miércoles, 25 de junio de 2008

Espantos de agosto - Garcia Marquez

Tiene mucho tiempo que no pongo algun cuento de dominio público de cualquiera de mis autores favoritos, pero para variarle un poco pondré de uno muy famoso con el cual he batallado lo suficiente para leerle una novela completa, se trata de Garcia Marquéz quien como novelista nunca ha logrado engancharme, pero sus cuentos son otra cosa, así que viene de ahí:

Espantos de agosto - Gabriel Garcia Marquez

Llegamos a Arezzo un poco antes del medio día, y perdimos más de dos horas buscando el castillo renacentista que el escritor venezolano Miguel Otero Silva había comprado en aquel recodo idílico de la campiña toscana. Era un domingo de principios de agosto, ardiente y bullicioso, y no era fácil encontrar a alguien que supiera algo en las calles abarrotadas de turistas. Al cabo de muchas tentativas inútiles volvimos al automóvil, abandonamos la ciudad por un sendero de cipreses sin indicaciones viales, y una vieja pastora de gansos nos indicó con precisión dónde estaba el castillo. Antes de despedirse nos preguntó si pensábamos dormir allí, y le contestamos, como lo teníamos previsto, que sólo íbamos a almorzar.

-Menos mal -dijo ella- porque en esa casa espantan.

Mi esposa y yo, que no creemos en aparecidos del medio día, nos burlamos de su credulidad. Pero nuestros dos hijos, de nueve y siete años, se pusieron dichosos con la idea de conocer un fantasma de cuerpo presente.

Miguel Otero Silva, que además de buen escritor era un anfitrión espléndido y un comedor refinado, nos esperaba con un almuerzo de nunca olvidar. Como se nos había hecho tarde no tuvimos tiempo de conocer el interior del castillo antes de sentarnos a la mesa, pero su aspecto desde fuera no tenía nada de pavoroso, y cualquier inquietud se disipaba con la visión completa de la ciudad desde la terraza florida donde estábamos almorzando. Era difícil creer que en aquella colina de casas encaramadas, donde apenas cabían noventa mil personas, hubieran nacido tantos hombres de genio perdurable. Sin embargo, Miguel Otero Silva nos dijo con su humor caribe que ninguno de tantos era el más insigne de Arezzo.

-El más grande -sentenció- fue Ludovico.

Así, sin apellidos: Ludovico, el gran señor de las artes y de la guerra, que había construido aquel castillo de su desgracia, y de quien Miguel nos habló durante todo el almuerzo. Nos habló de su poder inmenso, de su amor contrariado y de su muerte espantosa. Nos contó cómo fue que en un instante de locura del corazón había apuñalado a su dama en el lecho donde acababan de amarse, y luego azuzó contra sí mismo a sus feroces perros de guerra que lo despedazaron a dentelladas. Nos aseguró, muy en serio, que a partir de la media noche el espectro de Ludovico deambulaba por la casa en tinieblas tratando de conseguir el sosiego en su purgatorio de amor.

El castillo, en realidad, era inmenso y sombrío. Pero a pleno día, con el estómago lleno y el corazón contento, el relato de Miguel no podía parecer sino una broma como tantas otras suyas para entretener a sus invitados. Los ochenta y dos cuartos que recorrimos sin asombro después de la siesta, habían padecido toda clase de mudanzas de sus dueños sucesivos. Miguel había restaurado por completo la planta baja y se había hecho construir un dormitorio moderno con suelos de mármol e instalaciones para sauna y cultura física, y la terraza de flores intensas donde habíamos almorzado. La segunda planta, que había sido la más usada en el curso de los siglos, era una sucesión de cuartos sin ningún carácter, con muebles de diferentes épocas abandonados a su suerte. Pero en la última se conservaba una habitación intacta por donde el tiempo se había olvidado de pasar. Era el dormitorio de Ludovico.

Fue un instante mágico. Allí estaba la cama de cortinas bordadas con hilos de oro, y el sobrecama de prodigios de pasamanería todavía acartonado por la sangre seca de la amante sacrificada. Estaba la chimenea con las cenizas heladas y el último leño convertido en piedra, el armario con sus armas bien cebadas, y el retrato al óleo del caballero pensativo en un marco de oro, pintado por alguno de los maestros florentinos que no tuvieron la fortuna de sobrevivir a su tiempo. Sin embargo, lo que más me impresionó fue el olor de fresas recientes que permanecía estancado sin explicación posible en el ámbito del dormitorio.

Los días del verano son largos y parsimoniosos en la Toscana, y el horizonte se mantiene en su sitio hasta las nueve de la noche. Cuando terminamos de conocer el castillo eran más de las cinco, pero Miguel insistió en llevarnos a ver los frescos de Piero della Francesca en la Iglesia de San Francisco, luego nos tomamos un café bien conversado bajo las pérgolas de la plaza, y cuando regresamos para recoger las maletas encontramos la cena servida. De modo que nos quedamos a cenar.

Mientras lo hacíamos, bajo un cielo malva con una sola estrella, los niños prendieron unas antorchas en la cocina, y se fueron a explorar las tinieblas en los pisos altos. Desde la mesa oíamos sus galopes de caballos cerreros por las escaleras, los lamentos de las puertas, los gritos felices llamando a Ludovico en los cuartos tenebrosos. Fue a ellos a quienes se les ocurrió la mala idea de quedarnos a dormir. Miguel Otero Silva los apoyó encantado, y nosotros no tuvimos el valor civil de decirles que no.

Al contrario de lo que yo temía, dormimos muy bien, mi esposa y yo en un dormitorio de la planta baja y mis hijos en el cuarto contiguo. Ambos habían sido modernizados y no tenían nada de tenebrosos. Mientras trataba de conseguir el sueño conté los doce toques insomnes del reloj de péndulo de la sala, y me acordé de la advertencia pavorosa de la pastora de gansos. Pero estábamos tan cansados que nos dormimos muy pronto, en un sueño denso y continuo, y desperté después de las siete con un sol espléndido entre las enredaderas de la ventana. A mi lado, mi esposa navegaba en el mar apacible de los inocentes. "Qué tontería -me dije-, que alguien siga creyendo en fantasmas por estos tiempos". Sólo entonces me estremeció el olor de fresas recién cortadas, y vi la chimenea con las cenizas frías y el último leño convertido en piedra, y el retrato del caballero triste que nos miraba desde tres siglos antes en el marco de oro. Pues no estábamos en la alcoba de la planta baja donde nos habíamos acostado la noche anterior, sino en el dormitorio de Ludovico, bajo la cornisa y las cortinas polvorientas y las sábanas empapadas de sangre todavía caliente de su cama maldita.

domingo, 22 de junio de 2008

No tengo dinero pero tengo el ciberespacio

La vida da tantas vueltas como el hecho de que ahora estoy en un parque en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, estoy escribiendo desde mi lap top y estoy detrás del Autozone y el
Waldos de la Avenida Benito Juarez ¿Aparento ser rica por tener una lap top? ¡No! Lucho por la comida de ahora y tengo poco capital, pero no me quejo. Algunos tienen cigarros, otros la cerveza o la marihuana, yo prefiero el internet. Nada se compara con el hecho de postear algo y tener la posibilidad de consultar cosas que a nadie le interesan como webcomics, el correo, ver espacios como estos y quizá hasta repetirse durante muchas veces. No me puedo quejar, aqui estoy.

Quizá el dinero no sea todo y si me lo propongo tal vez pueda hacer mi aportación en ese espacio tan irreal que es el internet. De todos modos aqui puedo ver tantas mentiras como la muerte de Castro, el record mundial de la mujer más vieja o el leer lo que otros hacen o piensan mientras bajo de forma "ilegal" música". La prisa no me permite ahondar en detalles, la era contemporanea pide las cosas aprisa, pero heme aquí y tal vez venga mañana

viernes, 20 de junio de 2008

En la super aventura del internet

Justo hace unas horas me dediqué a buscar redes abiertas como si se tratasen de metales preciosos. En lugares de Guadalupe donde tenía la idea de por verse cacos, o más bien, con aire de pueblo inseguro, dudaba que hubiera, pero a tres cuadras de donde yo vivo, por una tienda de abarrotes, donde tienen cancha de futbol con piso de tierra y no de pasto, donde hay vidrios tirados y algo de basura, resulta que encontré una red libre. Ovbiamente no puedo decir que dominé el internet, pero si me puedo jactar de encontrar un lugar que calme esta hambre de (des)información que tengo. Veo la realidad y estoy en el internet, se ha creado una perfecta armonía entre los dos gracias al acceso a la lap top que tengo. Siento el fresco de la noche, el viento que sopla y alborota mis cabellos grasientos. Diría que parece peligroso, pero en este parque detrás de un Waldos y un Autozone que estan en la avenida Benito Juarez me siento muy bien. Quizá me de mis vueltas por aquí más seguido. No sé a quien le estoy roband... digo, pidiendo prestada la red. Sin más que agregar y con riesgo de que la bateria se me acabe, es todo lo que tengo que decir por el momento. Me desacostumbré a la vida de internet, pero ahora estoy de regreso, y con más fuerza.

Se aceptan escupitajos y comentarios a un escrito meramente egolatra =)

viernes, 16 de mayo de 2008

Crónica de Impromuzak en el CEDART de Monterrey

Al asistir el martes trece de mayo al auditorio de su escuela los alumnos del CEDART no sé imaginaron un concierto de tal calidad. El escenario consistía de una tarima gris rodeada con cortinas negras que ocultan a los actores que se preparan a dar el espectáculo.

