jueves, 25 de noviembre de 2021

Sueño anotado en Whatsapp sobre Chernobyll

 [9:27, 25/8/2021] Ciudadana Herzeleid: Soñé que estaba en un bosque en medio de la carretera, era la mañana y debía ir a Chernobyl, este se sentía como otro día cualquiera, y con ello podía meterme a andar por las zonas, pero sin que nadie me lo prohibiera, Pripyat era el lugar de reunión de muchas brujas citadinas, ya que ahora se usaba para estar cómodos, se mantenía cerrado y con eso la ciudad estaba igual pero ya habitada, las babushkas la habían revivido, quizá después de mil años o de quinientos años, por eso el sol pintaba todo de rosa y naranja, y con eso había jardines con flores blancas, me dijeron que yo podía tener ese poder de revivir los jardines de Chernobyl y que sus golondrinas y caballos corrieran por todos lados con la gente que estaba ahí. Al final del mundo le hacía falta un reinicio de naturaleza por parte de la gente que sabía hacerlo, por eso la magia reclamaba el lugar, y así debía ser.

[9:53, 25/8/2021] Ciudadana Herzeleid: También las moscas no aparecían aunque querían aparecer, pero las moscas eran mariposas





viernes, 19 de noviembre de 2021

De otro sueño pasado con miedos que pueden ayudar a resolver

 Soñé que conocía a una familia mexicana en Chile, pero cuando los conocía iba con mi familia de Reynosa, y luego había toque de queda en Chile, y de repente los pacos empezaban a atacar a gente, y resulta que en dónde nos queríamos quedar eran familia de fachos, nazistas fujimoristas y defensores de este general culero cuyo nombre no recuerdo, como era la única que no quería convivir me había alejado a la parte alta de la casa, y cuando estaba en la parte alta notaba como es que los pacos atacaban a gente de la calle, y esa misma gente de la calle decían "salgan de esa casa, esa familia los traicionará" y luego los pacos empezaron a tirotear a la casa. Me bajé y luego estaba con mi mamá y mi papá y mis hermanos, y uno de mis hermanos más imbécil estaba diciendo que qué bueno que estaban los pacos cuidando la calle, sin decirles nada, mi papá ya sabía dónde estábamos, y es que estábamos ahí porque buscábamos casa y depa, pero no sabíamos lo de la familia, y aún así mi papá en su acto de convencimiento logró que saliéramos todos de ahí. Ya estábamos en la camioneta viendo las noticias de como es que los pacos atacaban a toda la gente a la par que lo vivíamos, y cuando estábamos viendo las noticias notamos que atacaban a un periodistas mexicano, lo agarraban a macanazos entre tres pacos "'¡No mamen!¡No mamen!" Le gritaba a mi familia, entonces mi papá manejaba para ver si podía acercarse al lugar, como todos sabemos en la familia, pues nos pusimos el cinturón y nos hicimos bolita. Llegamos al lugar, que era una plaza, los pacos ya no golpeaban al periodista porque ya estaba malherido, pero el camarógrafo que lo grababa subían con nosotros, y ayudamos al periodista, y de ahí nos seguimos en la camioneta hasta que nos quedabamos en un hotel, y pedíamos ayuda a la embajada mexicana, entonces toda mi familia y yo salíamos en las noticias porque habíamos descubierto a unos fascistas que querían revivir la derecha aliándose con Peña Nieto.

Y ya, solo recuerdo que estábamos en la sala viendo la televisión con eso, tan tan...




jueves, 18 de noviembre de 2021

Casa del árbol: sueño pasado sin transcribir ni editar del 24/8/2021

Soñé que estaba en una casa tipo cabaña de varios pisos pero que estaba pegado de manera circular a un árbol y todos los pasillos estaban con una baranda de madera hecha de ramas, era como la guarida de los niños perdidos en Peter pan de Disney, pero ninguno de nosotros volábamos, eran puras personas adultas que trataban de buscar el misterio de porque el mundo se había terminado, pero se entendía que el bosque ver acabado con todos, y los animales significaban nada para los humanos, entonces unos quería jerarquizar a cada grupo, uno del primer piso, otro del segundo, pero uno de ellos ya se había adueñado y estaba a punto de lastimar a otra, yo estaba por defenderla, pero cuando la defendí, me atacó y desperté

Artwork: Andrés Rocha


martes, 22 de junio de 2021

Premisa de un sueño noir sci fi... creo

 Aguas turbias, peceras, ictyo sapien atrapado en ella, pasillos de adobe o concreto, una pareja quiere hablar con el ictyo sapien que está detrás de esas peceras, escondido porque si bien está atrapado es para que no lo regresen al laboratorio y que con ello lo vuelvan a encerrar de nuevo. Se asoma y da esa intención a la pareja, ellos solamente quieren consejo en que esperar de la vida, les dice que esperen, que no deben tener prisa, que los tiempos del agua y del mundo son perfectos, el ictyo sapien se mete al agua, el ambiente se torna del sepa al noir, policiaco, la pareja corre y se esconde en un pasillo, es para que la policía no los busque, se esconden y se besan, y prefieren quedarse a dormir en ese pasillo, como tienen abrigos gruesos pueden soportar el frío. Dejan que pase la noche, despiertan, nadie les ha robado nada afortunadamente, por lo que pueden ir a una cafetería a beber un café, y de ahí planear mejor su estrategia de escondite, no sabemos que han hecho, y este fue mi sueño hoy... 








jueves, 17 de junio de 2021

El sueño de hoy, amanecimos irlandescocesas

 Estaba en un campo verde, muy al estilo de los campos  y debía caminar, solo se veía el cielo azul, con mucho calor húmedo, y debía de caminar y caminar, hasta llegar a una muralla blanca que no me dejaba ver nada, pero ahora que recuerdo, no era yo quien caminaba, sino un hombre escocés o irlandés, de esos con boina, traje irlandés o escocés, pantalones y calcetines, de esos granjeros ovejeros honestos, y pues solo me/se quedaba viendo la muralla hasta que al fondo se escuchaba una gaita, y yo/él seguía/seguíamos caminando recordando un poco a James Joyce, y a HCB, y los cantos de las banshees que mamá tanto nos advirtió, y caminé/caminó hasta la niebla hasta que ya desperté






lunes, 8 de marzo de 2021

La pesadilla de hoy y el diario de hoy, 8 de marzo del 2021

 La neta no sé si sigue siendo resultado de cuarentena, pandemia y long covid pero de ayer a hoy me dolió todo el cuerpo y el pronombre (yo), y no sé porque, pero tuve una pesadilla donde un youtuber ficticio le hacía una broma pesada a unos vagos que engañan a gente con juegos de apuestas y se encargaban de desaparecer cuerpos, y este youtuber se iba a un hotel de mala muerte, pero gentrificado, restaurado y con nueva marca, y en realidad ese youtuber era hijo del dueño de esos hoteles que eran remarcados, como tipo Airbnb, pero pese a que los cuartos eran buenos, estaban compartidos con unos baños que tenían de tres a cinco retretes, todos con divisiones, por supuesto. El punto es que el grupo de vagos perseguía a este youtuber ficticio junto a otros amigos del youtuber porque lo querían matar, aunque no hiciera nada malo, pero como los youtubers castrantes, justamente por haber grabado un cadaver o algún crimen y hacerlo monetizable, y claro que se escondía en las habitaciones, pero lo malo era que  se accedía fácil a ellas por los baños...




Solo recuerdo a sus compinches gritando "Córrele, wey, córrele, nos tienen por la puerta y los baños compartidos", pero de algún modo escapaba por una ventanita, porque flaco y adolescente. De ahí salía a una calle donde pasaban un chorro de autobuses, tipo avenida Universidad o avenida Cristobal ]Colón



Después de esto muchos se preguntaban por la desaparición del youtuber, que lo merecía como el Pirata de Culiacán, y pues nada, que todo se iba a negros y aquí estoy despierta con dolor de brazo y con dolor de pronombre, en este sueño los Bully Magnets se encontraban en un cuarto donde pasaba el chavo corriendo preguntándose sí valía la pena cubrir esto como algo trascendente en la historia mientras se distraían de que su cuarto tenía una puerta a afuera pero en 2o piso.


También tocó lectura de poesía en la primera sesión de las 11, gracias a UNAM San Antonio, y a Marisol Vera Guerra por la invitación pese a los problemas de conexión 😄


domingo, 7 de febrero de 2021

Fantasmas del barrio

 Soñé con el cuerpo de.otra persona que era poseído por diferentes fantasmas, unos quince, pero todos eran personas diferentes que tenían un objetivo común que era evitar que tomasen una primaria y gentrificar un barrio, la persona que los tenía no se asustaba por ello...

La cuestión era que esta persona conocía a todos los fantasmas, y más que sentir miedo convivía con todos ellos, y hasta les permitía que poseyeran su cuerpo porque todos necesitaban sentir el barrio aunque fuera un poco, y por ello le decían que los paseara...

Y llegaban a un acuerdo en el que era un fantasma por día, a veces por hora, por ejemplo, si era la noche, eran los fantasmas infantiles, porque les gustaba sentir el sueño, y le tranquilizaban, y sí era el amanecer, eran fantasmas de obreros porque era su hora libre...

