Mostrando las entradas con la etiqueta conejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta conejo. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de septiembre de 2014

Post #18 de 30 post diarios de desintoxicación universitaria

De cómo soy una dispersa al olvidar ir a un evento literario por ver un árbol lleno colibrís, de conejos vampiros y demás ternuritas

Pues resulta que ayer en la noche he redescubierto mi gusto por saltar la cuerda y estoy feliz con ello, aunque mis kilos de más hacen que sude como puerco para tener un hermoso cuerpo, así que a ese gusto le podemos agregar la bicicleta. En serio, quiero una cuerda chida y pro para saltar ¿alguien me regala una?.

Se suponía que iba a ir a un evento de la uni, de la facultad de Filo y Letra, me levanté, me vestí, me puse decente, tomé mi café, y redepente un amigo emigrado a Canadá me mandó mensaje por feis, me preguntó por el Corruptour, no sé si supieron de esa iniciativa, que es hacer un recorrido en Monterrey y mostrar la evidente corrupción que existe, a decir verdad le dije a este chavo que por lo que vi, el tour era como recorrer el Monterrey turístico, pero ahora sí te decían con los pelos de la burra en la mano porque esta ciudad es así y de donde vienen los robos más descarados.


Total que por esto no fui, y en un principio quería ir, por algo me levanté temprano, y le pude haber dicho a este chavo que me iba, o que tenía prisa, pero quizá quise evitar el protocolo, o quizá no quería gastar dinero, o quizá mi parte misántropa me excedió y nuevamente dijo que no fuera a ese evento del que me avisaron por face, ya saben por qué dicharajosa y andrajosa razón, sencillamente porque la uni me caga con sus posturas de sobreanalizarlo y llevarlo todo al papel, además de meter a muchos en la mediocridad crítica (aunque bueno, he de retractarme pues pareciera que se va abriendo al diálogo), este evento al que no fui se trató de "Los libros de mi vida", un evento que normalmente organiza la maestra Coral Aguirre, y hoy le tocó el turno a Margarito Cuellar, la verdad conozco poco de él en cuanto a escritos que difunden por internet, pero bueno (poetas, me gusta que escriban y que declamen, pero no entiendo la postura de quedarse en el pedestal). Ya saben, quesque según hay que saberse la realidad y el chisme del autor para saber porque escribió lo que escribió porque si no, nunca sabremos la intención de las palabras que se escribe (prrrrrrrts), en fin, pensar en eso y en que todo ver a nuevas generaciones que quizá son acarreadas como Peña por Coordinación de Letras para que les den puntos en sus materias, o que quizá sí fueron legítimamente pero que al final no me interesó ver, pues hace que quizá, lejanamente, por mis experiencias, tenga algo de dejejperanja en la univerguidad. Ahora, no negaré que quizá el evento se puso chido, quizá se puso de pregunta y respuesta, presentación y divagación, para eso son esos foros, pero sencillamente cada quien tiene sus gustos. Ya después me enteraré, no necesitan mi amargura ahí, que le sigan con su fiesta... y por esto ocurrió lo siguiente.

Nunca había escuchado el canto de un colibrí, ni mucho menos de cuatro; omitir lo anterior hizo que aún así saliese al banco, como ando desempleada también ando a la mercé de lo que mandan mis padres (¡mardita pobreza, sólo a mí se me ocurre ser escritora, trabajadora independiente y librepensadora por formación!). Resulta que siempre paso por un árbol que tiene flores rosas y espinas en el tronco (floresrosasespinastroncofloresrosasespinastroncofloresrosasespinastronco), no soy botánica, pero le tomé foto. Ese árbol estaba lleno de vida cuando lo vi, pues tenía mariposas, abejas, libélulas y colibrís, nunca vi tantos colibrís juntos, cantando en su tono agudo, peleando a modo de juego. Estaban bien bonitos uno parecía un pingüino, en serio, nunca vi tantos, y tampoco los había escuchado ¡sí cantan! creo que iban en pareja, así como luego ves que una urraca se pelea con otra y canta ¡así se veía! Conté como seis, no sé si había más, es que también se confundían con mariposas y abejas de lo rápido que se movían en ese árbol, pero ¡estaban cantando! cantan bien agudo, eso me decía mi novio, pero es que conmigo nunca cantaban, nomas volaban y se postraban. Me dice que tengo que tomarlo como un buen augurio que me va a ir bien ¿en qué me va a ir bien? quisiera saberlo  mejor así lo dejo, que venga lo que venga bien, siento bien bonito en mi corazón de pollo

Floresrosastroncoespinaflorsrosastroncoespina

















Entonces el resto del día fue relajado, y encerrado, llegó el atardecer con Murphy, quien estáme sorprendió porque es un conejo multidimensional! lo estaba viendo andando por la jaula, voltee a escribir y ya lo tuve frente a mí ¡así como cosa de un segundo!¡se esconde como fantasma y ya no lo veo! Bueno, es mi conejo vampiro, se me olvidaba, mi casa es algo oscura y pues el conejo negro, es fácil para él, manipula las sombras a su antojo ¡como vampiro! El fin de semana pasado me mordió y me sacó sangre del pie




¡Nos destruirá a todos!

Olvídenlo, es fácil que maten la fantasía, es una costumbre de este mundo tan gachamente normal. Pero estoy convencida que tengo a un conejo vampiro, como tuve a un conejo brujeril, como ese se hizo fantasma, salió en un webcomic y se olvidó ¿ya hablé de mi capacidad para borrar las cosas que me preocupan? Lo malo de eso es que grandes segmentos de mi memoria personal se van, pero únicamente es por supervivencia. A diferencia de muchas personas que estan seguras de que han vivido lo que viven, a mi siempre que pueden me matan la inspiración ¿qué tanto queda de mi infancia o adolescencia? por ahí está la memoria, pero prefiero pensar en colibrís, mariposas, abejas, libélulas y conejos.