Impromuzak hacía entrada con Juan Castañón en la guitarra, Sadot Sosa en el contrabajo y Francisco Sosa en la batería. Sin introducción alguna la guitarra roja sacó las notas de “Four Winds”, composición original de Dave Holland. Con el hard bop que recuerda a las películas negras, el contrabajo comienza el soleo. La batería remata y hace eco por las butacas y las paredes debido a lo reducido del lugar. Entre adolescentes que solo vinieron por el compromiso de despedir a una maestra que está a punto de jubilarse y profesores de arte que salieron de la rutina, nadie entre ellos sabe que esperar, algunos hacen comentarios a voz baja y otros ponen su mano en el mentón y escuchan analíticos.

El grupo por su parte no pone atención a la audiencia como otros grupos suelen hacerlo, se adentran en la música improvisada, en cada una de las notas que les deje algo en ellos. Al contrario de ser una explosión que desgarra, se trata más de una implosión en la que todo se va juntando y parece baja, y cuando menos lo esperas se ha credo un impacto que empieza desde adentro de cada individuo.
Al terminar la canción Juan Castañón hace una breve presentación no sin antes volver a felicitar a la maestra que se jubiló pues es para ella quién se organiza todo el evento.

“T.V” es la siguiente pieza. Con un inicio monótono, notas pausadas en el contrabajo dan la sensación de la rutina, la ausencia de impacto en la batería y el jugueteo en la guitarra dan una reminiscencia de la Pantera Rosa o alguna película detectivesca. Nadie pestañea. La batería saca colores y diferentes ritmos, sus acompañantes procuran rasgar las cuerdas y acelerar, es como si la construcción de una carretera o un edificio que se erige en una superficie. No obstante pese a querer alejarse, la monotonía del principio es inevitable hasta llegar al silencio.

“Jarabe palito” entra jugando y es como el malabar de un payaso que anda en monociclo o un circo andante y colorido. Algunas alumnas cantan el jarabe y lo juegan como la naranja dulce y el limón partido. Se escuchan aplausos y loas de los asistentes cuando el jarabe termina, pero es solo un engaño hecho por la propia banda, el público sonríe apenado por el acontecimiento. A Impromuzak no le preocupa esto, vuelven al principio pero ahora es su reinterpretación que los lleva a una vorágine de notas inesperadas e incomprensibles. Algunos en el caos musical tienen la pregunta en la cara: “¿Qué es esto?”,” ¿De qué se trata?”, “No mames”. Entre el grupo caen a un ritmo de corrido, dos muchachos bailan en sus asientos, otros agitan la cabeza. La conexión fue hecha por la misma música, tanto entre los músicos como entre la muchachada que los miran. Tal parece como si no pudieran regresar a las notas originales y se perdiesen en la propia improvisación, la canción se sostiene y logra regresar a su punto original. La muchachas vuelven a jugar y hay más cantos del “jarabe…”.

Un aplauso atronador suena, entre los aplausos se escuchan exclamaciones “¡¡OTRA, OTRA, OTRA!!”. El contrabajo comienza, nadie recuerda bien el titulo, pero “Iqbal” es la canción pedida por todos, y es a las mismas alumnas a las que parece llegarle más. Al ritmo del contrabajo ellas hacen la mímica de estar peleando como en un videojuego, un punketo sacude la cabeza como si se tratase de una canción metalera. A diferencia de “Jarabe…” que tenía pistas falsas, en esta nos embarcamos gradualmente a la locura de los mismos músicos. Juan Castañón hace las veces en la guitarra del saxofón que suele ser interpretado por Bruno Angeloni, compositor de la canción, contiene mucho de lo que ha vivido, ha viajado y escuchado. Iqbal era un niño huelguista que se enfrentó hasta la muerte contra la Nike, pocos saben del dato, aunque no es algo relevante para la canción misma pues habla por su propia cuenta.
Mientras los demás observan y contienen las emociones de gritar o aplaudir por la emoción, la banda continúa hasta terminarla. Nuevamente otro aplauso atronador suena, pero ahora crea olas entre el público, como si se tratase de un partido de futbol.

Al ser música improvisada el escucha puede opinar lo que quiera y cualquier opinión es válida. Impromuzak es de ese tipo de grupo al que comprendes o rechazas, pero jamás te dejará indiferente.

En un apartado a lo anterior, seguramente usted, querido internauta se preguntará ¿Y quien diablos es Impromuzak? Aquí pueden checar uno de sus videos en el youtube y en google podrá encontrás más resultados respecto a la agrupación.

martes, 8 de abril de 2008

Opinión forzada sobre la desaparición de La Mosca

Pues he leído por un lado y por otro, por aquí y por allá que La Mosca termina con el número de The Mars Volta, he visto a muchos que especulan sobre las razones de su desaparición y que es algo trágico.

Supongo que como muchos tendré que decir como llegué a conocer esta revista, y es que estaba en el desértico Reynosa(desértico tanto en clima como en ideas) apenas llevaba unos tres años en la ciudad pues me cambié de Cd. Victoria a Reynosa por cuestiones familiares, la primera revista que ví fue la cara de un tipo con la boca abierta con aparatos dentales y pupilentes blancos, esto fue impresionante para mí en ese entonces, la ciudad que era pácifica, de la que solo en dos ocasiones me había mostrado tocadas metaleras y nada más llegaba esa revista con ese tipo que después se haría famoso como Marilyn Manson. Esa revista no la compré, y nunca supe que volvieran a venderla en esa ciudad santiguada y carente de librerias y bibliotecas. Después estuvo Julieta Venegas y Rita Guerrero, una de sus famosas portadas, la que más me movió pues en ese entonces estaba creciendo mi fanatismo por Anne Rice y las cuestiones vampíricodarketas. Estuve un rato comprándolas y destruyéndolas con el ansía de encontrar imágenes y reportajes, mutilé cada una de esas revistas. Fue hasta unos años después cuando La Mosca ganó mis respetos cuando pusieron a Rammstein en la portada. Ya tenía un rato de conocerlos pero me había hecho a la idea de que el grupo nunca sería famoso, hoy se han vuelto otra marca de comercialización. Aún así me emocionaba por cada nueva Mosca que veía pues era la única alternativa que tenía para culturizarme un poco. En el CBtis 7, preparatoria en la que estuve, los articulos de Eusebio Ruvalcaba publicados en la Mosca fueron una revolución, incluso el director en ese entonces quería quitar la página en linea de la escuela por lo mismo, y yo fui parte de ese movimiento que nunca se conoció ni dio para más. Y después ya no hubo nada pues poco a poco hubo una decadencia.

Personalmente no veo como una tragedia el que la Mosca termine, puesto que desde hacía rato yo me había alejado de La Mosca por diversas causas, el último número que compré fue el de Juliette Lewis and the licks solo por inercia femenista. No puedo decir que me desagradó pero tampoco puedo decir que me gustó ese número, y como otras compras anteriores me sentí decepcionada por no encontrar frescura o renovación, los textos parecían llanos, escuetos, no había nada nuevo que me dijeran. Por supuesto La Mosca siempre fue crítica, ácida, una hija de la chingada en cuanto se trataba de hablar sobre lo nuevo y comercial, como toda buena mexicana le gustaba chingar y sentirse chingona sin saber que se la llevaría la chingada (disculpen la referencia de Octavio Paz), siento que fue esto mismo lo que también hizo que sé fuera para abajo. No es que me enojara que hablasen mal de los artistas pero en cuanto uno sentía que la curiosidad músical lo movia para tal lado en La Mosca decían "no, es así". Incluso en la sección de Vacas Sagradas en sus primeros articulos llegaron a mencionar al propio Hugo Garcia Michel haciendo analogía de Luis XIV "La mosca soy yo". Quizá esta y la de Michael Moore fueron las únicas que me gustaron. Ya era tan predecible lo que dirían que por esto mismo dejé de comprarla. Fue bueno por un tiempo que me tieran sección de jazz, aunque por sé que Rosa Olivia Hellión Tovar es especialista, siempre me atrajeron más los reportajes de Sara Valenzuela quien hablaba de jazz europeo y progresivo, quizá porque sus conocimientos estaban más frescos y actualizados que los de Olivia a quién le daba por ponerse muy especializada, y eso no iba con la mayoría del público moscoso.

No quiero ahondar en el por qué de su desaparición, a la mayoría de las personas que les he platicado esto me dicen "¿Ah, neta va a desaparecer? Pues era de esperarse, ya se estaba haciendo de las del montón y luego ni aportaba nada". Entre mis conocidos solo he encontrado indiferencia por esto. Una de las constantes que me han dicho es que La Mosca ya temía a lo nuevo, y ciertamente, en uno de sus anuncios decía "una revista tercamente rocanrolera", hizo a un lado el indie, y por ende lo emo que ahora es odiado por nuestra generación, pero ellos estan recorriendo el mismo camino que nosotros recorrimos, y la Mosca no supo dirigirse a ellos ni supo crecer tampoco.

