contacto que le gustaba bromear con la autoridad y las instituciones mexicanas, y cuya frase que la hundió fue su actuar contra sí misma que fue inevitable imaginarla como esclava de robots. Si ustedes me preguntan qué pasó, yo les diré que nada, que solo fue un chascarrillo del 2012 en donde una persona dio opiniones tan fuera de lugar, que no creí que le hicieran tanto caso, y hoy en 2019 lo vuelvo a postear pese a que ya lo había publicado en El Ojo de Uk
Ella pensó que era una buena broma el jugar con roles fuera de lo programado dentro del sueño-realidad que le ofrecieron, pero era tan novata que vivía dejando huellas mentales de lo que realmente era, imaginándose en blanco y negro para no revelar su verdadero ser. Por todos lados supieron cuánto la acomplejaba tener pezones oscuros. Un bot desactivó la clave dentro de la resistencia en su programa cerebral que le habían insertado para ir directamente al código de sometimiento, eso fragmentó su propia imagen, creyéndose rubia, atacando a sus propios compañeros.
—Van a ver, marginales, su envidia me alimenta, antes de juzgarme intenten superarme, ya que hay algo que se llama libertad de pensamiento idiota.
Ya antes se había declarado reina de Mónaco, después de que sus pechos tostados se dieran a conocer por toda la red la apodaban “La Pechos de Hot Cake”, ella creyó que eso le daba clase y esperaba subir a “Pechos de Fresa”. El hip hop fue su conexión defensiva, sin embargo al no acomodarse dentro del discurso contestatario de quienes realmente combatían, tuvo que caer en el “bling blig”, el “faroleo”, la puta-perra de atención, para ver si eso aportaba levemente algo. Aunque no servía para la resistencia, daba acceso a quienes fueran débiles en su autoconfiguración
Se estiró en la cama, notó los cables injertados en su cabeza, los rascó y las costras cedieron, manando sangre, pudo arrancar uno de color amarillo, sonrió maníaca al ver esa mezcla de carne con tejido adherido al plástico, le alegraba ver cómo es que su piel morena cedía.
En la ventanilla los científicos observaron el proceso de rechazo desde sus computadoras.
—Es verdad, ya está lista para la ejecución, la esclava que matará a otros esclavos en vez de que lo hagamos nosotros, nuestro mejor invento hasta ahora—declaró el programador en servicio de la autoridad.
Junia Santa Morales ahora se ponía el uniforme fascista, la de una represora de manifestaciones y celebraba que todos hubieran cedido ante su macana, sonriendo para el mundo ahora era Leidi Poli Tsei, era todo lo que deseaba, se olvidaba de sus orígenes deseando ser castigada con ansias, celebrando el éxito de la esclavitud con la memoria de su abuela, pues las impurezas debían largarse del país, nadie más pura que su propia identidad de ojos azules, piel blanca y cabellos rubios. Entonces su cortafuegos natural, su cerebro, colapsó en una disonancia cognitiva que se polarizó en la realidad.
Sus rasgos morenos y sus pechos con pezones de hot cake estaban ahí y la delataban. Se estiró en la cama, cuando notó su realidad comenzó a rascarse la cara, sus brazos, sus pechos que no se iban, el cuello. Cuando de las escoriaciones comenzó a brotar sangre fue que los científicos activaron la función de autodestrucción. Junia quedó aplastada como una cucaracha, con las encías y la lengua sangrante, su cara irreconocible y con reacciones espasmódicas, el resultado evidente fue el cabello alborotado junto a lo que fuera ella, ahora un amasijo de carne rasguñada por mano propia. En un mundo donde insomnes y rebeldes peleaban, ella esperaba convertirse en quienes la esclavizaban para quedar del lado victorioso. Lo prometieron, sería uno de ellos, la conquistadora. Cumplió con su parte al ofrecerse como voluntaria al experimento del sueño inalcanzable, seguramente otros caerían por voluntad propia y podrían soltarles el virus de la autodestrucción.