La tarde era para las mujeres porque disfrutaban del café y del día libre porque ya no tenían pendientes. Nunca supe sí el cuerpo que era poseído tenía algún género, creo que no, y eso funcionaba bien porque justamente se adecuaba a que una persona lo sabía todo...

Así que teniendo quien tuviese todos los fantasmas tenía todo el conocimiento de cómo defender el barrio, y lo hacía. Claro que de esos sueños, no sé cómo lo lograba, pero eso sí, la gente viva no le temía, al contrario, le necesitaban para defenderse.

Con ello lograba entender que algunos fantasmas los había matado alguna inmobiliaria, lo habían desaparecido otras personas, y lo habían ocultado

viernes, 29 de enero de 2021

Respiraciones y latidos de una mañana mocosa

Enero está por terminar, y se acerca febrero y la fiebre, cuando el polvo se levanta y cuando el clima está entre húmedo, cálido y en movimiento. Las alergias aparecen también, y en pandemia es algo que puede afectar mucho la psique, sobre todo a mí porque no tengo ni idea de los síntomas, y no he visitado un hospital ni nada en medida de lo posible, aunque no por eso quiere decir que estoy eximida. Acabo de despertar después de tener la nariz congestionada, y aún así procuro tomar líquidos. No sé como le hagan las personas normales cuando se trata de cuidarse, algunos se medican y otros las pasan con té, algunos tienen para poder visitar a su médico de confianza, y otras que viajamos mucho solamente nos queda sobrevivir.

Apenas despierto y ya estoy con estas reflexiones. 

En este despertar sentí como si hubiera salido de una burbuja presurizada en lo que estoy en el espacio, sé que debo de tomar líquidos y también taparme, protegerme, y a la vez estar al pendiente de mí, con sus respectivas extensiones a con las personas que amo y estimo. 

Es hora de empezar el autocuidado y seguir adelante con todo.



sábado, 23 de enero de 2021

El sueño pandémico de hoy

 Van dos días que sueño el mismo escenario y a los mismos personajes, están en una mansión con diferentes habitaciones, pero todo es cerrado y en interiores, y de mármol, pero cada que se mueven y abren la puerta de algún cuarto entran a un sueño o a un recuerdo de su pasado..

El primer día, una de ellas lloró porque no sabía cómo había llegado ahí, pero cada día repetía un cumpleaños que la atrapaba, un momento en que le habían dicho que no valía la pena que soplase las velas de su pastel porque cada que lo hacía lloraba. 

Otra quería salir de ahí...

En una pared había un cartelón con recortes y con figuras hechas de papel que estaban pegadas, como flores, animales, algunas comidas, cada una se acercaba a ese cartelón o tablón de corcho, de ahí se desataba el castigo del día, pero quienes estaban creían que era la liberación

Si una jalaba un vestido o una muñeca, ese vestido o muñeca se rompería en la casa, si alguien elegía algo que recordase a comida o desayuno bueno, ese desayuno se echaría a perder con la torpeza de que alguien o algo lo arruinara, si alguien elegía un pájaro, el ave moriría ahi

Por eso por mucho que eligieran algo inocente, nada de lo que eligieran haría llevadera su estancia, porque estaban condenadas a repetirla o a que todo saliera mal, por mucho que saliese bien... 

Y ahora que lo pienso, eran puras mujeres encerradas, pero famosas

Una era Sarah Paulson, otra era Dominique... No recuerdo su apellido, salía en la serie "Posse" (la del afro hermoso), y otra era Laura Harding... Simón, puras actrices que parecen de sueño, era como su infierno, creo que hasta estuvo esta güera apellidada Marling... Así hoy







jueves, 14 de enero de 2021

Ya no quiero usar esta red tóxica como antes porque no me permite ser y reaccionar constructivamente por lo que revivo este blog

 Estamos a un clic de distancia, y podemos aprovechar este espacio para explayarme completamente, porque pareciera que al pendejo de Mark Zuckerberg y a sus algoritmos pendejos no le parece que una opine, pero este que también las maneras en que multan o prohiben publicar o reaccionar en facebook está relacionada a que personas pendejas puedan opinar, pero quienes la llevamos tranquila no. 

Les cuento, una amiga publicó esto en su facebook



Y yo contesté con esto con lo que el algoritmo dijo que era una agresión




Esas imágenes demuestran que el algoritmo está bien estúpido, y claramente no lo manejan humanos, y eso ocurrió justo en los momentos en que un montón de pendejos estaban tomando La Casa Blanca por el berrinche de un pendejo mayor que es Donald Trump, con esas personas que creen teorías de conspiración y odian todo lo que implique diferencia, y por ello es que no quiero aportar más a esa red.

Y podrán apelar y decir "Pero Ciudadana, debes de ser tolerante con los intolerantes ¿Qué no ves que tienen derecho a expresarse? O sea, míralos, pobrecitos" y justamente Karl Popper diría que no, no pendejo, no se tienen que tolerar a los intolerantes.



Y cae mal que exista gente que pueda decir sus pendejadas como repetición de que las vacunas nos meterán chips para controlarnos ¡Cuando las redes sociales donde te piden ser como tienes que ser están ahí controlando! 


Aunque bueno, no me caería mal ser un robot lleno de chips para que al menos no tenga que estar aguantando estas idioteces y poder seleccionar mejor mis emociones 



A final de cuentas, como dice en esta entrada, hay que recordar que facebook es negocio que protege a los nazis y le importa poco la justicia social, y pues para mí ya no me puede dejar nada más este año, si acaso moveré mis redes sociales de escritora, y hasta ahí, para promoción, y tal vez algo del #juevesdeLaura desde Las Killer Queens

Simón, he tenido grupos donde ha existido el desnudo artístico (sea con dibujos o con películas ochenteras donde saliera una escena de desnudo frontal), también se la he mentado a vatos pendejos por opinar pendejadas cuando claramente no estaban en lo cierto, pero se sentían con derecho a decirlo. También admito que me he alebrestado mucho contra los pinches gringos pendejos (esos que se niegan a usar cubrebocas y dañan a otros) porque justamente hice una opinión sobre un vídeo donde se demuestra que no tienen conocimiento sobre ubicación geográfica, admito esas faltas que anteriormente vienen en facebook y que han quedado enlistadas, pero justamente facebook fue quien me quitó la identidad de Ciudadana Herzeleid y se me pidió una identificación por ahí del 2016, la cual accedí sin saber que eso era ilegal, y que también fue una de tantas causas para que me quitaran parte de mis libertades, pero justamente esta última multa me lleva a no querer usar las redes, y si llego a poner algo en ellas va a ser porque me lleva a otras redes. Pero a final de cuentas, me largo de facebook, no daré de baja mi cuenta todavía, pero sí iré haciendo un retiro paulatino.

Si ya me siguen y saben el resto de mis redes y hasta mi correo, me pueden encontrar, mientras tanto, sayonara red fea, no quiero nada que ver con ella en lo que comienza este año, que el pasado ya fue lo suficientemente difícil. 


miércoles, 21 de octubre de 2020

 Tengo twitter, tengo facebook, tengo instagram, tengo blogspot, y aún así nunca me había sentido tan incomunicada conmigo misma pero quisiera no caerme, quisiera seguir como siempre lo he hecho, en algún momento encontraré la fuerza para que todo se equilibre, como pudiera ser. No lo sé



jueves, 2 de julio de 2020

Algo de recuento de la pandemia

No sé como funciona esto, recuerdo cuando blogspot era una red en la que únicamente uno se divertía, pero también estaba la transición para tomarse en serio. Aquí pareciera que todo permanece un poco. La cuestión es que quiero darme algo de reconocimiento, porque si bien tengo el suficiente por otros lugares, pero quiero ir recobrando mis medallas, y esto es una especie de lista, solo para sentir que hago algo.

Primero fue publicación del relato "Rostro y rastro de Covid" por parte del Seminario de Estéticas de Ciencia Ficción, la cual pueden bajar en este enlace.

Entré al Poetry Marathon de este año, que consiste en hacer 24 poemas, o el medio maratón que es hacer 12 poemas, y justo entré en esta categoría, de momento está en la siguiente página: https://thepoetrymarathon.com/blog/ciudadanaherzeleid/

Y además de eso, pues no sé ¿De qué otra manera se sobrevive una cuarentena? No lo sé, pero sean pacientes 😆

sábado, 6 de junio de 2020

Pude haber escrito de las cuarentenas más tristes

De haber convivido con los muebles, de besar mi ansiedad y el hacerme una sola con la locura, pude hablar de quienes están en el encierro y haber tomado las luchas y peleas que no son mías, y hacerme de las luchas de otros, pintar mi cuerpo para humillar por medio de la ignoracia y hacerme de un nombre por ello, pude ser la virgen despreciada o la bruja quemada, pero soy mala en cuanto a lo que se trata vivir, pude responder del respiro inacabado o la culpa desgraciada de la inexistencia, pude haber abierto mi craneo para sacar mi sesos en un balazo mental desdichado. Pude encerrarme en el exceso de oxígeno y en heridas abiertas, o en mares de cicatrización mental, o en el canto de los pájaros solitarios sin corona, y en el vuelo de las aves azules que se alimentan de los charcos, me pude meter en las letras azules y en los dibujos del quedarme en casa y el cumpleaños enjaulado.