Quizá sea una buena noticia que la Mosca terminara, pues nos veremos en la necesidad de buscar otras cosas y alguién más hará algo. Yo si pudiera dejaba el país, pero ya son exageraciones mías. Lo lamento por aquellos que si apreciaban la Mosca, a mí me perdieron hace tiempo y ni cuenta se dieron, tal vez la revista solo necesitaba unas vacaciones, y de momento siento que es mejor así.

lunes, 17 de marzo de 2008

Renovación

"¿Por qué no eres una niña más normal?" Me dicen, así como también añaden un suspiro de preocupación y dicen "¿Renuncias? Ay mujer, si renuncias se acaba todo". Así es, dejé de trabajar en el teleperformance para la estúpida AT and T, desgraciadamente volveré, pero no estaré sin conocimiento de territorio, ciertamente todos los que terminan trabajando allá están por el dinero. Lo mío es diferente, ciertamente estaré de forma austera, pero no aquí en este lugar donde ponen a un cerro y al fútbol mediocre como su orgullo.

¿Por qué los votos de pobreza?¿por qué alejarse de la estabilidad?¿por qué alejarse de la normalidad? Por la busqueda, esa misma por la que se mueve el mundo, por la que se crea, por la que se inventa, por la que hay una razon de existencia en la humanidad, no obstante pese a que busco y busco no encuentro, siento. Voy al Distrito Federal solo para recorrer sobre mis pasos, ver cuanto ha abarcado el mapa, y aún así todavía falta. La dicha de no saber nada es infinita y calmada, estas a la merced de todo, todo es fragilidad. Estamos de nuevo en la marcha, y aquí conmigo seguimos buscando con los yos de mis otros yos, mil personalidades encerradas en la mente me acompañan y estan inquietas, veremos que es lo que pasa.

martes, 26 de febrero de 2008

Sin pensamiento propio

El vacio de lo implaneado da para abarcar mucho y agarrar poco... no quiero complacer a nadie, solo me quiero relajar bebiendo una cerveza, ya sea en el frio que ya pronto se va y dejará de sobra un calor que pesa dos kilos y medio. El desierto y las montanas de piedra hacen conjunto. Ahorcados con cordones naranjas o verdes los robot de carne y hueso se van a hacer su jornada, hay que seguirlos también. Nos quedamos sin tiempo para nada. El insomnio invadió la casa con un viento que llevaba hojas, el frío se esforzaba por llegar, la compañía era Cortazar y un diario gastado, así como un alma encapsulada en una mica. Hay que partir

viernes, 8 de febrero de 2008

Opiniones de Monterrey - gente

He viajado al Distrito Federal y a Guadalajara, dos de las tres ciudades mas importantes de toda la Republica Mexicana. Por motivos de trabajo vine a Monterrey, era la ciudad que me faltaba conocer.

Ni en Guadalajara ni en el Distrito Federal tuve desdén alguno pro ser una persona del interior de la Republica, específicamente de Reynosa, Tamaulipas. Fue en Monterrey donde vine a encontrar esta discriminación. A cada rato me encuentro a tipos que me dicen "¿por qué tu credencial no es de Monterrey?¿vienes a estudiar aquí?¿Que le viste al Distrito Federal que nosotros no tengamos? Somos el progreso, todo está aquí?" Ya había escuchado la fama, incluso les había escuchado el epiteto de "chilangos light", soberbios, presumidos. Ya mencioné que anteriormente en ningún lado encontré este trato más que en Monterrey. Tanto orgullo y tan poca humildad me hace sentir pena ajena por ellos. cierto es que tuvieron el forum, cierto es que hay museos y mayor difusión a la cultura, no obstante el vanagloriarse de lo suyo sin voltear a ver lo demás y darse baños de pueblo hace que tenga mala impresión de ellos.

Sigo esperando a la persona de Monterrey que acepte esto y admita que así se comportan y necesitan un cambio en su actitud, pues así como son de habladores deberían serlo en acciones y no quedarse como corderitos tragándose todo lo que dice Multimedios Televisión y las revistas de espectaculos, pues noto que este es su único método de información. Sigo esperando a la persona que vive en esta ciudad que deje de ser tan empecinada en afirmarse como la mejor y se de sus vueltas al interior de la republica y vea que su lugar no lo es todo y que nada es único. Si esto sucede es probable que me retracte de lo que pienso, pero mientras tanto seguiré en actitud necia así como ellos la han tenido conmigo. Y que así sea hasta saber lo contrario

miércoles, 16 de enero de 2008

Showcomicomagico(musical no porque no hay musica)


Lecciones de vida con hermano Gemelo:

No es lo mismo GORDIBUENA



a SEXYCERDA




La carne es variada, pero la grasa es abundante como la propia ballena

sábado, 12 de enero de 2008

The cure - Pictures of you

I've been looking so long at these pictures of you
that I almost believe that they're real
I've been living so long with my pictures of you
that I almost believe that the pictures
are all I can feel.

Remembering you
standing quiet in the rain
as I ran to your heart to be near
and we kissed as the sky fell in holding you close
how I always held close in your fear

Remembering you running soft through the night
you were bigger, and brighter, and whiter than snow.
Screamed at the make-believe, screamed at the sky
and you finally found
all your courage to let it all go.

Remembering you fallen into my arms
crying for the death of you heart
You were stone white, so delicate, so lost in the cold
You were always so lost in the dark

Remembering you,
How you used to be
slow drowned, you were angels
so much more than everything

Hold for the last time
then slip away quietly
Open my eyes but I've never seen anything.

If only I'd thought of the right words
I could have hold onto your heart

If only I'd thought of the right words
I wouldn't be breaking apart
all my pictures of you.

Looking so long at these pictures of you
but I never hold onto your heart
Looking so long for the words to be true
but always just breaking apart
My pictures of you.

There was nothing in the world
that I ever wanted more
than to feel you deep in my heart.

There was nothing in the world
that I ever wanted more
than to never feel the breaking apart of
all my pictures of you.



martes, 8 de enero de 2008

Esputos, espasmos y exasperaciones

Hoy termina mi tratamiento con penicilina por una tos que me duró alrededor de tres semanas, esto porque estaba saliendo de una gripa, a las cuatro me tomo la ultima pildora, no es ni de color rojo ni de color azul como en las opciones para despertar de la Matrix, es verdiblanca como cualquier medicina ordinaria. Nunca en la vida me había quedado afónica por una causa que no fuese gritar mucho en un concierto, me sentí limitada por esto pues mis agudos disminuyeron demasiado, aunque fue una ventaja, algunos compañeros de trabajo dijeron que mi voz se volvió algo sexicachonda, mi novio fue el único que no se sintió conforme con este cambio pues creyó que yo era un extraterrestre que había secuestrado la voz de su novia y la estaba sustituyendo ¿que puedo decir? Juego de novios locos.

Desde el veinticinco de diciembre apróximadamente estoy así, y más en el trabajo en donde estoy cuando lo único que hago es decir "gracias por llamar a la compañia PATO le atiende Ciudadana Herzeleid ¿con quien tengo el gusto?" Por supuesto que eso gastó la voz. Falté dos dias de forma injustificada por lo mismo, aproveché el treinta y uno de diciembre y el dos de enero. Una tía enfermera me recetó una semana de penicilina, esto significó una semana sin alcohol, aún tengo la botella entera de vodka Absolut esperando en casa a que alguien la termine, tuvo sus ventajas pues no gasté en alcohol la semana pasada. Antes de todo esto escupia flemas de un color verdoso fosforescente, algunas tenían formas intrincadas de dragones o serpientes y otras parecian gusanos, despues de mi tratamiento las flemas se redujeron de forma notable y cambiaron de un color verde electrico a amarillo seguido de un blanco hasta que finalmente mis escupitajos se hicieron transparentes con trozos de esputo. De momento estoy mejor pero si tendré que obtener la vitamina C de fuentes naturales, me veré obligada a ponerle el doble de limón a mis cervezas y el doble de jugo de naranja a mi vodka.

Estuve ansiosa el dia de Reyes, nada más compré una rosca de vainilla, no la rosca original, me tocó cooperar con los tamales, tengo una suerte para con los monitos que siempre me persiguen. Tuve mucha azucar en la sangre pues he bebido de todo menos agua. Hoy fui a ver la exposición de Isis y la Serpiente emplumada en el centro de convenciones Jerry Lewis, ubicado en el Parque Fundidora, no me arrepiento, valió la pena ver las similitudes entre México prehispánico y Egipto. Me duelen las piernas, regresaré de ser posible mañana.

viernes, 4 de enero de 2008

Telegramas de la realidad

"Monterrey. Teleperformance apesta, mucho dinero, estoy bien"

"Debo administrar tiempo, este me gana, esclava de AT&T"

"Hermano y television ausente, solo radio, disfruto"

"Me hice una con el consumismo, soy la médula de Laura"

Informes más adelante. Ahora les comparto un clip de la pélicula de Disney "Fantasia" cuando pasaban cosas jevimeroleras, las rolas en cuestión es "Una noche en la arida montaña" de Modest Mussorgski, donde pueden encontrar como conviven muertos, arpìas, demonios y fantasmas, todos comandados por Chernabog, demonio encarnado a la montaña y creado en el imaginario de la mitologia eslava.

Enjoy yourself

sábado, 22 de diciembre de 2007

De los elementos

El sol es la luz,
el viento, serpentina,
a la mar, la sal

sábado, 17 de noviembre de 2007

Con vida gitana, sin embargo...