Este cuento se inspiró en una situación que me ocurrió cuando aún no sabíamos que la estupidez podía hacerse viral y tuve un contacto que le gustaba bromear con la autoridad y las instituciones mexicanas, y cuya frase que la hundió fue su actuar contra sí misma que fue inevitable imaginarla como esclava de robots. Si ustedes me preguntan qué pasó, yo les diré que nada, que solo fue un chascarrillo del 2012 en donde una persona dio opiniones tan fuera de lugar, que no creí que le hicieran tanto caso, y hoy en 2019 lo vuelvo a postear pese a que ya lo había publicado en El Ojo de Uk
"Leidi Poli Tsei"
Cuando la soltaron los bots y humanos desprogramados pudieron con ella, sólo la dejaron encerrada en una caja con unos cables en la cabeza para acceder a información de lo que quería, pero no encontraron mucho, solamente una voluntad trastocada.Ella pensó que era una buena broma el jugar con roles fuera de lo programado dentro del sueño-realidad que le ofrecieron, pero era tan novata que vivía dejando huellas mentales de lo que realmente era, imaginándose en blanco y negro para no revelar su verdadero ser. Por todos lados supieron cuánto la acomplejaba tener pezones oscuros. Un bot desactivó la clave dentro de la resistencia en su programa cerebral que le habían insertado para ir directamente al código de sometimiento, eso fragmentó su propia imagen, creyéndose rubia, atacando a sus propios compañeros.
—Van a ver, marginales, su envidia me alimenta, antes de juzgarme intenten superarme, ya que hay algo que se llama libertad de pensamiento idiota.
Ya antes se había declarado reina de Mónaco, después de que sus pechos tostados se dieran a conocer por toda la red la apodaban “La Pechos de Hot Cake”, ella creyó que eso le daba clase y esperaba subir a “Pechos de Fresa”. El hip hop fue su conexión defensiva, sin embargo al no acomodarse dentro del discurso contestatario de quienes realmente combatían, tuvo que caer en el “bling blig”, el “faroleo”, la puta-perra de atención, para ver si eso aportaba levemente algo. Aunque no servía para la resistencia, daba acceso a quienes fueran débiles en su autoconfiguración
Se estiró en la cama, notó los cables injertados en su cabeza, los rascó y las costras cedieron, manando sangre, pudo arrancar uno de color amarillo, sonrió maníaca al ver esa mezcla de carne con tejido adherido al plástico, le alegraba ver cómo es que su piel morena cedía.
En la ventanilla los científicos observaron el proceso de rechazo desde sus computadoras.
—Es verdad, ya está lista para la ejecución, la esclava que matará a otros esclavos en vez de que lo hagamos nosotros, nuestro mejor invento hasta ahora—declaró el programador en servicio de la autoridad.
Junia Santa Morales ahora se ponía el uniforme fascista, la de una represora de manifestaciones y celebraba que todos hubieran cedido ante su macana, sonriendo para el mundo ahora era Leidi Poli Tsei, era todo lo que deseaba, se olvidaba de sus orígenes deseando ser castigada con ansias, celebrando el éxito de la esclavitud con la memoria de su abuela, pues las impurezas debían largarse del país, nadie más pura que su propia identidad de ojos azules, piel blanca y cabellos rubios. Entonces su cortafuegos natural, su cerebro, colapsó en una disonancia cognitiva que se polarizó en la realidad.
Sus rasgos morenos y sus pechos con pezones de hot cake estaban ahí y la delataban. Se estiró en la cama, cuando notó su realidad comenzó a rascarse la cara, sus brazos, sus pechos que no se iban, el cuello. Cuando de las escoriaciones comenzó a brotar sangre fue que los científicos activaron la función de autodestrucción. Junia quedó aplastada como una cucaracha, con las encías y la lengua sangrante, su cara irreconocible y con reacciones espasmódicas, el resultado evidente fue el cabello alborotado junto a lo que fuera ella, ahora un amasijo de carne rasguñada por mano propia. En un mundo donde insomnes y rebeldes peleaban, ella esperaba convertirse en quienes la esclavizaban para quedar del lado victorioso. Lo prometieron, sería uno de ellos, la conquistadora. Cumplió con su parte al ofrecerse como voluntaria al experimento del sueño inalcanzable, seguramente otros caerían por voluntad propia y podrían soltarles el virus de la autodestrucción.
jueves, 24 de enero de 2019
Desempolvando... de nuevo
Revivir, reusar, reutilizar, tropezar, rehacer, comprender. Quizá ser espejo de otro blog que no utilizo ¿Acaso llegó Marie Kondo a decirme que deje ir las cosas o les de un uso nuevamente? Marie no sabe de las memorias ¿o dice algo de acumular ondas digitales que no te agarran mucho espacio? Estamos aquí, y...
No había notado que había pasado todo 2018 sin decir nada porque estuve demasiado ocupada viviendo (y perdiendo el tiempo en redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, quizá un poco de Youtube también) que no puse atención a esta otra red que ya solo limitaba para poner relatos de ciencia ficción que en algún momento me llegaran a influir. Pero he estado en diversos proyectos, podría enumerarlos aquí mismo.