Pude haber hablado de todo ello, pero aquí estoy, lidiando con mi propio infierno, mi falta de infinitos y mi incomodidad hacia los finales con remate, y pude haber dejado que las cosas quedaran flotando en hojas secas o plumas desmudadas.

Pero veme aquí, atrapada en una nostalgia dosmilera, excavando recuerdos por otros. Reviviendo una entrada nada certera, en la incertidumbre de la nada.

domingo, 9 de febrero de 2020

Texto breves de la vida de ama de casa

¿En qué momento fui como Gloria Anzaldúas y me pregunté sobre como escribir hasta en las labores del hogar que siempre son ignoradas en la narrativa de la gente en general? ¿Piensan que las casas no tienen conflictos o cosas por moverse? Una casa sin vida se convierte en presa de los hongos, las pinturas descarapeladas y el olvido en forma de erosión, pero una casa viva...

Una casa viva tiene plantas que respiran y se secan y vuelven a sacar su oxígeno, agua que fluye en la escasez del fin del mundo, si es que no pasan a ser tierra, basura orgánica e inorgánica, o a veces no...

Ayer estuve lave y lave y lave a mano, porque mi necedad me lo permitía, y el viernes también, dejé salir frustraciones e iras constantes, y también mi forma de abrazarme y decir que quiero todo bien, quiero sábanas limpias, con ello después de ver mucho "Ugly Americans" desde un portal pirata, fue que dormí como santa, ni cuenta me dí que estaba cansada, no fue obligación, lo que pasa es que tenemos una lavadora pero es muy chiquita, entonces lavé las sudaderas en esa lavadora, y luego ese mismo día lavé mi ropa interior a mano, porque ya no cabía tanta ropa, y luego dije a mi morro que nos hacían falta sábanas limpias, le dije que yo lavaba a mano (¿En qué momento me casé?) y pues ayer entre eso y los platos sucios, ya, no quise hacer nada.

Me está dando flojera querer llevar las cobijas que quedan  porque mañana serían otras cobijas, me veía con la cara roja por el sol, me puse cremas para aminorar la comezón, bueno, eso, duermo, espero a que baje el sol y voy, la ventaja de la lavandería es que sería lavarla y tenderla, aprovechando que no hay lluvia.

Sale, entonces ese es el plan, dormir y llevar a lavar, y tomar agua, porque tengo sed, hice una sopa muy salada, porque lo olvidaba, también cociné, quizá el colaborar en la semana como siempre le hacemos logrará hacer cosas. Veremos si puedo recuperar este ritmo de escribir para algo.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Mi versión tardía de "Alta traición", o como con un poco de pozole las penas son menos


El 15 de septiembre caminé por la calle Texcoco con un par de pestañas patrióticas, todo para buscar un pozole, y mientras iba caminando y la tierra y la contaminación, esta avenida es la frontera entre Iztapalapa y Nezahualcoyotl, y permite estar entre la postura de dos lugares que siempre creí amigos, el estado de México y la ciudad de México, otrora Distrito Federal. Mientras iba pensando en el pozole con pollo (que en realidad es gallina) que iba a comer. Mientras facebook estaba lleno de muchas amigas feministas y rojillas diciendo que muchos problemas continúan, como las desapariciones, los feminicidios y el despojo de territorios a los indígenas, aún así yo no podía dejar de sentirme entusiasmada y con ganas de celebrar legítimamente, pues durante ese día miré el Festival Cultural, que había empezado desde las cuatro de la tarde, yo esperaba la aparición de Tamaulipas, algo con cuera tamaulipeca, pero en vez de ello fue un grupo de baile de Tamaulipas, tampoco me decepcionó, y de hecho creo que fue así porque a veces Tamaulipas parece un terreno inexplorado que tiene fuerzas incomprensibles para el resto del país, un elefantito que te puede tragar o al que puedes montar si se porta de forma tranquila, y que a su vez es invisible porque ni siquiera tiene memes como Tlaxcala y sus primeras escaleras del 2017.

Bromeaba con ello, pensando que ahora estoy o estamos en una especie de noventas alternativos en 2019 puesto que por eso aparece el grupo que no es la cuera tamaulipeca, quizá porque mi realidad anterior la he querido negar con otras cuestiones como que no hubo esos asesinatos, desapariciones o secuestros, y no quiere decir que no estén hoy, sencillamente no puedes seguir por la vida queriéndote morir mientras todo continúa. Entonces surgen mis preguntas ¿Cómo hacen para que el enojo no los deje caer en la depresión?¿Cómo muchos tienen el temple para decir o dar las noticias a diario sin que ello les traspase la mente? ¿Cómo otros se pueden mantener en pie con la poesía o sus escritos?¿Y cómo es que otros se mantienen en la ignorancia y se regodean de ella? Creía que antintelectualismo era algo exclusivo de Estados Unidos, pero acá así como veo a personas que están muy educadas diciendo burradas como que necesitan a un francotirador en los edificios, o que quieren de regreso a Peña Nieto o a Felipe Calderón, también veo a los otros que quieren andar de forma simple por la vida diciendo las netas necesarias como que hay que sobrepasar esto y seguir adelante. Y después estamos las mujeres que estamos haciéndola de pedo por cosas como que siguen las violaciones o como que siguen existiendo feminicidios, entonces mi mente empezó a silbar para tratar de poner esas ideas en orden porque luego el ruido de la mente y la furia animal quiere salir.

Aún así seguí caminando, tenía miedo de ser la única con las pestañas patrióticas, pero después vi a dos señoras con motivos patrios, y me sentí mejor. También, curioso para la indiferencia chilanga, alguien me da las "buenas noches" y le respondo por igual. Estoy acostumbrada a ello cuando se trata de subir o bajar una combi, es una convención social no escrita, pero que te hace sentir conectada de forma social con el otro, llegué a ver a algunos que ya caminaban de la forma en que el alcohol los hace caminar, y entre que los envidiaba también me alegraba no estar tan jarra como ellos. Cuanto entré al restaurante de Rodolfito's, que es excelente para todas esas cosas de comida mexicana, pedí de inmediato mi pozole de pollo (que en realidad era de gallina) a uno de los meseros le llamó la atención la forma de mis pestañas, el viento me las quería arrancar pero mis ojos juguetones aguantaban un poco más. Después de que me vendieran los dos pozoles (¿a poco creían que solo iba a comprar uno?) volví a caminar. Curiosamente hace tiempo dejé de pensar en el futuro, pues entre el calentamiento global y el nihilismo millenial no pensé que hubiera uno. Pero pensé en el día de mañana, en lo que podría darse o como ir hacia adelante para poder avanzar.

El futuro, esa palabra que no aparecía en mi hablar mental o físico, simplemente se va en relación a que disfrutaba el hoy porque el futuro no me la ponía mejor porque lo desconocía, pero recordaba a ese niño que leí en sexto año cuando preguntaba por el futuro hasta hacerse un hombre con una barba muy larga. Recordé que tuve un cabello de casi tres años y era tan largo que tengo las trenzaspara donar pronto a un centro para hacer pelucas para niños con cáncer. No sé a quién le puedo garantizar o dar un futuro si no me lo permito, pero por lo menos puedo sonreír.

Esta sonrisa no deja de lado el dolor de quienes perdieron un hijos, quienes están escarbando en la tierra, buscando huesos o restos de quienes han desaparecido, no ignora las realidades de los despojados ni de quienes a diario hacen y se la fletan, ni tampoco es una negación a su dolor, hace tiempo estoy con los despojados, con quienes quieren un mundo más justo, con quienes no pueden comer porque no hay un sistema que les permita hacerlo, y luego quisiera pasarles un poco de mi momento feliz, y no tengo manera de hacerlo, porque sería colonializar su pensamiento, o decirles desde el pensamiento mágico que todo se resolverá, y esta cuestión tampoco va por ahí. Pero tampoco he sido alguien que sepa como manejar la realidad y decirles que las instituciones y los indiferentes merecen que se les mueva el piso como a quienes han sido despojados y hechos menos. Aún así la esperanza de ser escuchados ahí está.

Ese día también vi dos películas interesantes, una fue el documental de "Hasta los dientes", tragedia regiomontana que me tocó vivir en dos contextos diferentes, pero la cronología fue parecida. Y también vi "Ladronas de almas" que es una historia de la Independencia con zombies, y para finalizar rematé con la película "Los parecido" ¿Será que ya está saliendo terror y ciencia ficción decente?¿O seguirán mamando los exigentes con que ello no se parece a algun referente europeo o norteamericano? Ya no quiero escuchar a críticos criticones, como si fuera tan fácil crear o construir o hacer y luego mostrar.