He estado de aquí a allá desde mediadios de año. Me fui en junio a intentar una oportunidad en la puta bien remunerada de la UNAM. Al igual que muchos salí rechazada, ahora entiendo porqué protestan tanto, y aún así se queda en sistemas arcaicos como creer que la gente por tener buenas calificaciones son una reata andante en la vida, cosa que no es cierto, o al menos eso me ha dicho la experiencia. No he conocido a una sola persona de los que fueron dieces en la escuela que la vida los haya tratado bien, algunos son gordolfos gelatinos con hijos que los maltratan como al maestro de matemáticas y otros son viene-vienes o se vuelven alienados de la sociedad cuya inteligencia los volvió locos (mirad este video del matemático tan conocido en mi abandonada Reynosa)). Muchos lacras terminan siendo el dirigente de una empresa o ya de perdido poniendo un negocio propio pues no vieron otra cosa más que el dinero para avanzar.

Me la pasé trabajando en una plateria durante un mes con un trabajo mal pagado pero mucho tiempo libre, despues y gracias a una idiota que no quiero mencionar, me metí a trabajar dando el cambalache en una maquina de peluches, resultó ser un bonito trabajo hasta haberme dado cuenta que el jefe era un imbécil que te daba tus descansos cada quince dias, si bien te iba, prefería que fueses una maquina de trabajar sin parar, y todavía en descansos te pedía trabajar, valga jefe bola. Esto era por Ecatepec, pensé en toda la gente que conocía o había escuchado hablar de ella por internet pero no podría verla por ese trabajo mierda que abarcaba de las once de la madrugada hasta las nueve de la noche. También yo fui la idiota que se puso a trabajar ahí. Viví rentando en un cuartucho en mi propia mugre pues ni siquiera tenía tiempo para ponerme a limpiar ni tenía una lavadora que me hiciera el trabajo, mi padre llegó una vez y sintió vergüenza por ver las condiciones en las que vivía, mientras me reclamaba tuve que apechugar y a las dos horas que el vino tinto lo narcotizó lloré avergonzada. Tres semanas usé ropa sucia y parecía pepenadora, hasta La Chupitos pudo tener más clase, decidí que esto me chupaba la vida. Claro, tenía escapatorias sexuales, me olvidaba del mundo en brazos de mi amado y también de mi mano, solo que estos no contemplaban el cansancio que me dejaban. Y seguía en un circulo vicioso. De algún modo me las arreglé para salir pues lo que hacía era llevar una vida de recluso.

El día en que salí me llevaron al concierto de La Cuca por Chalco en el Colliseum, lugares abandonados de dios y llenos de almas rockeras. Le pegué a varios desconocidos por golpear a mi mitad en los slams. Estuve libre, él estuvo libre y así me ayudó a organizar mi pedacera existencia, el resultado de la limpieza: veinte kilos de basura fuera y una mentada de madre a la chava rentera por no regresarme mi depósito. No dormimos cuando me llevó a Cuernavaca, pese a todas mis berreadas de borrego caminando al rastro y sabiendo que era por mi bien, él me dejó ir. No hemos perdido contacto pese a que me hallo en Monterrey. Me gusta

¿Que necesita una ciclotímica sino es un poco de amor? Aprendan, la respuesta está en eso, y no necesariamente debe ser cursilería andante. Total, nuestras citas más románticas han sido cuando vamos a museos a ver instrumentos de tortura y la historia de los asesinos seriales o el mundo musical de Da vinci o cuando vemos péliculas de ciencia ficción o de culto, eso no significa hacer el rosa mexicano o una telenovela de Televisa. ¡¡Ah, con nosotros los maniacodepresivos sociópatas que no entendemos este concepto y lo odiamos hasta que un cuerdo deja ser al loco o visceversa!!

jueves, 15 de noviembre de 2007

Cambios, siempre para mejorar

Cansada de ver que cuentos, fotografias, quizzes, poesias, dibujos y otras masturbaciones mentales no se miraban o se apreciaban bien decidí eliminar la forma anterior a como estaban acomodadas las cosas, me gusta más esta forma en la que nadie tiene que esforzarse ni sacar lupas (o en el caso de los expertos, aumentar de tamaño la letra con un simple comando en el teclado). Estuve probando con varios templates, mover al HTML y esas cosas que solo geeks o personas sin quehacer como yo hacemos. Finalmente me fui por un template sencillo que abarcase la pantalla sin eliminar links a páginas amigas o escritos pasados. En adelante habrá uno que otro cambiecillo pero seguramente no lo notaran.