Hace tiempo me comprometí a ser escritora, y aunque seguí lo más básico, que es escribir, también me he puesto a publicad y difundir (lo cual también es una chinga). Y eso me llevó a lugares oscuros y bajos a los que no quisiera regresar: el descrédito de otros autores que ni lo merecen, el ver como entre otros son serviles, o incluso dejar de lado el gusto por lo que es hacer historias durante unos años con tal de decir que sí, que así se hacen las cosas, cuando están en un error absurdo. No creo que esta entrada pueda quitar lo mucho de heridas psíquicas que quedaron (y que ahora, a mis 33 años y con más valeverguismo de mi parte ya no duelen tanto ni son tan importantes, pero sí son elementos que pueden conducir si no me doy cuenta). Mi actividad un poco como editora, otro poco como colaboradora, se ha limitado también al semanario digital El Ojo de Uk también, por esto mismo es que olvidé que ya tenía estos blogs (como ya dije, esto irá como espejo al que es de Laura Elena Cáceres, porque muchos me conocen como Ciudadana Herzeleid, con lo cual no tengo ningún problema).
¿Por qué extraño esta sensación de escribir sin ninguna directriz o guía? Porque así era en un principio, cuando no le debía nada a nadie, y no pensaba en un grupo o una institución, cuando mis pensamientos volaban libres convertidos en letras y palabras que nadie trastocaba, solamente fluían. Podríamos ver las teorías de muchos psicólogos, pero no los quiero marear con eso. Si ustedes siguieron los 30 días de desintoxicación universitaria, sabrán más o menos el proceso por el que pasé, y si no, el enlace que les pongo les dará una idea del chisme.
¿Qué sentido tiene retomar esto de escribir? Quizá porque estoy aburrida y sin que hacer, pero es que noto que cuando todo fluye, después me quito un peso de encima, y así puedo compartir mucho más y ver y leer a otras almas que aún se dedican al blog, y saben que este formato sigue vigente, pero solo para los que se atreven a leer.
¿Y en qué beneficia esto? No lo sé ¿llegaste hasta acá en la lectura?¿te aporté algo a tu vida o logré distraerte o entretenerte? Con eso puedo darme conforme ¿podrías dar una lectura más profunda de las cosas sin ser un mamón que separa a otros? Ya muchos saben el conflicto que tengo con esas posturas, y por eso las dejo de lado, quien se sienta con ganas de juzgar a otros por ser un mamón para sentirse mejor humano es libre de largarse de aquí, pero si te encuentras leyendo porque te gusta que exista alguien que pueda escribir sin pelos en la lengua pero que también se sienta escuchada, adelante, este es un buen lugar para la chacota, y también para el esparcimiento.
Supongo que es eso, regresar a la infancia donde solíamos andar en parques y divertirnos sin miedo a un secuestro o a creer que el mundo no era culero, cuando en realidad siempre ha sido así, y a pasarla bien y tranquila, bajo otro ritmo que no es el de los horarios impuestos. No lo sé, lo que sí sé es que quiero que todos nos la pasemos bien en esta aventura llamada vida, por algo hay fantasía, ciencia ficción y terror es nuestras vidas, es el espejo de lo que nos ayuda a formarnos para una realidad que nos sobrepasa, pero que también nos dice "nah, no mames, güey, esto no es tan malo porque de aquí hay otras cosas que te ayudan".
No puedo poner un regreso glorioso ni nada, si vieron la de "The Revenant" (o como lo mal tradujeron "El Renacido") entenderán hacia donde voy, la traducción correcta me la dijo un tío que es pocho, y dice que no es "renacido" sino que es el que regresa de la muerte, no es renacer, sino morir y regresar, en inglés eso tiene que ver con espíritus, zombies, vampiros, personas atormentadas, pero un ser humano también puede regresar de la muerte y no sentirse del mundo porque ha llegado al otro lado. Resilente sería una equivalencia con la que me puedo encontrar.
Entonces vengan todos los que han seguido, y se sienten bien con la vida, pero no bajo aspectos de la chafa superación personal, sino que se sienten bien con la vida porque la han seguido, se han hundido y han aprendido de la forma en que se puede, han superado lo suyo, y siguen adelante.
Este espejo viene a ser otro intento, encendamos de nuevo el fósforo del asombro, y el seguir escribiendo por gusto, y espero mantenerlos informados en proyectos, gracias por leer.