Después del trajín de pensamientos, regresé a casa a comer el pozole, mi avatar con la cuera tamaulipeca seguía en facebook, y ahí también seguían los reclamos, que espero nunca paren las críticas, las exigencias, las creaciones y el andar, sino que se siga construyendo, y reconstruyendo de las ruinas, total que al final la historia de México no se ha dado la oportunidad de ser tranquila, pero tampoco se queda en su conformidad, sigue avanzando y aprendiendo. Que sigan los pozoles que no sean de carne humana ni de hongos, porque esa es sopa de hongos con maíz nomas.

viernes, 30 de agosto de 2019

De mi ronco pecho para quién esté aquí...

Sé que no he tenido chance de actualizar esta página, sé que no me recuerdas, sé que no sabes quién soy, sé que a lo mejor tiene mucho que no me ves, también sé que me desconociste y eso está bien, de igual forma sé que no quieres estar aquí porque el mundo es feo, pero también sé que la convivencia o cosas pequeñas como el estar en el momento te hacen sentir bien. Y sea lo que sea, estás aquí, viviendo tu momento, o estando en tu entorno, y déjame decirte que mereces que te amen y te quieran, y que no tiene nada de malo decir que lo quieres. El mundo te ha acostumbrado a que debe ser feo, pero tú lo quieres hacer mejor, y eso no tiene nada de malo, es lo que cualquier ser humano decente haría.

Por eso aquí estamos, resistiendo, manejando la forma en que podemos sobrellevar esto.

Te hablo desde la honestidad, no quiero que mueras ni quiero que estés en un estado intranquilo, se vale decir que no te encuentras bien, y se vale enojarte. Por eso y muchas cosas más es que digo: te quiero, te estimo, tú puedes. Nosotros podemos, nosotros estamos.

lunes, 25 de marzo de 2019

Leidi Poli Tsei (cuento de autoría propia)

Sé que dije que iba a revivir, y pido disculpas por la tardanza, pero sigo desempolvando. Hoy traeré una dinámica, que es relacionar contenido que ya publiqué pero acercarlo a mi blog, y de ahí ir actualizando, para darle dinamismo que requiere este blog.

Este cuento se inspiró en una situación que me ocurrió cuando aún no sabíamos que la estupidez podía hacerse viral y tuve un contacto que le gustaba bromear con la autoridad y las instituciones mexicanas, y cuya frase que la hundió fue su actuar contra sí misma que fue inevitable imaginarla como esclava de robots. Si ustedes me preguntan qué pasó, yo les diré que nada, que solo fue un chascarrillo del 2012 en donde una persona dio opiniones tan fuera de lugar, que no creí que le hicieran tanto caso, y hoy en 2019 lo vuelvo a postear pese a que ya lo había publicado en El Ojo de Uk

"Leidi Poli Tsei"
Cuando la soltaron los bots y humanos desprogramados pudieron con ella, sólo la dejaron encerrada en una caja con unos cables en la cabeza para acceder a información de lo que quería, pero no encontraron mucho, solamente una voluntad trastocada.

Ella pensó que era una buena broma el jugar con roles fuera de lo programado dentro del sueño-realidad que le ofrecieron, pero era tan novata que vivía dejando huellas mentales de lo que realmente era, imaginándose en blanco y negro para no revelar su verdadero ser. Por todos lados supieron cuánto la acomplejaba tener pezones oscuros. Un bot desactivó la clave dentro de la resistencia en su programa cerebral que le habían insertado para ir directamente al código de sometimiento, eso fragmentó su propia imagen, creyéndose rubia, atacando a sus propios compañeros.

—Van a ver, marginales, su envidia me alimenta, antes de juzgarme intenten superarme, ya que hay algo que se llama libertad de pensamiento idiota.

Ya antes se había declarado reina de Mónaco, después de que sus pechos tostados se dieran a conocer por toda la red la apodaban “La Pechos de Hot Cake”, ella creyó que eso le daba clase y esperaba subir a “Pechos de Fresa”. El hip hop fue su conexión defensiva, sin embargo al no acomodarse dentro del discurso contestatario de quienes realmente combatían, tuvo que caer en el “bling blig”, el “faroleo”, la puta-perra de atención, para ver si eso aportaba levemente algo. Aunque no servía para la resistencia, daba acceso a quienes fueran débiles en su autoconfiguración

Se estiró en la cama, notó los cables injertados en su cabeza, los rascó y las costras cedieron, manando sangre, pudo arrancar uno de color amarillo, sonrió maníaca al ver esa mezcla de carne con tejido adherido al plástico, le alegraba ver cómo es que su piel morena cedía.

En la ventanilla los científicos observaron el proceso de rechazo desde sus computadoras.

—Es verdad, ya está lista para la ejecución, la esclava que matará a otros esclavos en vez de que lo hagamos nosotros, nuestro mejor invento hasta ahora—declaró el programador en servicio de la autoridad.

Junia Santa Morales ahora se ponía el uniforme fascista, la de una represora de manifestaciones y celebraba que todos hubieran cedido ante su macana, sonriendo para el mundo ahora era Leidi Poli Tsei, era todo lo que deseaba, se olvidaba de sus orígenes deseando ser castigada con ansias, celebrando el éxito de la esclavitud con la memoria de su abuela, pues las impurezas debían largarse del país, nadie más pura que su propia identidad de ojos azules, piel blanca y cabellos rubios. Entonces su cortafuegos natural, su cerebro, colapsó en una disonancia cognitiva que se polarizó en la realidad.

Sus rasgos morenos y sus pechos con pezones de hot cake estaban ahí y la delataban. Se estiró en la cama, cuando notó su realidad comenzó a rascarse la cara, sus brazos, sus pechos que no se iban, el cuello. Cuando de las escoriaciones comenzó a brotar sangre fue que los científicos activaron la función de autodestrucción. Junia quedó aplastada como una cucaracha, con las encías y la lengua sangrante, su cara irreconocible y con reacciones espasmódicas, el resultado evidente fue el cabello alborotado junto a lo que fuera ella, ahora un amasijo de carne rasguñada por mano propia. En un mundo donde insomnes y rebeldes peleaban, ella esperaba convertirse en quienes la esclavizaban para quedar del lado victorioso. Lo prometieron, sería uno de ellos, la conquistadora. Cumplió con su parte al ofrecerse como voluntaria al experimento del sueño inalcanzable, seguramente otros caerían por voluntad propia y podrían soltarles el virus de la autodestrucción.

jueves, 24 de enero de 2019

Desempolvando... de nuevo

Revivir, reusar, reutilizar, tropezar, rehacer, comprender. Quizá ser espejo de otro blog que no utilizo ¿Acaso llegó Marie Kondo a decirme que deje ir las cosas o les de un uso nuevamente? Marie no sabe de las memorias ¿o dice algo de acumular ondas digitales que no te agarran mucho espacio? Estamos aquí, y...

No había notado que había pasado todo 2018 sin decir nada porque estuve demasiado ocupada viviendo (y perdiendo el tiempo en redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, quizá un poco de Youtube también) que no puse atención a esta otra red que ya solo limitaba para poner relatos de ciencia ficción que en algún momento me llegaran a influir. Pero he estado en diversos proyectos, podría enumerarlos aquí mismo.

Hace tiempo me comprometí a ser escritora, y aunque seguí lo más básico, que es escribir, también me he puesto a publicad y difundir (lo cual también es una chinga). Y eso me llevó a lugares oscuros y bajos a los que no quisiera regresar: el descrédito de otros autores que ni lo merecen, el ver como entre otros son serviles, o incluso dejar de lado el gusto por lo que es hacer historias durante unos años con tal de decir que sí, que así se hacen las cosas, cuando están en un error absurdo. No creo que esta entrada pueda quitar lo mucho de heridas psíquicas que quedaron (y que ahora, a mis 33 años y con más valeverguismo de mi parte ya no duelen tanto ni son tan importantes, pero sí son elementos que pueden conducir si no me doy cuenta). Mi actividad un poco como editora, otro poco como colaboradora, se ha limitado también al semanario digital El Ojo de Uk también, por esto mismo es que olvidé que ya tenía estos blogs (como ya dije, esto irá como espejo al que es de Laura Elena Cáceres, porque muchos me conocen como Ciudadana Herzeleid, con lo cual no tengo ningún  problema).

¿Por qué extraño esta sensación de escribir sin ninguna directriz o guía? Porque así era en un principio, cuando no le debía nada a nadie, y no pensaba en un grupo o una institución, cuando mis pensamientos volaban libres convertidos en letras y palabras que nadie trastocaba, solamente fluían. Podríamos ver las teorías de muchos psicólogos, pero no los quiero marear con eso. Si ustedes siguieron los 30 días de desintoxicación universitaria, sabrán más o menos el proceso por el que pasé, y si no, el enlace que les pongo les dará una idea del chisme.

¿Qué sentido tiene retomar esto de escribir? Quizá porque estoy aburrida y sin que hacer, pero es que noto que cuando todo fluye, después me quito un peso de encima, y así puedo compartir mucho más y ver y leer a otras almas que aún se dedican al blog, y saben que este formato sigue vigente, pero solo para los que se atreven a leer.