Avisando a los invisibles visitantes de esta página, quedan advertidos

martes, 13 de noviembre de 2007

Y que me encuentro una historia de Bukowski

HACIA ARRIBA SIN ALAS
Charles Bukowski

Estaba sentado en un taburete del 8-Count, sin pensar en nada en particular, como por ejemplo que hacia yo alli bebiendo whisky con agua. Quizá sería porque Marie se pasaba todo el día protestando porque yo quería ir a cllases de vuelo. Aunque ella siempre estaba protestando por algo. No me malinterpreten, ella era un alma mas o menos buena, pero el mundo está lleno de almas mas o menos buenas y mira donde estamos: siempre sentados en el último segundo de cada minuto. Bueno, ya se sabe. De todas formas, era tarde y yo estaba sentado junto a aquel tipo mayor que llevava un jersey de cuello vuelto naranja y pantalones cortos. De vez en cuando me miraba y sonreia, pero yo no le hacía caso. Realmente no tenía ningunas ganas de escuchar ninguna conversación tipica de barra. Qiero decir que cuando se está sentado sobre el último segundo de cada minuto, lo mejor es evitar las chorradas. El tiempo es oro ¿no?, pero aquel tipo no pudo aguantar mas. Por fin habló; y me hablo a mi.
- pareces preocupado por algo, dijo
- Asi es -contesté.
- ¿Que te pasa? -preguntó.
Lo miré. Era uno de esos tipos con los ojos realmente juntos. Uno sentía ganas de estirar el brazo y separarlos un poco.
- Quiero volar y no sé.
-Y ¿Por qué no?
-¿Que por que no?. ¡Primero tengo que ir a clase!
-Yo sé volar, dijo el viejo, y nunca he ido a clase.
Hice una señal al camarero para que me trajese otro whisky con agua y una cerveza para el viejo. Estaba bebiendo cerveza de barril. Quizá fuese eso lo que le había puesto los ojos tan juntos: la cerveza joven y barata.
- E difícil creer eso de que sabes volar y sin haber ido nunca a clase -dije.
- Puede contartelo, si quieres escucharme -suguirió.
- Supongo que no me queda otra salida ¿no? -pregunté.
Sonrió.
-Bueno -dije medio dudando- oigamos eso.
De todas formas no había ninguna mujer en el bar y no había nada en la tele excepto el nuevo presidente, sonriendo levemente, con un tic de cabeza algo demencial, que intentaba ser una buena persona, como el presidente anterior, y hablaba de algo que había salido mal pero decia que,de todas formas, ahora iba bien.
-Empezó-arrancó diciendo el viejo- cuando yo tenía alrededor de cinco años. Un sábado por la tarde yo estaba sentado en mi habitación y los otro niños estaban jugando por ahí y mis padres se habían ido ...
- ¿Y descubriste que tenías pilila?
-Oh, no, eso ocurrió mucho tiempo después. Déjame continuar, por favor ...
- Claro, claro.
- Yo estaba sentado en mi cama, mirando por la ventana hacia el patio. Mis pensamientos eran inconscientes, apenas elaborados.
- Empezaste pronto ...
- Si, eso es lo que estoy intentando contarte. Yo estaba allí sentado se poso una mosca en la mano. En la mano derecha ...
- ¿Ah, si?
- Si era una mosca particularmente fea: gorda, ignorante, hostil. Agité la mano para que se fuese. Se alzó 2 ó 3 centimetros, se puso a zumbar y entonces con un sonido realmente horrible, volvió a aterrizar en mi mano y me pico ...
- ¡No me jodas!
- Si, así fue, espante la mosca y se puso a volar por la habitación, girando y haciendo un ruido furioso y posesivo. La mano me escocia muchisimo. Yo no tenía ni idea de que la picadura de la mosca pudiese ser tan dolorosa.
- Oye -le dije al viejo-, tengo que irme a casa. Tengo una mujer como una rana que se hincha y me salta encima.
El tipo actuó como si no me hubiese oido.
- ... De todos modos, yo odiaba aquella mosca, su sorprendente falta de miedo, su arrogancia de insecto, su zumbante ignorancia ...
- Lo que necesitabas era un mata moscas
- ... Nada en absoluto para doblegarla. Para quitarla de enmedio. ¡Como odiaba a aquella mosca!. Sentia que no tenía derecho a actuar así. Yo quería matarla porque en esencia ella quería matarme a mi.
- Todo está permitido en el amor y en las moscas.
- Observé la mosca. La vi posarse en el techo, luego andar cabeza abajo. Se sentia tan segura y tan superior. Mirando aquella mosca que andaba de un lado para otro me fui poniendo cada vez mas furioso. Tenía que matar aquella mosca. En la grieta mas profunda de di mi alma senti esa terrible necesidad de destrozar aquella mosca. Empezó a temblarme todo el cuerpo, a vibrar. Entonces sentí como si mi cuerpo se cargase de electricidad y luego ¡Un fogonazo de luz blanca!
- ¡Si que te afectó aquella mosca!
- ... y entonces sentí que mi cuerpo se elevaba, se elevaba. Flote hasta el techo, mi mano salió disparada y aplastó a la mosca con la palma de mi mano. Estaba sorprendido por la velocidad de la acción. Y entonces senti, que lentamente, era devuelto al suelo y depositado allí.
- ¿Y que paso entonces, abuelo?
- Fui al cuarto de baño y me lave las manos. Después salí y me senté en la cama.
- Supongo que las moscas no habrán vuelto a meterse contigo después de eso ...
- No, no lo han hecho. Pero mientras estaba allí setado en la cama, intenté volar otra vez y no pude. Lo intenté una y otra vez y no pude.
- ¿No será que necesitas una picadura de mosca para que se te encienda el cohete?
- Intenté volar una y otra vez, me esforcé todo lo que pude, pero no hubo caso. Yo sentí que había pasado realmente, pero después de un rato empecé a pensar que quizá lo había imaginado, que quizá había enloquecido durante unos momentos.
- ¿Y como te sientes ahora mismo?
- Oh, estoy muy bien e insisto en invitarte a otra copa.
¿Otra copa?. Pensé en aquello. La primera no la había pagado él. Pero tal vez era cuestión de semantica.
- Muy bien -dije.
Asi que llegaron las bebidas y nos quedamos allí sentados, sin hablar. Una vez conocí a un tipo en un bar que afirmaba que se comía su propia carne, así que de las charlas en general aceptaba bastante y descartaba bastante.
Entonces el viejo empezó otra vez.
- Bueno, después de un cierto tiempo me olvidé de todo el asunto, pero entonces volvió a pasar.
- ¿Te picó otra mosca?.
- No, era el último curso en el colegio, en Ohio. Yo era defensa izquierdo reserva. Era el último partido de la temporada y yo estaba allí porque el chico que jugaba de titular estaba lesionado. Pero había algo importante, jugabamos contra nuestro mas odiados rivales, unos mamones ricos de la parte bien de la ciudad. O sea, que eran unos verdaderosa chulos. En serio. Vencerlos era mas importante para nosotros que ligar, y eso que nunca o muy rara vez ligábamos porque aquellos ricachones siempre andaban follandose a nuestras chicas.Vencerlos en el campo de juego era la única forma en que podíamos tomarnos la revancha. Soñabamos con eso noche y día. Significaba todo.
Bueno, pensé, ahora pasaremos de odiar a las moscas a odiar a los seres humanos. Ambos son difíciles de soportar.
- El partido estaba en su momento clave, perdiamos por 21 a 16 y quedaban y quedaban sólo 30 segundos y ellos estaban a 12 metros de nuestra línea de meta. Podían ganarnos sin arriesgarse, haciendo tiempo, pero lo que querían era incordiar. No les bastaba con follarse a nuestras chicas, querían además marcarnos otro tanto.
- Demasiado.
- Si, así que el quarterback retrocede para tirar, es un verdadero capullo, tiene un cadillac amarillo, entonces lanza el balón haciendo una espiral, uno de nuestros defensas lo toca con la punta de los dedos en la línea de meta y el balón sale volando en el momento en que pitan el final del partido. Yo estaba en el area de meta porque me habían empujado y me había caído de culo, y cuando me estoy levantando veo el balón venir hacia mi. Lo cojo y empiezó a correr. Estoy totalmente rodeado por los chulos. Comienzan a encerrarme. No puedo hacer nada. Vienen hacia mi. Todos esos chicos que han estado metiendosela a nuestras chicas. Me invade una furia cegadora. En el momento que saltan para aplastarme con un placaje masivo, empiezo a sentir que ¡me estoy elevando¡, ¡estoy suspendido en el aire!. Tengo el balón y vuelo hacia su linea de meta. Aterrizó en su meta y ¡Ganamos el partido!.
- Tengo que decirte algo, -le dije al viejo-. Eres el mayor embustero que he conocido en mi vida.
- No te estoy mintiendo.
- Venga ya -dije.-. No he oido nunca hablar de eso. Ni yo ni nadie. Hubiese salido en todos los periodicos. ¡Se hubiese sabido en todo el mundo!.
- Ocurrió en una ciudad muy pequeñita. Lo ocultaron. Lo silenciaron, lo enterraron para siempre. Sobornaron a la gente.
- Nadie podría tapar una cosa así.
El viejo señalo con la cabeza hacia un reservado. Nos acercamos y nos sentamos. Era mi turno de pagar las bebidas. Le hice una seña al camarero.
- Dos mas. -le dije cuando se acercó-, para cada uno.
El viejo no habló hasta que llegaron los vasos y el camarero regresó a la barra.
- El gobierno -dijó, alzando una de aquellas horribles cervezas jovenes y bebiendose casi todo el vaso-. Fue el gobierno.
- ¿Ah, si?
- Querían el secreto, pero yo no lo tenía. Nos hubiera proporcionado el arma secreta mas poderosa de todos los tiempos. Una casi imbencible. Me ometieron a un terrible interrogatorio, interminable, pero yo, sencillamente no lo sabía. Mientras tant, se ocultó todo sobre el partido de futbol. No sé como influiría en la vida de las trescientas ó cuatrocientas personas que lo presenciaron, pero supongo que es algo que recordaran hasta el día de su muerte.
Vacie mi primer vaso.
- ¿Sabes, abuelo, que lo que me cuentas suena convincente?. Estoy a punto de creerte.
- No tienes que hacerlo. -respondió-. Es solo porque has mencionado eso de que querías volar. Ya llevo algunas copas encima y eso me ha hecho recordar.
- Está bien -dije-, pero sigo queriendo volar.
- Yo puedo enseñarte, -dijo el viejo, inclinandose hacia adelante-. Al final lo descubrí.
- Sabes una cosa -dije- no pienso pagar por eso.
- Es gratis.
- Muy bien -dije-, enseñame.
Me miró por encima de su cerveza con aquellos ojos.
- Antes de nada, tienes que creer.
- Eso es difícil.
- A veces. Y después, cuando ya estes listo para volar, tienes que hacer esto, mirame las manos. Haz esto.
- ¿Esto?
- Muy bien. Ahora coje aire y pon los ojos en blanco. Entonces piensa en lo peor que te ha pasado en toda tu vida.
- Hay tantas cosas ...
- Ya lo sé, pero elige la peor.
- Vale, ya lo tengo.
- Ahora di SOLZIMER y te ¡elevarás!
- SOLZIMER -dije.
Segui allí sentado.
- Eh, abuelo, no pasa nada.
- Pasará, pero lleva un poco de tiempo y práctica.
- Oye, abuelo, ¿cómo te llamas?.
- Benny.
- Bueno Benny, yo soy Hank. Y tengo que decirte que hacia mucho tiempo que no oía una mentira tan bien contada. O estás loco de verdad o eres el gracioso número uno de todos los tiempos.
- Encantado de conocerte, Hank. Pero ahora tengo que irme. Soy conductor de autobuses, es mi último año y tengo que hacer el recorrido de las 6.30 de la mañana, así que para mi es tarde.
- Yo no tengo trabajo, Benny, pero me voy a beber la última copa a casa, así que saldré contigo.
Fuera hacía una noche bastante bonita, la luna llena con la niebla que iba cayendo. Las prostitutas se la mamaban a tipos en coches aparcados y en callejones. Mi habitación estaba justo a la vuelta de la esquina, un policia enorme, surgió de la niebla. ¡Lo que faltaba! y pareciá como si le viniesemos bien.
- Eh, vosotros, chicos, parece que no teneis mucha estabilidad, -dijo-. Creo que lo mejor será que vengais los dos conmigo hasta que os sequeis. ¿Qué os parece?.
-SOLZIMER -dijo Benny- y comenzó a elevarse.
Flotó hacia arriba, justo frente al policía, siguió elevandose y paso por encima del Bank of America. Después se alejó velozmente.
- Me cago en ... -susurro el policía-, ¿has visto eso?
-SOLZIMER-dije.
No pasó nada.
- Oye -me pregunto el enorme policía-. ¿Tu no estabas con un tipo?.
-SOLZIMER- dije.
- Muy bien -dijo- acabo de ver ese tal Solzimer despegando rumbo al espacio. ¿No lo has visto?.
- Yo no visto nada.
- Muy bien, ¿Como te llamas?.
- SOLZIMER -dije.
Y entonces empezó a pasar. Sentí que me estaba elevando, ¡Elevando!
- ¡Eh! ¡Vuelve aquí! -grito el policía.
Yo seguía subiendo. Era maravilloso. Yo también pasé por encima del edificio del Bank of America. El viejo no me habia mentido, aunque sus ojos estuviesen demasiado juntos. Allí arriba hacía un poco de frío. Pero seguí flotando. Cuando le contase a los chicos lo de esta noche, lo que le había pasado a este borracho, no me creerían. Que mierda. Viré empicado hacia la izquierda y sobrevole la autopista del puerto, solo para comprobar el funcionamiento. Parecia lento, pero de todos modos yo estaba muy satisfecho de la vida en general.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

1/2













Mi mitad esta a la mitad de la mitad,
y yo estoy en el extremo de esa mitad,
dejando mitades de dos entre dos.
No le puedo romper y repartir
pero es lo que ayuda a sobrevivir,
no le puedo enterrar a la medida
ni hacer que se quede conmigo.
Mi mitad de mi rostro, mi medio,
mi pedazo hecho pedazos.
Queda en mi juntarlo para que se entere
que nunca estuvo roto,
que solo necesita acompletarse
en mis mitades perdidas por igual.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Manuela - La cuca


Manuela

Soy un ser incapáz
de dejarse manipular
soy autosuficiente
hasta me creo inteligente,
mi novia siempre a la mano,
soy su ser mas cercano,
la tengo en el bolsillo,
la saco, nos prendemos y después hasta el cepillo

Manuela
Manuela
Manuela
Manuela

Ella siempre es fiel,
me enloquece embarrada de miel,
la cosa más decente,
bien educada y obediente.
Yo la tengo aquí,
no me preocupa por que venga cuando yo ya me fui.
No me regaña, no se queja y nunca le baja,
no me orina, ni me cobra y nunca se raja.