No había notado que había pasado todo 2018 sin decir nada porque estuve demasiado ocupada viviendo (y perdiendo el tiempo en redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, quizá un poco de Youtube también) que no puse atención a esta otra red que ya solo limitaba para poner relatos de ciencia ficción que en algún momento me llegaran a influir. Pero he estado en diversos proyectos, podría enumerarlos aquí mismo.
Hace tiempo me comprometí a ser escritora, y aunque seguí lo más básico, que es escribir, también me he puesto a publicad y difundir (lo cual también es una chinga). Y eso me llevó a lugares oscuros y bajos a los que no quisiera regresar: el descrédito de otros autores que ni lo merecen, el ver como entre otros son serviles, o incluso dejar de lado el gusto por lo que es hacer historias durante unos años con tal de decir que sí, que así se hacen las cosas, cuando están en un error absurdo. No creo que esta entrada pueda quitar lo mucho de heridas psíquicas que quedaron (y que ahora, a mis 33 años y con más valeverguismo de mi parte ya no duelen tanto ni son tan importantes, pero sí son elementos que pueden conducir si no me doy cuenta). Mi actividad un poco como editora, otro poco como colaboradora, se ha limitado también al semanario digital El Ojo de Uk también, por esto mismo es que olvidé que ya tenía estos blogs (como ya dije, esto irá como espejo al que es de Laura Elena Cáceres, porque muchos me conocen como Ciudadana Herzeleid, con lo cual no tengo ningún problema).
¿Por qué extraño esta sensación de escribir sin ninguna directriz o guía? Porque así era en un principio, cuando no le debía nada a nadie, y no pensaba en un grupo o una institución, cuando mis pensamientos volaban libres convertidos en letras y palabras que nadie trastocaba, solamente fluían. Podríamos ver las teorías de muchos psicólogos, pero no los quiero marear con eso. Si ustedes siguieron los 30 días de desintoxicación universitaria, sabrán más o menos el proceso por el que pasé, y si no, el enlace que les pongo les dará una idea del chisme.
¿Qué sentido tiene retomar esto de escribir? Quizá porque estoy aburrida y sin que hacer, pero es que noto que cuando todo fluye, después me quito un peso de encima, y así puedo compartir mucho más y ver y leer a otras almas que aún se dedican al blog, y saben que este formato sigue vigente, pero solo para los que se atreven a leer.
¿Y en qué beneficia esto? No lo sé ¿llegaste hasta acá en la lectura?¿te aporté algo a tu vida o logré distraerte o entretenerte? Con eso puedo darme conforme ¿podrías dar una lectura más profunda de las cosas sin ser un mamón que separa a otros? Ya muchos saben el conflicto que tengo con esas posturas, y por eso las dejo de lado, quien se sienta con ganas de juzgar a otros por ser un mamón para sentirse mejor humano es libre de largarse de aquí, pero si te encuentras leyendo porque te gusta que exista alguien que pueda escribir sin pelos en la lengua pero que también se sienta escuchada, adelante, este es un buen lugar para la chacota, y también para el esparcimiento.
Supongo que es eso, regresar a la infancia donde solíamos andar en parques y divertirnos sin miedo a un secuestro o a creer que el mundo no era culero, cuando en realidad siempre ha sido así, y a pasarla bien y tranquila, bajo otro ritmo que no es el de los horarios impuestos. No lo sé, lo que sí sé es que quiero que todos nos la pasemos bien en esta aventura llamada vida, por algo hay fantasía, ciencia ficción y terror es nuestras vidas, es el espejo de lo que nos ayuda a formarnos para una realidad que nos sobrepasa, pero que también nos dice "nah, no mames, güey, esto no es tan malo porque de aquí hay otras cosas que te ayudan".
No puedo poner un regreso glorioso ni nada, si vieron la de "The Revenant" (o como lo mal tradujeron "El Renacido") entenderán hacia donde voy, la traducción correcta me la dijo un tío que es pocho, y dice que no es "renacido" sino que es el que regresa de la muerte, no es renacer, sino morir y regresar, en inglés eso tiene que ver con espíritus, zombies, vampiros, personas atormentadas, pero un ser humano también puede regresar de la muerte y no sentirse del mundo porque ha llegado al otro lado. Resilente sería una equivalencia con la que me puedo encontrar.
Entonces vengan todos los que han seguido, y se sienten bien con la vida, pero no bajo aspectos de la chafa superación personal, sino que se sienten bien con la vida porque la han seguido, se han hundido y han aprendido de la forma en que se puede, han superado lo suyo, y siguen adelante.
Este espejo viene a ser otro intento, encendamos de nuevo el fósforo del asombro, y el seguir escribiendo por gusto, y espero mantenerlos informados en proyectos, gracias por leer.
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