¿Y en qué beneficia esto? No lo sé ¿llegaste hasta acá en la lectura?¿te aporté algo a tu vida o logré distraerte o entretenerte? Con eso puedo darme conforme ¿podrías dar una lectura más profunda de las cosas sin ser un mamón que separa a otros? Ya muchos saben el conflicto que tengo con esas posturas, y por eso las dejo de lado, quien se sienta con ganas de juzgar a otros por ser un mamón para sentirse mejor humano es libre de largarse de aquí, pero si te encuentras leyendo porque te gusta que exista alguien que pueda escribir sin pelos en la lengua pero que también se sienta escuchada, adelante, este es un buen lugar para la chacota, y también para el esparcimiento.

Supongo que es eso, regresar a la infancia donde solíamos andar en parques y divertirnos sin miedo a un secuestro o a creer que el mundo no era culero, cuando en realidad siempre ha sido así, y a pasarla bien y tranquila, bajo otro ritmo que no es el de los horarios impuestos. No lo sé, lo que sí sé es que quiero que todos nos la pasemos bien en esta aventura llamada vida, por algo hay fantasía, ciencia ficción y terror es nuestras vidas, es el espejo de lo que nos ayuda a formarnos para una realidad que nos sobrepasa, pero que también nos dice "nah, no mames, güey, esto no es tan malo porque de aquí hay otras cosas que te ayudan".

No puedo poner un regreso glorioso ni nada, si vieron la de "The Revenant" (o como lo mal tradujeron "El Renacido") entenderán hacia donde voy, la traducción correcta me la dijo un tío que es pocho, y dice que no es "renacido" sino que es el que regresa de la muerte, no es renacer, sino morir y regresar, en inglés eso tiene que ver con espíritus, zombies, vampiros, personas atormentadas, pero un ser humano también puede regresar de la muerte y no sentirse del mundo porque ha llegado al otro lado. Resilente sería una equivalencia con la que me puedo encontrar.

Entonces vengan todos los que han seguido, y se sienten bien con la vida, pero no bajo aspectos de la chafa superación personal, sino que se sienten bien con la vida porque la han seguido, se han hundido y han aprendido de la forma en que se puede, han superado lo suyo, y siguen adelante.

Este espejo viene a ser otro intento, encendamos de nuevo el fósforo del asombro, y el seguir escribiendo por gusto, y espero mantenerlos informados en proyectos, gracias por leer.

domingo, 20 de agosto de 2017

Piggy - Kit Reed (cuento con un breve comentario sólo al principio)

Olvidaba que la poesía me habló a través de este relato, un caballo de color rosa que traía las palabras fuera de este mundo, y solo dejaba que fluyeran a través de Theron, su jinete, quien escuchase sus pensamientos e inevitablemente se dejase llevar por el espíritu del caballo. De las historias que ponen mis ojos rosas por llorar. Y luego admito que no lo hago.

He aquí el relato (con comentario de Editorial Bruguera, ahora extinta)

Piggy
Kit Reed
Piggy, © 1961 by Mercury Press Inc. (The Magazine of Fantasy and Science Fiction, Agosto de 1961). Traducción de M. Giménez Sales-D. Navarro Gonçálves en Ciencia Ficción Selección-23, Libro Amigo 414, Editorial Bruguera S.A., primera edición en Julio de 1976.

Los relatos sobre híbridos de humanos y extraterrestres son relativamente frecuentes en la ciencia ficción. No lo son tanto, sin embargo, los que consideran la posibilidad de híbridos animales nacidos del cruce de una bestia del espacio con su homóloga terrestre.
En este dulce y patético relato, bastante alejado de su habitual línea satírica, Kit Reed nos cuenta lo que podría suceder si un fantástico Pegaso estelar fecundara a una yegua terrestre.

Theron lo juraba. Aquélla noche una gran figura alada había bajado del cielo y se había arrojado sobre «Duquesa», la vieja yegua percherona.
Tan pronto como ocurrió esto. Theron entró corriendo en casa y trató de decírselo a su padre, pero éste lo apartó a un lado diciéndole:
-No digas tonterías.
Y así quedó la cosa. hasta. que la yegua parió al año siguiente. El potro era rosa, como de plástico rosa, como los pequeños muñecos de diez centavos, y el papá de Theron tuvo que mirarlo detenidamente para descubrir el ligero vello blanco. La cría de la yegua era panzuda como un par de barriles, y cuando finalmente se puso en pie, se tambaleó sobre unas patas que hubieran sido insuficientes para sostener un cachorro de perro. En seguida, los Pinckney le pusieron el nombre de «Piggy».
«Piggy» se convirtió en el compañero inseparable de Theron. Antes de que naciera el potrillo, el niño no tenía a nadie en la vieja y destartalada casona. No tenía a nadie con quien hablar más que con su madre, ni nadie con quien jugar más que con los gemelos, pero eran demasiado pequeños, incluso pare sentarse solos, así que, espontáneamente, eligió a «Piggy», que pronto quedó instalado bajo su ventana, en un pesebre improvisado en la parte cubierta del porche. Theron ponía paja en los huecos de la baranda para que el potrillo comiera sin levantarse. y colgó un cubo de grano de uno de los pilares de mármol. de forma que el animal llegara hasta él ron su hocico. Su madre le dio una fuente de loza floreada donde el abuelo solía hacer el ponche, así que, cuando «Piggy» quisiera agua, no tenía que ir hasta la artesa.
En las noches frías, cuando el invierno helaba la hierba del pantano y la señora Pinckney, al mirar por la ventana veía al potrillo tiritando, echaba sobre él una manta o la chaqueta de marino de su esposo. Algunas veces ella dejaba que Theron saliera a sentarse con él, y el chico encendía una pequeña fogata.
La noche del huracán, la señora Pinckney dijo a su hijo que «Piggy» podía entrar en casa. Los dos lo hicieron por la puerta grande, la de dos hojas; y «Piggy» se cobijó en la sala de estar. A partir de entonces pasaba mucho tiempo dentro de casa. La madre de Theron mandaba a éste a buscarlo siempre que su esposo estaba pescando camarones fuera de Port Royal o gastándose el dinero en Beaufort, la ciudad más cercana. El animal era muy limpio cuando estaba dentro y, sentado ante el fuego, recogía las patas y apoyaba la cabeza en las rodillas de su amigo. A veces, gruñía, dirigiéndose a Luvver y Fester, los gemelos. La señora Pinckney se sentaba en la silla que su tatarabuelo había traído consigo de Inglaterra, y, viendo al chico hacer nudos en la crin amarillenta de «Piggy», pensaba lo bueno que era que éste tuviera un amigo.
Durante el día, cuando Theron no estaba, «Piggy» la llamaba y ella acudía, se sentaba en la baranda y se quedaba. mirándolo. Algunas veces había querido seguirla, sosteniéndose con dificultad sobre sus patas, pero ella lo había hecho volver a su establo, porque pertenecía al muchacho y debía esperarle.
El padre de Theron no tenía los mismos gustos, y, si podía, no se acercaba al pesebre porque el sólo nombre de «Piggy» le ponía furioso. y tenía razón. Lo había estado alimentando durante años, esperando que se hiciera lo suficientemente fuerte como para tirar de un arado o, por lo menos, para pasear a los gemelos en su carrito, pero «Piggy» se echaba a temblar en cuanto el señor Pinckney se acercaba con el carrito, y sus patas se doblaban cada vez que trataba de ponerle los arneses. El hombre le chillaba unas cuantas palabrotas y el potro tenia que comer de nuevo para recuperar las fuerzas. Ni siquiera el chico podía hacer que se moviese. Al principio el señor Pinckney lo soportó, porque era sólo un potrillo. El resto de la familia lo quería mucho.
Cuando Theron cumplió los quince años, «Piggy», tenía ya cinco, y el señor Pinckney estaba hasta la. coronilla. Comía más grano que «Duquesa» y «Rollo» juntos y no había realizado el más mínimo trabajo en toda su rosada existencia. Una mañana, al levantarse, el chico vio a su padre sentado en la baranda del porche, con «Piggy» acurrucado a sus pies como un gigantesco gato.
-Buenos días, Theron.
-Buenos días, papá.
-Estaba mirando a «Piggy»...
Al muchacho le dio un vuelco el corazón.
-Sí, papá. -Y sentándose en la baranda, lo observó también. «Piggy» levantó sus pestañas blancas y lo miró con sus ojos amarillos.
El señor Pinckney apoyó sobre el pecho su áspera barbilla.
-«Piggy» ha comido ya bastante de mi grano. Mañana llamaré a los perreros para que lo eliminen.
-¡Los perreros! -Theron pareció como herido.
El señor Pinckney sacudió a la bestia. un ligero puntapié. «Piggy» -lampiño, cebón- se mordisqueaba pensativamente los cascos.
-¿A eso se le puede llamar caballo?
-Sí, papá. Es un buen caballo.
Su padre volvió la cabeza para mirar a su viejo caballo negro.
-También lo es «Archambault».
-Lo digo en serio, papá. Dame una oportunidad con él y lo verás. -Theron murmuró algunas palabras y estuvo dándole vueltas hasta que le salieron bien. Entonces su rostro se iluminó-. Apuesto a que puedo tenerlo listo para montar esta misma noche -y pasó los dedos por entre la escasa crin amarilla-. Mamá no tendría que caminar hasta la ciudad, «Piggy» la llevaría.
-Tiene razón, Eldred -dijo la señora Pinckney. Pero el padre le cerró la ventana en las narices.
No les importaba que «Piggy» los llevase de aquí para allá o no. Era un amigo especial.
«Archambault» se acercó y lamió a «Piggy» en el hocico.
-¡Bien, papá! -Theron estaba ya obligando a la bestia a ponerse de pie-. Eh, Luvver -dijo, e hizo un gesto que indicaba a Luvver que era mejor que obedeciese o iba a saber lo que era bueno. Entre los dos consiguieron que «Piggy» se moviera y se dirigieron al prado que estaba detrás de la casa. Theron iba delante, conduciéndolo, más orgulloso que Lucifer. Por unos minutos, el potro manejó con soltura sus patas, en lugar de arrastrarlas-. Ya verás, papá. Estaremos listos antes de que vuelvas de Beaufort. ¿Verdad, Luvver?
Cinco minutos después, Luvver estaba de vuelta.
Estuvo insistiendo hasta que su padre le dio un cubo de grano.
-Se ha sentado otra vez -dijo.
Sostuvieron el grano delante de «Piggy» y éste los siguió hasta los pastos. Entonces lo dejaron yacer de costado para que pudiera comer hierba. Mientras, Theron llevaba a Luvver a sus espaldas, pretendiendo ir a cuatro patas, trotando, galopando, para enseñar al animal cómo tenía que hacer. Le hicieron ponerse de pie sobre sus cuatro patas y el muchacho puso a Luvver encima de su lomo. Pero se sentó y Luvver cayó a un lado, gritando:
-Así, así. Esa es la mejor manera.
Theron cogió a «Piggy» por el cabestro y dijo:
-¡No seas fresco!
En la siguiente caída, Luvver gritó:
-Voy a usar la fuerza. ¡Maldito caballo!
Y en la otra:
-Está demasiado gordo por la parte donde me siento.
Cada vez que se caía y se daba un golpe, se quedaba indeciso por unos momentos con una expresión extraña, y luego maldecía al caballo. Cuando su hermano le regañaba repetía:
-«Piggy» me lo hizo decir. Tuve que hablar así.
-Bah, Luvver, no seas bruto.
Pero a la siguiente caída, Luvver dijo:
-Caí de la. silla y me di en la rabadilla.
Theron le ordenó volver a la casa y enviar a Fester en su lugar.
Mientras esperaba a Fester, hizo que «Piggy» se levantase y anduviese de lado hasta quedar sobre una roca de forma que no pudiera volver asentarse. Era ya casi mediodía y, como Fester tardaba en llegar, decidió montarlo él mismo. El animal volvió la cabeza y lo miró con expresión herida, mientras trepaba. al grueso lomo. Luego agachó un poco el lampiño trasero con intención de sentarse, y miró de nuevo a su dueño curvando el belfo cuando se dio cuenta de que no podía hacerlo porque había una piedra debajo de él. Bajó los párpados y resopló, como sintiéndose traicionado.
-Vamos, vamos, «Pelo de plata» -le dijo, dándole unos golpecitos en el cuello. Luego retrocedió, porque se había apoderado de él una extraña sensación y no sabia qué más iba a decir. «Piggy» trató de sentarse otra vez y, sin poder contenerse, Theron empezó a golpearlo con sus tacones y a gritar:

