Ahora en la mañana Lola Pink me despertó al llamar a mi celular
-¿Que onda, chava?
-Pues nada, nomás te hablaba para ir a lo de la credencial ¿te veo ahí a las diez?
-Orale-Contesté y finalizó la llamada.
Estiro los brazos, trueno la espalda, me quito la camisa, me cambio de ropa interior, me pongo algo de bálsamo en los labios pues el clima ha estado bien seco, escupo mi gargajo rutinario y desayuno. Como buena obsesiva-compulsiva que soy, tuve que checar si no se me quedaban las llaves o si no me faltaba algo.
Todo bien, salí y tomé un dos dieciocho a una cuadra de mi casa, y quedé pensando en el limbo. Habían pasado veinte minutos cuando recordé que podría hablarme a mi Mitad y decirle que iba temprano a la escuela, andaba pensando en decirle "oye, voy a la escuela a resellar la credencial" cuando me avasalló la realidad, se me olvidaban los papeles para que el resellado fuera posible "Muy bien, esto es tan típico en mí" pensé, hace tiempo dejé de enojarme por ello. Bajé del autobús entre lo que sería cerca de Nogalar cuando me llega el siguiente mensaje:
"Ya llegué, estoy en la ventanilla F-6 ¿donde te veo"
"¡Carajo!" pensé. Le escribí el siguiente mensaje:
"Chido por ti, haz el cambio, me voy a tardar una hora, luego te platico que pasó, solo quedate con la idea de que fue algo muy tipico en mi persona"
Estaba caminando por ¿Churubusco? No sé, no reconozco mucho pero creo que fue por ahí. Chequé mis bolsillos y solo saqué cinco pesos. Recordé las veces en que tenía que caminar dos kilómetros para llegar a casa por que siempre faltaba un peso. Afortunadamente revisé los bolsillos de mi mochila y por ahí encontré cincuenta centavos. Aquí en un aspecto muy personal, el año pasado no había tantos camiones climatizados en lo que era la ruta del doscientos dieciocho, ahora todos tienen clima, y eso me encabrona pues gracias a esos desgraciados siempre se me anda soltando el moco o ando con riesgo de gripa, y como es tan común en esos camiones, tienen el clima encendido incluso cuando haga frío, quisiera saber que chingados les pasa en su cabeza al creer que todos quieren frío cuando hace frío, y aunque no haga siempre estoy preparada con bufanda y gorro para esos camiones pues nunca se sabe. Pensando en todo lo anterior bajé del autobús, retiré dinero del cajero, fui a la casa, agarré la carpeta con los papeles, me quité un sueter pues comenzaba a subir la temperatura y volví a subir a otro camión para ir a la universidad otra vez, pero ahora era el viaje definitivo. El camión que me tocó pese a ser climatizado no tenía el clima prendido "bien" pensé. Anduvo así un rato hasta que pasaron veinte minutos de viaje y escuché como el aire acondicionado arrancaba "¡puta madre!" pensé. Levanté la mano para sentir la corriente, y se confirmó lo que ya sabía, empezaría a enfríarse, y para esto había olvidado la bufanda en casa. Subí el cierre de mi sudadera, me puse el gorro y me tapé la boca con la mano. El aire duró así unos diez minutos cuando lo apagaron.
-¿Le molesta?-Preguntó el chofer
-Sí, es que siempre se me suelta el moco
-Bueno, es que a veces hay gente que aguanta, pero ahora solo hay tres personas
-Es que también me da gripa cada que subo a uno de estos
Entonces de ahí hasta que llegué a la uni el chofer mantuvo apagado el clima, y dije "¡que buena onda!" Seguramente al chofer le va y le viene, pero aún así es bueno que las cosas se pongan a tu favor.
Quizá suene achacoso, eso ya será cuestión de que lo cheque, hace años que no visito a un médico y estoy entre que tal vez lo mío sea sinusitis o alergia. Se me hace que tendré que ponerme a protestar por las mejoras en el transporte público... oh, lo olvidaba, es público, así debe ser. Creo que regresaré a casita.