Manuela
Manuela
Manuela
Manuela

Solo, me siento solo
con ella y nadie más,
tan solo con Manuela,
tan solo con mi Manuela


martes, 25 de septiembre de 2007

Declaración silvestre de libertad

Sacado de este enlace publicado por Cosme:

http://leforo.com/showpost.php?p=225829&postcount=3

10 pasos para SI masturbarse

1. Gracias a la masturbación exploramos nuestro cuerpo y descubrimos las sensaciones, gestos y caricias que más nos excitan; ya que somos quienes mejor conocemos nuestras necesidades sexuales y cómo satisfacerlas. Estos conocimientos podrá compartirlos con su pareja.

2. La masturbación es un verdadero alivio: físico y emocional. Libera las tensiones generadas por las impulsiones sexuales y ayuda a dormir.¡Adiós a los somníferos!

3. Nos vuelve más lúcidos, al enseñarnos a separar el amor del sexo: tener un orgasmo no significa estar enamorado.

4. Si se encuentra solo, quizá se le dé por comer chocolate, pero si se masturba regularmente, al menos no se tirará de los pelos, y correrá menos riesgo de acostarse con cualquiera.

5. La ocasión de concentrarse en su propio placer, sin preocuparse de su pareja.

6. La masturbación combate ciertos disfuncionamientos sexuales: la anorgasmia en la mujer, y la eyaculación precoz en el hombre. Tras un período de abstinencia, es mejor que el hombre se masturbe al menos una hora antes del coito, lo que le ayudará a retardar la eyaculación.

7. Cuanto más se masturbe, más orgasmos podrá tener, con o sin pareja. Las mujeres que tienen la costumbre de masturbarse hasta el orgasmo tienen más probabilidades de gozar más tarde con sus compañeros.

8. Es bueno para la salud: el orgasmo aumenta la circulación sanguínea, combate el estrés, y da lustre a la piel. Para las mujeres, fortaleza y, al mismo tiempo, relaja los músculos utilizados durante el coito.

9. El informe Kinsey lo ha demostrado: las personas que empiezan pronto a masturbarse tienen una vida sexual más activa y durante más tiempo.

10. ¡No hay nada malo en darse el gustazo!

lunes, 2 de abril de 2007

Alice, comedor de cuentos

Este cuento lo leí en un programa de "Nina Felina" en Matamoros, Tamaulipas. Hoy que el conejo se murió lo pongo aquí para que lo lean. Alice siempre fue una inspiración.


“Alice, el comedor de cuentos”

¿Qué desde cuando como cuentos en grandes cantidades? Pues desde que la conocí a Ella. Estaba solo en un estante junto a mis otros hermanos orejones, no hacía nada ahí, solo dormía un rato, tomaba algo de agua, alguien veía a nuestros compañeros de al lado, que eran los hamsters y los ratones, o veían a los vecinos de arriba, que eran los perros y gatos, y luego se fijaban en nosotros los conejos. Siempre venía gente a ver lo bonitos que éramos, algunos humanos con sus críos golpeaban el vidrio y nos molestaban con eso, otros solamente miraban sin hacernos nada. Normalmente veía como se llevaban al más lindo mientras tenía que esperar días para salir. Justo cuando creí que nadie me iba a comprar, Ella se me quedó viendo. Solo quedábamos yo, el conejo blanco de ojos rosas, y un compañero café que tenía orejas como un perro, solo que más largas. Ella me siguió mirando con la curiosidad de una niña, aunque era más alta, tampoco parecía una adulta, estaba como en medio, recordé que había quien se quedaba viendo largo rato y nunca volvían a ver, pero Ella no me traicionó. Sin saber por qué razón, me sacaron del estante donde había mucha viruta, y me metieron en una cajita oscura. Estaba asustado por que nunca estuve encerrado en un lugar tan pequeño. Fue cuando al abrirse la caja volví a verla. Era una muchacha pecosa de ojos tristes, me acariciaba con sus manos, me sacó para verme de cerca, yo sacudía mis bigotes para sentirla mejor. Me di cuenta que estaba en un lugar repleto de humanos y comencé a temblar.

—No tengas miedo, conejito, ahorita nos vamos y llegamos a la casa.

Supe que estaba en algún transporte porque miré por las ventanas que comenzábamos a movernos, ella venía sentada, me miró con una sonrisa que no cabía en su cara.

—Estas bien bonito, ay, precioso—Decía melosamente mientras me besaba, haciendo “mua mua” en la cabeza.

Me puso de nuevo en mi caja y acariciaba mi lomo, seguí temblando, aunque no sentía tanto miedo como antes. Cerró la caja, se movía conforme ella caminaba, el miedo de estar encerrado también se fue pues supe que no me iba a soltar. Al abrir la caja me encontraba en un cuarto de color rosado. Me puso en un cojín gigante en donde me acomodé porque estaba muy cansado. Arregló un rincón del cuarto y me metió

—Ahora quédate aquí, pórtate bien.

Sacó unas bolsas de plástico que tenían comida.

—Nada más me alcanzó para comprarme esto y no te compre comida ¿podrías comerlo?

Me enseñó una cosa de color rojo que no supe que era.

—Aquí tengo más manzanas. Ten. —Me dijo.

Nunca probé la manzana hasta que ella me dio una. La olí como suelo hacerlo con las cosas nuevas. Sentí asco al principio, era muy dulce para mí.

—-Ay, andale, por favor, comete esto, ahorita no puedo salir por que ya es muy noche, pero si te la comes juro que mañana salgo y te compro tu comida ¿si?.

No habiendo otra opción mastiqué la cáscara que no era tan empalagosa, y seguí masticando por que realmente tenía hambre. Ella se levantó del gran cojín y arregló otro rincón, donde había metido unos trapos blancos y azules.

—-Bueno, este será tu lugar, Alice—Me miró y sonrió—Así te vas a llamar, por “Alicia en el país de las maravillas” —Cuando decía esto, sonreía

Me dio un beso de buenas noches y me metió en el lugar que había preparado para mí. Puso una tabla para que no pudiera salir de ahí, luego puso agua en un tazoncito y se fue a acostar. Quedé en completa oscuridad. Comencé a morder los trapos para entretenerme un rato, todo iba bien, hasta que la tabla se cayó. Aproveché mi libertad y salí a explorar el cuarto. Como no veía nada, pues olía y mordía todo para probarlo. Había algo que se parecía a la pajita de mi jaula, pero estaba deliciosa, sabía dulzón, pero no tanto como la manzana, lo disfruté tanto que seguí mordiendo. Quizá fueron mis mordidas lo que la despertaron ya que Ella se había levantado repentinamente. Prendió las luces y abrió los ojos como si hubiese visto algo que no le gustó.

—¡Alice! ¿Qué hiciste? ¡Mis revistas, mis libros, mis comics! ¡Ah, conejo!

Se levantó apresurada a recoger las cosas que estaba mordiendo y yo me fui corriendo a la puerta del cuarto. Nunca entendí por que me las quitó y las puso en un lugar alto donde yo no podía alcanzarlos, solo estaba probando algo muy bueno y delicioso. Me levantó del suelo por donde andaba, me vio a los ojos y dijo.

—¡Ay, méndigo! ¡Eso no se hace!

Me puso de vuelta en el piso y se puso a buscar algo entre sus cosas.

—Ten, mastica esto, pero no los libros.

Me encerró de nuevo en el lugar con los trapos. Esta vez puso una silla que hiciera soporte para que la tabla no se cayera, así que no pude salir en toda la noche. Lo que me había dado a masticar eran pedazos de madera, sabían igual a la viruta que tenía en mi jaula, me quedé buen rato masticándolos. Entonces Ella se durmió y yo también.

Cuando desperté Ella seguía durmiendo, continuó así un rato, y yo seguía en la misma actividad: masticar. Pero se estaba volviendo aburrido, y ya tenía mucha hambre. Pasado un rato se despertó. No tenía la cara alegre del día anterior, se limitó a dejarme unas manzanas y acariciarme la cabeza. Salió con la mochila y me dejó solo con las luces apagadas, aunque sabía que era de día porque apenas entraban unos rayos de sol por el huevo de la puerta. Cuando regresó me sacó del rincón y me dio un beso en el hocico. Agarró la silla con la que me tuvo prisionero, y quien sabe que magia es la que haya usado pero estaba frente a un cuadrado que brillaba. Y en sus piernas tenía como una tabla de color blanco con la que hacía ruidos como “tiki tik tiki”. Me acerqué a sus pies y comencé a morder la suela de sus zapatos. Ella dejó de hacer el “tiki tik” y me miró.