Vamos, caballo,
el único que tengo
tengo que domarte
para mi madre.

Y se asustó tanto que saltó por los aires y llegó corriendo hasta la mitad del prado. El caballo revolvió sus cuartos traseros, tratando de liberarse de la piedra. Subió de nuevo el muchacho y volvió a caer. Estuvo sentado un minuto, -y sus sentimientos por «Piggy», el prado y el día, empezaron a ser diferentes. Entonces, de improviso, algo se agitó dentro de él, y antes de que pudiera evitarlo abrió la boca y cantó:

La vida es algo verdadero y ardiente
y la muerte no es su final.
Polvo eres y al polvo volverás,
negro como un hoyo, de extremo a extremo.
Y era tan hermoso que por poco no le sorprende Fester llorando cuando, de pronto, apareció en el prado.
-Aquí está el hombrecito -dijo a Fester, que se hurgaba la nariz. Luego se bajó de «Piggy» porque ya no podía confiar en sí mismo y añadió-: Vuelve a casa., no te necesito aquí, y diles a papá ya mamá que vengan antes de que obscurezca. ¡Corre!
Tan pronto como Fester se hubo marchado, volvió junto al caballo y miró sus ojos amarillos. El animal respiraba, sin darse por enterado, y dejaba colgar el grueso belfo porque había sido un día largo y caluroso.
-¿Qué es lo que guardas en tu interior, caballo? -Y como éste no volviese siquiera la cabeza para acariciarle la mano con el hocico, Theron volvió a montarlo por ver si volvía a sentir aquella extraña sensación. En el momento en que estuvo arriba el prado cambió; se hizo más verde y brillante, y el cielo tomó el color de un trozo de nácar. Meneó la cabeza, porque dentro de ella zumbaban muchas ideas raras, y antes de que pudiera contenerse se encontró, otra vez, hablando en voz alta. Sus palabras eran más raras que las que aparecían en los poemas que leía en aquel séptimo curso. Theron echó hacia atrás la cabeza y se escuchó: decía muchas cosas, y usaba palabras musicales que hablaban de algo que nunca había visto en el mundo. Continuó así hasta que sintió a «Piggy» revolverse, cansado, debajo de él. Se dejó caer y lo puso debajo de un árbol, donde los dos pudieran descansar.
Cuando sus padres llegaron al prado aquella noche, encontraron a «Piggy» más derecho de lo que nunca había estado en toda su voluminosa existencia, y a su hijo, erguido y orgulloso, sentado sobre él. Estuvo allí subido hasta que se aseguró de que lo habían visto bien. Luego bajó y dijo:
-¿Ves, papá? Ya está entrenado. Me sostiene estupendamente.
El señor Pinckney estaba a punto de abrir su boca y decir: «Si está tan bien entrenado, veamos cómo anda», pero su esposa, que le tenia cogido del brazo, lo arrastraba lejos diciendo a cada paso que daba:
-Es maravilloso, Theron, es maravilloso.
Cuando estuvieron lo bastante lejos como para que no se les oyera, dijo a su marido que no tenia mucha importancia que el caballo estuviera sostenido por una piedra. Si el chico se preocupaba de él era mejor dejárselo. Y añadió que si veía acercarse a los perreros en su coche-jaula, iba a olvidar las promesas de su matrimonio y a pegarle un tiro.
Cuando Theron volvió del prado era ya tan tarde que sus padres se habían acostado. Su madre le había dejado un plato de fiambre sobre la mesa, pero estaba demasiado agitado para querer comer. Se fue a la cama, musitando versos una y otra vez, para poder recordarlos a la mañana siguiente.
Al otro día, todos creían que Theron estaba en la escuela, tal como debía, pero cuando Luvver y Fester empezaron a jugar al escondite, y Luvver dejó a su hermano cara al tronco del árbol, contando hasta un millón dos, aquél salió disparado hacia el prado para esconderse, y encontró a nuestro héroe sentado sobre «Piggy», agitando los brazos tanto como podía. Le preguntó por qué no estaba en la escuela, pero como le repuso algo que no pudo comprender y le vio con una expresión tan feroz, dio la vuelta y corrió hacia la casa. Ni siquiera se lo dijo a Fester cuando éste le encontró por fin, escondido bajo la consola de mármol donde su padre guardaba las botas.
Largas y musicales palabras resonaban en la cabeza del chico cuando aquella noche llegó para cenar. Era tarde, y todos, menos su madre, estaban sentados en el porche. El dio la vuelta y se deslizó hasta la mesa de la cocina, mientras su madre permanecía de espaldas, ocupada en el fuego.
-Mamá -dijo, y ella dio un salto, porque no le había oído entrar-. Mamá, ¿verdad que es hermoso?
Y declamó un largo y musical poema que terminaba:

...huellas en las arenas del tiempo.