Hasta mañana, en el siguiente post

miércoles, 12 de junio de 2013

Post número #6 del proceso en 30 post diarios en la primera etapa de desintóxicación universitaria

De Alicia en el país de las maravillas, reflexiones al azar, un conejo cogelón, borrachera, y un día aparentemente perdido, pero de limpieza mental para la protagonista de este blegh

Como habrán notado, ayer actualicé tarde, como a las dos (y si no lo notaron, no importa, es sólo una observación personal) por consecuencia de esto subí la entrada cuando las demás se actualizaban a las once de la mañana o a las doce de la tarde, pero ¿que importa el tiempo cuando lo que menos se quiere es que importe? Ciertamente el ser humano es finito, su eternidad aparente es una falacia, y debe de vivir el momento cómo si fuera el último, muchas personas como Steve Jobs, Mark Zuckerberg y mi papá, así como mi tía y mi mamá han sabido hacerlo, y esto no quiere decir que se trate de vivir en una angustia constante. En una sociedad occidentalizada y europizada como la nuestra se nos ha dicho que la muerte es un momento de finalidad fatal y que la vida es sufrimiento, pero en lo personal les digo ¡al demonio sus instituciones catolicistas! Y es así como prefiero la visión del ahora, del disfrutar siempre. Un tío en Guadalajara ha bautizado esto como la magia, algo a lo que aspiraban personas como Baudelaire y Antonine Artaud, el disfrutar la vida y el seguir con las pulsiones de la vida y la muerte. Aquí tenemos esa posibilidad siempre, sobretodo con cosas tan contrastantes como muertos por el narco, pero olvidemos eso, no nos concentremos en la muerte ahora.

Ayer me la pasé en día de hueva total, acostada y viendo televisión, y podría nombrar los programas que no me interesan, pero nuevamente, por enésima vez, volví a ver "Alicia en el país de las maravillas" (Alice in wonderland) la versión de Tim Burton, y a pesar de conocer la versión de Disney y la versión de Ian Svankmajer (una muy caricatura para niños, y otra muy alunizadalucinada para los de la pequeña mentecita del tercer mundo... bueno, no, pero sí muy mafufa) pues la propuesta de Burton hace un equilibrio entre las versiones, además de complementar mucho del universo literario de Lewis Carrol. No me adentraré en análisis ni es desgloses porque no se trata de esto la entrada de hoy, sino en la provocación de lo que me habla justo en los momentos de transición, y la Alicia burtoniana se concentra en esos momentos, en transiciones. Se nota desde el momento en que Alicia huye a la proposición de matrimonio, al momento en que le dicen que ella no es la Alicia correcta, y también cuando reiteran su falta de "muchosidad", pero que al final debe de probarse así misma (¿arruiné con spoilers? sorry). La aparición de la oruga (cuyo nombre siempre se me pasa) está presente cuando son las transiciones más difíciles, los cambios que se acerca a cuestiones frágiles como la muerte o la fragilidad del momento, y es parábola que se repite. No puedo adentrarme el análisis dizque estético, dizque estructural, esto es sólo por encima. Pero enfrentamientos al Yoberwokie (traducción mía) se pueden ver en las seis imposibilidades, y aquí van las mías

1.-Es imposible que hubiera llenado todas las materias de la carrera
2.-Es imposible que tanto conocimiento se hubiera acumulado en mí
3.-Es imposible que esté posteando esto en estados alterados
4.-Es imposible que muchos crean que hay estabilidad mental en lo que escribo
5.-Es imposible que esté escribiendo esto con entusiasmo
6.-Es imposible que sea Laura Elena Sosa Cáceres-Ciudadana Herzeleid-Doña Herz-Ciudadana Bicicletera-ser-persona no sienta que su personalidad se ha fragmentado, sino que pueda usar disfraces diferentes en este entorno tan raro que es su blog, y en su vida afuera, y a la vez reírse de ello

A final de cuentas Alicia habla de expandir distancias y de buscar posibilidades en donde muchos no las ven. Esto me recuerda a algo que me dijo mi novio hace mucho "eres rara, y como eres rara las cosas que a muchos les parecen raras a ti te parecen normales", y no lo dijo como algo peyorativo, sino como un complemento a mi personalidad.

Y después de eso ver el programa "A un clic" complementa toda esa información de desaparecidos en la última década, para búsqueda de desvanecidos, somos una época donde todos estamos en la creación de nuevos términos que se complementan con la tecnología y el ciberespacio.

De entre todo lo anterior recordé que en mi refri había una caguama, y también una botella de vino blanco, tomé ambas, y dejé que mi cabeza se sacudiera con la lluvia que cayó en la noche. Es increíble como va cambiando el panorama cuando llueve en el desierto, primero porque después de mucho tiempo de sequía aparente, las montañas pasan a enverdecer, y los árboles se revitalizan. Obviamente muchos nos guarecemos, tal como ocurrió el domingo cuando salí en la bici, pero yo no me guarecí, habré salido unos 10 o 15 minutos a empaparme y estar de vuelta en el depa. Para cerrar el día, Murphy anduvo de ganoso y aprovechó para hacérselo a mis zapatos. Pobre conejito, o necesita pareja o necesita la castración, pero nunca me decidí