—Deja, estoy escribiendo. Tengo que entregar este cuento.

Entonces supe que el “tiki tik tiki tik”era eso que hacía ¿Cómo dijo? Escribir, si, eso dijo ¿Cómo escribir? Es algo que sigo sin entender. También me explicaba que los libros no eran para comerse, aunque decía otra palabra que tampoco entiendo ¿Cómo me decía?...“¡Alice, tu eres un comedor de literatura, literalmente, conejo travieso!” Creo que eso tan sabroso que llama “libros” es la “literatura”. Y por supuesto que también hace cuentos. No eran muy diferentes de los libros. Recuerdo la primera vez que por fin vi como era un cuento realmente. Salían de una cosa gris rectangular, Ella sacaba un papel muy blanco, lleno de rayas punteadas de color negro, miraba las rayas con atención, y luego hacía bolita ese papel para tirarlo en el bote. Supe que esos eran “cuentos” porque siempre decía que nunca le había gustado como quedaba su “cuento”. En alguna ocasión no tiró correctamente en la basura su cuento, sino que estaba en el piso, me acerqué a verlo, me preguntaba como es que ponía tanta atención en eso y después lo desechaba ¿por qué no me lo daba a mí? Fue así que probé mi primer cuento, y sabía delicioso.

Ya antes la había visto de ese modo. Se la pasaba horas frente a ese cubo que brillaba, viéndolo por horas mientras, escribiendo sin parar (ya dije que eso es el “tliki ttik” que hacía, pero nunca supe que significa “escribir”). Los ojos se le ponían tan rojos como los míos. Ese día estaba tan cansada que se durmió, olvidando recoger la hoja rayada que salía del cubo rectangular. Yo era muy pequeño para alcanzarla, pero antes había logrado saltar tan alto como para salir de mi rincón. Medité el salto perfecto, pero al final no tuve que hacer nada, ya que la hoja cayó sola, me acerqué listo para comérmela. Entonces noté que esas rayas punteadas que tenía parecían dibujos, las miré un rato sin saber que hacer, y fue cuando empecé a masticar siguiendo las líneas, como si tuviesen una indicación para seguir, como un olor al que estaba persiguiendo. Ella se despertó, no me di cuenta hasta que estaba levantada, una gigante bondadosa que se enojaría por comer lo que no debía, ya antes me lo había dicho, pero no puedo evitarlo, es el instinto de morder por que si no lo hago me empiezan a doler los dientes. Pero me vio con cansancio, levantó la hoja mordida y sonrió torcidamente.

—No te apures, Alice, de todos modos no era para alguna editorial importante o una revista. Seguramente estaba destinado a que tú te comieses este cuento porque no estaba bien y necesitaba correcciones. ¡Gracias, chiquito!

Acarició mi cabeza y mi lomo con suavidad, besó mis orejas y se sentó a seguir escribiendo. Alejó todo los libros del piso desde la primera vez que los mastiqué, desde entonces solo me da a masticar maderitas. Pero fue en esa ocasión tan especial en que me convertí en el comedor oficial de sus cuentos, los cuales, en las contadas ocasiones que me los da, me encanta comer y saborear mientras Ella sigue escribiendo.

martes, 20 de marzo de 2007

Un extracto orgásmico de la pélicula "Amelié"

Con eso de que el youtube no tiene esta escena, aprovechando que bajé la pélicula, que tengo una cuenta y que sé manejar el windows movie maker, aquí les dejo este extracto, muy corto pero preciso.



Narrador: El tiempo no ha cambiado nada, Amelié sigue buscando la soledad, se sorprende así misma con preguntas tontas acerca del mundo abajo, tales como "¿cuantas parejas estan teniendo un orgasmo ahora mismo?"

Amelié: Quince.

martes, 27 de febrero de 2007

Cómo hacer una Ciudadana Herzeleid

Quizz sacado del blegh de Karina Almaraz, amiga de un amigo =) ¡¡¡a quien envidio mucho porque logró que le publicaran en la Mosca!!! pero la envidia es un pecado, al menos puedo seguirla de ejemplo, me cae bien. Yo difundo lo que escribo por otros medios como lo es el messenger,a volanteada y la venta en público (llevelo, llevelo, antología de cuentos a treinta, bara bara bara) y no me llama mucho la atención postear en este blog que ya de por sí esta muy abandonado como casa de los Munster, pero en fin.Vayamos a ese quizz que me gustó tanto.



Como hacer una Ciudadana Herzeleid
Ingredientes:

1 parte de inteligencia

3 partes de brillantez

3 partes de ego
Preparación:
Mezcle a velocidad muy baja durante 30 segundos. Agregue lujuria para saborizar! No le sobrecomplazca!


Ya, es todo.

miércoles, 3 de enero de 2007

Beber de tu sangre - Los amantes de lola










Tantas cosas en la mente me aterran
el pensar en todo y nada de una vez
el estar dormido, el soñar con frío
el permanecer perdido, buscándote

Tras los muros de mi casa tan fría
que puedo pensar en algo para hacer calor
el moverme me hace titubear y dudar
pero esa imagen no se irá jamás

Y el pensar en ti me hace recordar
el encanto que provoca tu fragilidad
quedarme sentado aquí me puede congelar
el hablar de ti me puede delatar

Podría gritar
que me dejes beber de tu sangre

Y el pensar en ti me hace recordar
el encanto que provoca tu fragilidad
quedarme sentado aquí me puede congelar
el hablar de ti me puede delatar

Podría gritar
que me dejes beber de tu sangre

Podría gritar
que me dejes beber de tu sangre

Podría gritar

sábado, 2 de diciembre de 2006

...







What Fosters Home for Imaginary friends friend are you?




You are...Cocoa! You are strange and different, but still cool and crazy!
Take this quiz!








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viernes, 1 de diciembre de 2006

En estos tiempos de cambio pólitico...

Solo aplico el lema de los monitos (o en este caso, extraterrestres)










No escucho, no veo, ni hablo maldad

jueves, 23 de noviembre de 2006

Unas tocadas para el mes de diciembre

Muy bien, este blog se caracteriza por sus pocas actualizaciones, pero cuando valen la pena se ponen aquí. Si existen alienados punketos skateros muevematas, favor de presentarse a esta tocada. Pónganse a escribir un libro y lo venden en la calle, pinten un cuadro y lo venden caro, se ponen a hacer malabares con fuego que en otras ciudades los desprecian pero que aquí nadie conoce. Y así a este paso ¡¡¡haremos una revolució n cultura y progresista en esta ciudad de mierda monetaria!!! Ok, no, sueño mucho pero nada cuesta soñar.



















Y para los que gusten fresear de vez en cuando (no se hagan, los estoy viendo... momento, soy yo en el espejo):


Bar "The One" presenta:


KINKY
junto a McKane y no recuerdo que otro DJ (datos a actualizarse)
12 de diciembre
Boletos en taquilla: 250
Boletos en preventa: 200

Listo, esto fue todo el mensaje

lunes, 23 de octubre de 2006

Cientos de miles



Otro corto hecho con el movie editor, a puro dibujo que he hecho y también a fotos que tomé con mi camara digital. Como siempre, no hay historia ni nada que contar.

martes, 3 de octubre de 2006

domingo, 1 de octubre de 2006

Oomph - My Hell

You'll never know how my hell burns
You'll never know how my hell turns
You'll never know how my heart bleeds
You'll never know what my heart needs

Nothing can surpass the murderous...
Nothing can surpass the murderous...
Nothing can surpass the murderous...
Nothing can surpass the murderous...

You'll never know how my hell kills
You'll never know just how it feels
You'll never know how my heart beats
You'll never know what my heart leads

Nothing can surpass the murderous...screaming
Nothing can surpass the murderous...screaming
Nothing can surpass the murderous...screaming
Nothing can surpass the murderous...screaming

Come and surpass the murderous...
Try and surpass the murderous...

You'll never know what my hell means
It's never just like how it seems
You'll never know what makes me freeze
What fucking forces me to breathe

Nothing can surpass the murderous...screaming
Nothing can surpass the murderous...screaming
Nothing can surpass the murderous...screaming
Nothing can surpass the murderous...screaming

Fear is my strength here in my hell
(To) love means to hurt
Tears in my eyes, here I will die
(To) love means to hurt
Kiss me goodbye, I'll stay disguised
(To) love means to hurt

martes, 29 de agosto de 2006

Actualizaciones

Bien enemiguitos de la red (esto lo digo con cariño) ya actualicé un link que tenía roto , y ahora estrené muchos blogs más. Estoy haciendole un webcomic a mi conejo. Si quieres visitarlo y dar opiniones, y el link es el siguiente:

Alice, un conejo literario

Es un homenaje a mi mascota querida e iré actualizándolo semanalmente.Enjoy et :)

domingo, 27 de agosto de 2006

La torre - Howard Phillip Lovecraft

Desde esa esquina se puede ver la torre. Si el testigo abandona por un segundo el ruido de la vida porteña, descubrirá tras las paredes circulares un aquelarre. El eco del mismo lugar que la humanidad resguarda en la penumbra bajo diferentes disfraces. La esencia de los cimientos de construcciones tan antiguas como las pirámides y Stonehenge. Allí se suceden acontecimientos -incluso próximos a lo cotidiano- que atraen a hados y demonios.