y encogía los delgados hombros para tratar de retener las palabras, porque éstas le acariciaban el alma.
Su madre le puso afectuosamente una mano sobre la cabeza y le dijo:
-Anda, tómate tu sémola.
Su padre ni siquiera le hubiese escuchado.
.Al día siguiente, después de la escuela, acorraló a Luvver junto a la fresquera y empezó a declamarle un poema tras otro. El niño parecía tranquilo, y Theron sintió que el corazón se le alegraba. Hasta que se dio cuenta de que estaba tranquilo porque se estaba hurgando la nariz.
Desde entonces empezó a callarse muchas cosas, y se iba al prado tan pronto volvía de la escuela. Estaba hosco y callado casi siempre, pensando en el poema que le vendría en cuanto se sentara sobre «Piggy». Este detestaba estar de pie. pero parecía comprender cuánto le gustaba a su dueño y permanecía así hasta que .el chico quería bajarse.
Una vez, Theron volvió de la escuela y encontró a su madre arrodillada junto a «Piggy», acariciándole el pelado cuello. Ella levantó la vista y le dijo:
-¿Hay algo especial en «Piggy». hijo?
-Intenté decírtelo, mamá. El me inspira la poesía.
-¿Esas cosas que dices mientras duermes?
-Creo que sí, mamá. -Deseaba; que su madre le dejase marchar, para volver a montar a su caballo.
-Fue algo extraño -dijo ella. pensativa-. Hace rato casi intentó levantarse. Me tocaba con el hocico como si quisiera que yo hiciera algo.
Poco después de aquello. Theron construyó una cabaña en el prado y sacó a la bestia para siempre de su pesebre del porche. Luego salió de la casa con una silla estilo reina Ana, una pila de mantas y un jarrón holandés para que el lugar pareciese acogedor. Cuando llegó el otoño utilizó una palanca para mover la piedra hasta el interior de la cabaña. de forma que pudieran sentarse allí casi todo el día, él recitando sus poemas, y el animal, un poco amodorrado, con una de las ancas caída y escuchando la voz de Theron. Su padre había partido con la flota pesquera en busca de aguas mejores, y no había nadie que preguntase al joven por qué pasaba tanto tiempo allá en el prado.
Durante el día, «Piggy» lo dejaba sentarse sobre él, y nuevos versos acudían a su mente; al anochecer le hablaba y le recitaba tantos versos como podía recordar. El caballo se sentaba. Tembloroso, sobre sus gruesos flancos. Apoyaba el hocico en las rodillas de Theron y lo miraba con sus ojos amarillos. Uno de los gemelos venia con un pequeño cuenco de comida y así nuestro amigo no tenía. que volver a casa hasta bien entrada la noche. Algunas veces su madre le paraba en el vestíbulo Y mirándole a los ojos, trataba de hablar con él, pero él decía: «Buenas noches, mamá», y se iba a su habitación. Ya en la cama, cruzaba los pies, miraba al techo y recitaba los versos que le venían a la memoria. Pronto hubo tantos poemas revueltos en su cabeza que tuvo miedo de olvidar algunos y empezó a escribirlos. Se trasladó a la cabaña aquel octubre, y él y «,Piggy» vivían tranquilos en la calma del otoño, con cientos de palabras flotando alrededor como briznas de diente de león luciendo bajo el sol.
Era demasiado hermoso para no compartirlo. Theron fue un día al escritorio de su padre, cogió una revista y escribió su dirección, porque pensaba que otras personas debían conocer también los poemas de «Piggy». Su madre, que le quería lo suficiente como para dejarle seguir su camino, le dio tres centavos y él envió uno de sus poemas favoritos a la Breeders Gazette. Durante dos semanas, fue diariamente al buzón por ver si había, algo para él. Luego se olvidó de ello por un tiempo.
En noviembre regresó el señor Pinckney. Tiró su bolsa de lona. y su gorra de marino en el suelo del vestíbulo, se deshizo de los dos gemelos que le tiraban del pantalón y preguntó a su esposa dónde estaba Theron.
Ella encerró a los gemelos en la cocina y dijo:
-Está en el prado.
Ella miró con ojos penetrantes.
-¿Te ha ayudado en algo desde que me fui?
-Pues claro que sí -repuso ella, poniéndose delante de la puerta del comedor para esconder los arneses que su hijo habría tenido que reparar, como cada verano, y que aún estaban esperando sobre la mesa del comedor.
-Ha estado perdiendo el tiempo con ese... caballo -dijo él, remangándose el jersey y buscando por la habitación algo con que golpearle.
-Eldred Pinckney, si se te ocurre ponerle la mano encima a ese muchacho... -la señora Pinckney se plantó frente a él.
-No voy por Theron, sino por «Piggy». Debí dejar que los perreros se encargaran de él -refunfuñó, retrocediendo un poco-. Lo llevaré a Beaufort esta noche a ver cuánto me dan por él...
Estaba tan furioso que había olvidado que el animal no iba a caminar. Cogió un bastón del paragüero en forma de pata de elefante y se dirigió a la puerta. La puerta-mosquitero le golpeó la cara y retrocedió, viendo ante él a un hombrecito vestido con traje de chaqueta, vacilante aún tras su lucha con la puerta.
-Es maravilloso, ¡maravilloso! -exclamó, pasando como un torbellino ante el padre de Theron y cogiendo a la señora Pinckney por ambas manos-. ¿Dónde está él ahora? -Y ajustando bajo el brazo un fajo de papeles doblados, empezó a husmear por la casa.
-¿Qué es maravilloso? -dijo el señor Pinckney que permanecía junto ala puerta con cara de asombro.
-Pues esto -dijo el hombre del traje de chaqueta, cerrando los ojos como si estuviera en la iglesia y recitando:

¡Cielo! cielo de nubes de colores cambiantes
y de pájaros como flechas entre ellas!
Sol que inflamas a los ruiseñores
antes de que podamos verlos
en nuestros escondrijos...

Pero su voz se fue apagando al ver que los padres de Theron no creían en absoluto que aquello era maravilloso. Entonces dijo:
-¡Oh! ¿No sabían nada? -su voz se fue debilitando más y más-. Quizá, sea mejor que les explique...
Poco después, mientras el señor Pinckney paseaba su mal humor, su esposa llevó al hombre del traje de chaqueta al prado de Theron. En aquel momento el muchacho llevaba a «Piggy» al interior de la cabaña.
-Theron, querido, éste es el señor Brooks. Dirige una revista de poesía...
El señor Brooks enrojeció hasta las orejas y dijo:
-Bueno, me temo que eso es sólo en mis ratos libres. Actualmente trabajo para la Breeders Gazette. Pasaba por aquí, recogiendo datos pare un artículo sobre cerdos...
-¿Recibió mi poema? --preguntó Theron. Y tiró de él hacia dentro.
Hizo sentarse al señor Brooks bastante lejos de «Piggy» para que no se asustara, y hablaron largo rato. El señor Brooks dijo a Theron que la Breeders Gazette no trabajaba exactamente con aquella clase de poesía, pero él sí, que trabajaba allí sólo para poder sostener su revista de poesía, y había visto el poema, y quería hacerle saber que creía que era maravilloso. El señor Brooks dio a Theron una copia de Fragile, que era su revista de poesía, y también cinco dólares, porque su poema figuraba allí. Luego se levantó y cogió la mano de Theron.
-Si pudieras venir conmigo a Louaville apuesto a que podría conseguirte una beca en alguna parte. Podrías escribir poesía para la revista El Bajel de la Pradera, podrías ganar el premio Bollingen... –Los ojos del señor Brooks tenían una expresión soñadora-. Pronto seríamos famosos, hijo. Con tu talento...
-Fue «Piggy» -dijo Theron, que se había puesto una mano sobre la boca, enrojeciendo.
-¿Qué has dicho?
-No he sido yo. Fue «Piggy».
Lo dijo una y otra vez, pero el señor Brooks no quería comprenderlo. Por fin, Theron pudo meterle en la cabeza que nunca podría ir a Louaville y que le agradecía la proposición. Pero, como el señor Brooks parecía bastante defraudado, Theron miró los cinco dólares que le había dado y le prometió enviarle cuantos poemas escribiese.
Dio unos golpecitos sobre la nariz de «Piggy» y condujo al señor Brooks al borde del prado.
-No podría dejar a «Piggy», ¿sabe usted? -Y le dio un fajo de poemas, porque parecía a punto de llorar.
El señor Brooks debió haber dicho algo al padre de Theron, a su vuelta a la casa, porque éste fue a la cabaña y se llevó los cinco dólares del chico. y nunca más volvió a hablar de deshacerse de «Piggy», ni tampoco de mandar a su hijo a la escuela.
Después de aquello se recibieron algunas cantidades de dinero que el padre de Theron retuvo para mejorar la casa, y también algunas copias más de unas revistas que se llamaban Reto y Capacidad, mimeografiadas como Fragile, y poco después revistas más serias que aburrían a Theron y a «Piggy» porque no tenían ilustraciones, y a los pocos años se recibieron copias: de The Atlantic y de The Saturday Review. Algunas veces venían personas a ver al poeta, cargadas con sus propios poemas, pero el padre de Theron las despachaba. De vez en cuando, el señor Brooks enviaba el resumen de una conferencia que había dado sobre poesía -poesía de Theron, naturalmente-, por que el señor Brooks se había designado a sí mismo, su padrino y su agente (así se lo había explicado a Theron), y era muy famoso. Se había marchado incluso de la Breeders Gazette.
Pasaron unos años. Los gemelos se casaron y se fueron a vivir a otro sitio. Empezó a caerse el pelo del pecho de «Piggy» y aparecieron otros pelos transparentes en su crin. Theron sólo lo montaba dos horas al día, y las palabras que ahora acudían a él eran claras, cortantes y puras, y volteaban suavemente sobre su cabeza como las gaviotas sobre el río.
Su madre le traía la comida cada tarde y se llevaba los poemas para enviarlos al señor Brooks. El poema más largo de «Piggy» pagó el funeral del padre de Theron cuando éste murió. Después de ser enterrado, la madre de Theron empezó a dejarse caer por la cabaña, sintiéndose muy sola para volver a la casona vacía. Al principio, él se impacientaba al verla allí porque las palabras resonaban en su mente y quería encontrarse a solas con ellas. Pero una noche en que ella le tocó la mano al traerle su cuenco de comida, la miró y vio unas débiles y temblorosas líneas alrededor de su boca, y notó también que su mano temblaba. Se sintió tan triste que abrió la puerta de par en par y la hizo sentarse en la silla de estilo reina Ana. «Piggy» se balanceó un poco hasta quedar acostado junto a ella y puso la cabeza en su regazo. y permanecieron, callados los dos, como conejos de los pantanos, mientras Theron hacía danzar las palabras a su alrededor.
Theron echó hacia atrás la cabeza, bajó la luz de la lámpara, y pensó en lo feliz que seria si pudiera morirse en aquel momento. Cuando su madre se levantó para marcharse, él vio que algo brillaba en sus mejillas. Tenía los ojos llenos de lágrimas.
-Hijo, ha sido maravilloso. -E inclinando la cabeza, salió antes de que Theron pudiera decir nada. El caballo se incorporó, como si quisiera seguirla a la casa grande y volver a poner la cabeza en su regazo. Al día siguiente, su hijo la condujo a la silla reina Ana sin decir palabra y después de aquello la madre pasó todas las veladas con él y con «Piggy», escuchando los poemas en el recogido interior de la cabaña.
Una noche, después de que ella. se hubo marchado, «Piggy» empujó suavemente a su dueño y éste vio, asombrado, cómo luchaba por ponerse en pie, abriendo sus patas delanteras para que su estómago descansara .en la piedra. Luego le cogió suavemente la manga con sus dientes y meneó la cabeza, hasta que Theron montó con cuidado, ya que «Piggy» se cansaba mucho aquellos días.
Y entonces le inspiró la más hermosa poesía que produjera hasta entonces.
Cuando el poeta la envió al señor Brooks, éste dijo que aquello era la culminación -la perla- del último periodo de Theron.