Fue lupanar y fumadero de opio. Acaso alguno de sus visitantes haya dejado el alma allí preso del puñal de un malevo. Pero fue cuando llegó aquella artista pálida, María Krum, que su esencia brotó al fin. Recuerdo que apenas salía para hacer visitas a la universidad. Fue en su biblioteca donde hojeó las páginas del prohibido Necronomicón. Mortal fue su curiosidad por la que recitó aquel hechizo. Quizá creyó que las paredes sin ángulos la protegerían de los sabuesos. Pero esas criaturas son hábiles, impetuosas, insaciables. Los vecinos oyeron el grito del día en que murió. Ahora forma parte de la superstición barrial. Pero yo sigo oyendo su sufrimiento y el jadeo de los Perros de Tíndalos que olfatean, hurgan y rastrean en la torre.

jueves, 29 de junio de 2006

Alcoholico deseo

Sacude la cabeza en balde
no obtendras nada a cambio,
come de esta aspirina supraracional
y alimentate de esta taza de caldo blanco.
Mezclala con sueños y lisergias de una botella marrón.
Besala con el deseo de los muertos
y reánimala con el ardiente beso de una histeria.
Amanece en un Monterrey de fuego y vergüenza,
conviertete en la enanita coja del corazón,
ocultate en una botella de pepsi cola
y deshazte de estrellas de cansancio,
estrellas technicolor de la envidia
estrellas de Ivan, que sepa donde andará.
Vuela junto a las palomas que dicen hacer poesía barata
y alimentate de tus deseos necios, de tu infame andar.
Desea deseador deseando desear lo que no se puede desear.
Dame una lata de cerveza para que pueda admirar el mar.

lunes, 5 de junio de 2006

No es nada de tu cuerpo - Jaime Sabines














No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca —tu boca
que es igual que tu sexo—,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada —¿qué es una mirada?—
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

jueves, 1 de junio de 2006

Feliz día del fumador

Este día puede acontecer todos los días, a excepción del 31 de mayo ¿y por qué hasta ahora decido escribir al respecto? Pues verán ustedes, pocos lectores. Quizá no sea una fumadora empedernida, pero si tuve oportunidad de ver a mi madre fumar, de ver a tantas chachalacas (disculpa Obrador, por tomar tu frase) en una nube de humo. James Bond fumaba cigarrillos en una manera inglesa, muchos tangos hablan de fumar mientras se espera al hombre que se ama ¿que sería del jazz sin un ambiente lleno del humo del tabaco? Combaten tradiciones y combaten raices. Algo que tenía el cigarro antes era respeto, ahora tiene que lidiar con censuras y encubrimientos. ¿Y eso que importa? Ya nadie lo anuncia y aún así todavía los siguen comprando? Antes fumar significaba rebeldía, mas no asesinar tu cuerpo. Hoy todo el mundo fuma, por lo tanto si lo haces ya eres uno del montón.¡Que contrariedad! ¿Fumar o no fumar? He ahi el dilema. Ya se probó que al fumar tus pulmones se carcomen por el señor negro nicotina, pero todos olvidan al tábaco, esa morona café que viene de la misma planta, inalterable, pesada. La imagén que se censura ahora es el cigarro lleno de quimicos, pero es lo que la gente quiere.

Soy muy intolerante en esto. Cigarros "light" y "amentolados" no son cigarros, son mutantes del tabaco original. Nadie se atreve a probar un habano cubano por su fortaleza de sabor ¿Y que importa? El sabor alterado se vende también.

Son tantas las variedades, colores, y formas del cigarro, que da lo mismo que pongan o no un día para fumar, o no. Es decisión de cada quién.

Ayer no fumé nada, y hoy, tal vez tampoco lo haga, pero mi cajetilla de cigarros "Delicados" sigue guardada en la bolsa del maquillaje.

lunes, 8 de mayo de 2006

Which Serial Killer Are You?


Which Serial Killer Are You?

Jack the Ripper killed six prostitutes in WhiteChapel, England using knives and derringers. He is the first documented serial killer and because he was never caught his legend has had many eyears to grow. His reign of terror in 1888 has leaked through to todays modern world, he is one of only two serial killers to give birth to copycats. Jack has had four copy cats. Because of this killers notery and infamous legend many experts have tried to deduce who Jack the Ripper was, but to this day still no one is close. (This includes the Prince Jack theory). Jack liked to spend a great deal of time at the vicitms body after death (well over an hour) so he could rearrange instestined as he saw fit.If you are Jack the Ripper this symbolizes extreme originality and self dependancy.
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El corazón delator - Edgar Allan Poe

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.

Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente, llamándolo por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarlo mientras dormía.

Al llegar la octava noche, procedí con mayor cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche, había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque lo sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y seguí empujando suavemente, suavemente.

Había ya pasado la cabeza y me disponía a abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se enderezó en el lecho, gritando:

-¿Quién está ahí?

Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo sonido anuncia la muerte.

Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido, cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: "No es más que el viento en la chimenea... o un grillo que chirrió una sola vez". Sí, había tratado de darse ánimo con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva, y envolvía a su víctima. Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que lo movía a sentir -aunque no podía verla ni oírla-, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.

Después de haber esperado largo tiempo, con toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña, una pequeñísima ranura en la linterna.

Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.

Estaba abierto, abierto de par en par... y yo empecé a enfurecerme mientras lo miraba. Lo vi con toda claridad, de un azul apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.

¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar de un tambor estimula el coraje de un soldado.

Pero, incluso entonces, me contuve y seguí callado. Apenas si respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera, tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo. Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.

Si ustedes continúan tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, brazos y piernas.

Levanté luego tres planchas del piso de la habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano -ni siquiera el suyo- hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había recogido todo... ¡ja, ja!

Cuando hube terminado mi tarea eran las cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle. Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?

Hallé a tres caballeros, que se presentaron muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a los tres agentes para que registraran el lugar.

Sonreí, pues... ¿qué tenía que temer? Di la bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga, mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.

Los oficiales se sentían satisfechos. Mis modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo. Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos; pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se producía dentro de mis oídos.

Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!

-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está latiendo su horrible corazón!

jueves, 20 de abril de 2006

Preguntas - Questions




Este es un corto que hice para el dominio publico. "Tomenlo o escúpanlo, son libres..."

sábado, 4 de marzo de 2006

Suicidio IV

Fue en uno de mis primeros encuentros con el internet en casa de una tía.

Me metí a la sala de gótico, lleno de usuarios cuyos nombres eran variaciones de la raíz "oscuridad" escrito en inglés. También venían incluidos otros nombres más obvios como "Dark Tranquility", "Dez Fafara", "RENEEEFILTH", "Stölzes herz" y "Robert Smith", uno de esos usuarios que quizás se haya perdido de sala abrió otra e invitó a que varios fuesemos, la sala para personas con problemas psicológicos. Fui para ver que tan cierto era ese tema con el que habían abierto esa sala, la mayoría eran bromistas, yo les dije que tenía ganas de suicidarme con una navaja y cortarme las venas, les aclaré que no estaba bromeando, muchos "JAJAJAJAJAJA" llenaron la pantalla de la computadora. Insistí en que iba a hacerlo, los insulté porque yo pensaba que si era una seria dispuesta a ayudar. Me levanté del asiento y fui al baño, ahi estaba el cutter que mi tía tenía para hacer sus manualidades. Era tan sencillo, nada más había que enterrar la navaja en la piel y verla sangrar ¿no es así? La enterré, logré que me doliese ¿no era eso lo que deseaba de una vez? ¿acabar con el dolor? Pero no sangraba, el cutter no tenía filo suficiente para cortar mi piel reseca. Entonces subí al techo del segundo piso silenciosamente y vi a la calle, vacía por la ausencia de un atardecer laborable, un atardecer morado que me abrigaba. Vi un coche viejo de color rojo, un Pinto que le pertenecía a mi mamá y que ahora era chatarra del camino. Me visualicé en la capota del auto, envuelta en mi manto de acero pintado de rojo, descansando como la joven suicidada del Empire State en la foto de Robert C. Wiles, solo caer. Ahi me quedé alrededor de media hora esperando a que mi tía o alguien me detuviese, pero fui yo quien cobardemente lo hizo. Cuando bajé del techo y regresé a la computadora los usuarios estaban preguntando que había ocurrido conmigo, les dije que me quedé en el techo y solo vi el paisaje. A ellos no les interesaba si del otro lado estaba llorando en silencio.

viernes, 3 de marzo de 2006

Suicidio III

Una plática de niñas en primero de secundaria que recuerdo haber tenido

-A mi me gustaría sentir un balazo en el corazón, así como se ve en las telenovelas.
-Yo quisiera saber que se siente que te atropellen.
-No, ustedes no saben, mejor a ver que se siente ahogarse.
-Ay, que chiste, si todas sabemos nadar aquí.
-Ustedes sabrán nada, pero yo no.
-Pues yo insisto en lo del balazo, estaría buena esa escena, así, cayéndo bien dramáticamente
-¿Pero que pasaría si unas llantas pasan encima de ti y te hacen mierda todo tu cuerpo? Eso estaría padre.

Todas me miran y me hacen la misma interrogante "¿y tú?¿cómo te quieres morir?"

Yo les respondo que no lo sé, pero que me gustaría hacerlo pronto.