Declinaba el sol,
irremediablemente,
porque yo no podía detener a la Muerte.
Grandes vías de silencio conducían a lo distante...
Aferré en mi mano mis poderes,
lejos de la piedad y la compasión,
mi vida cerrada por dos veces ante su conclusión,
yo no pedí otra cosa.
Protegida en esas cámaras de alabastro,
una araña tejía en la noche.

Cuando la señora Pinckney lo oyó a la tarde siguiente, rompió a llorar.
Pasaron los días, uno semejante al otro, hasta que una noche su madre golpeó en la puerta, temblorosa y con los ojos brillantes. Theron se sentó en silencio, sin empezar con sus poemas, porque sabia que ella tenia algo que decirle. Inclinó la frente y pretendió acariciar la escasa crin de «Piggy», y entonces se dio cuenta de que su hijo no empezaba, de que estaba esperando que le contase lo que la preocupaba.
-El señor Gummery preguntó por ti -dijo.
Theron se rascó la cabeza.
-Estabas en el cuarto grado el año que dejaste la escuela. -Sus manos se agitaron en la crin del animal.
Theron revolvió algunos papeles, preguntándose qué le diría a continuación.
-Theron -dijo levantándose tan bruscamente que la cabeza de «Piggy» cayó de su regazo golpeándose contra el suelo-. Dice que la iglesia celebrará el mes que viene su ciento veinte aniversario. Quiere que le escribas una obra.
Las manos de Theron se quedaron inmóviles.
Mamá, no sé si podré. «Piggy» se cansa cada vez más –su voz sonaba como la de un viejo-. Y yo también. ¿No podría servirse de una obra ya escrita?
Los ojos de la madre mostraron una expresión herida.
-Nunca te he pedido nada. Tu tatarabuelo asistió a esa iglesia. –Y tocándole el brazo, suavemente, añadió-: ¡Hijo...!
El joven miró a «Piggy», cuya piel se había vuelto casi transparente bajo el escaso pelo. Sus ojos, bajo las pestañas blancas, expresaban amor. Empezó a balancearse hacia atrás y hacia delante, sosteniéndose primero sobre un costado y luego sobre el estómago, hasta que consiguió meter debajo sus delgadas patas y empezó a incorporarse. Cuando estaba a punto de conseguirlo cayó a tierra, clavándose algunos fragmentos de madera en sus delicadas rodillas. Theron corrió hacia él, pero de nuevo empezó a luchar hasta que tuvo las patas metidas debajo. Luego se levantó con un gesto imponente y puso el hocico en el hombro de la señora Pinckney. Theron le lanzó una mirada trágica y luego se volvió a su madre.
-Es mejor que te vayas ahora, mamá. «Piggy» y yo debemos trabajar.
«Piggy» sostuvo a Theron sobre su lomo toda la noche y todo el día siguiente. Continuaban así cuando, al anochecer, la señora Pinckney golpeó la puerta de la cabaña. Su hijo tenía los ojos inyectados en sangre y los dedos entumecidos de tanto escribir, pero el caballo le sujetaba con los dientes cada vez que intentaba bajarse. Finalmente, Theron garabateó «Fin», demasiado ebrio de palabras para darse cuenta de lo que hacía. Con una galante inclinación de cabeza «Piggy» se dejó caer hacia un lado, liberándose de la roca que lo sostenía y dando con susu huesos en el suelo. Volvió .la vista hacia su amo y éste vio que le brillaban los ojos de satisfacción.
-Mamá -dijo Theron- la obra.
Ella volvió la cabeza porque no podía soportar la vista del rígido y grueso cuerpo de «Piggy» y del dolor que asomaba a sus ojos.
Después de la representación en la iglesia. la señora Pinckney envió una copia de la obra A. B. (de Abraham) al señor Brooks. Poco después. éste le enviaba un montón de dinero y le decía que su hijo iba a ganar ciertamente el Premio de los Poetas. El dinero llegaba demasiado tarde. «Piggy» había empezado a declinar.
Theron llamó a un especialista del corazón. de Charleston (no quería. a un veterinario, lo mismo qué no había querido a los perreros, años atrás). pero no había nada que se pudiera. hacer. El se encerró en la cabaña y no dejó entrar ni siquiera a su madre. Ella se sentaba en los peldaños, escuchando la respiración fatigosa del animal.
El premio llegó un día después de que «Piggy» fuera enterrado, entre la suave hierba, a un extremo del prado y sobre su tumba se puso una señal hecha de madera.
Cinco hombres con traje y sombrero negros y una mujer con cuello y puños de encaje y un gorro de terciopelo se detuvieron ante la casa de los Pinckney.
Estuvieron charlando quedamente bajo los árboles hasta que la Señora Pinckney abrió la puerta. Pero apenas reconoció al señor Brooks. por lo envejecido y elegante que estaba. Pareció no comprender hasta que, sin decir palabra, la mujer le mostró una pequeña caja de cuero, en cuyo interior, forrado de satén, podía verse la medalla con el nombre de Theron.
-Oh -dijo la señora Pinckney-. Quieren ver a mi hijo.
Fueron tras ella, dando la vuelta a la casa y pasando ante ruinosas estatuas de jardín y un reloj de sol inútil desde hacía cien años, dándose codazos y hablando en voz baja, al distinguir por entre las altas y estrechas ventanas, vitrinas destartaladas y antiguos espejos de la época de la Confederación. Sacaron tranquilamente los pies de los sarmientos y arbustos, en los que se enredaban una y otra vez y, en fila, reverentes y austeros bajo la brillante luz del sol, siguieron a la madre de Theron a través del ondulante prado. Entraron en el estrecho y casi desaparecido sendero y se detuvieron, incómodos, ante la puerta de la cabaña. Su madre le llamó. Hubo un ruido dentro y Theron asomó su blanca cabeza.
Se detuvo en el umbral de la puerta, con la camisa azul de trabajo arremangada sobre sus enjutos codos, y miró a los hombres con sus elegantes trajes negros.
Entonces, como un saludo indeciso, sonrió al señor Brooks, el cual inclinó la cabeza casi tímidamente. La ceremonia comenzó.
El jefe de la delegación hizo un discurso. Theron le oyó decir algo sobre «el premio más codiciado en poesía», y él comentó: «”Piggy” estará contento.» Pero el hombre del traje negro le miró extrañado y siguió adelante con su discurso.. Theron escuchó respetuosamente hasta que hubo terminado, haciéndose a un lado porque la dama del gorro de terciopelo atisbaba en el interior de la cabaña. Volvió la cabeza y vio, donde siempre había estado, la silla de estilo reina Ana, y el lugar de «Piggy» estaba barrido y limpio. Susurró: «Ahí es donde "Piggy" solía dormir», pero ella simuló no haber oído nada.
-...Complacidos de otorgarle este premio -concluyó el orador, levantando la medalla para que Theron pudiera ver dónde habían grabado su nombre.
--No fui yo -balbuceó Theron, y todos bajaron la cabeza y comentaron lo modesto que era-. No fui yo, fue «Piggy» -dijo Theron otra vez, y le pusieron en las manos la caja de cuero-. Fue «Piggy» -dijo otra vez.
Ellos bajaron la cabeza en un momento de profundo respeto y luego, como si fueran monjas, dieron la vuelta y, en fila india, volvieron a cruzar el prado.
-Fue «Piggy» -dijo Theron, mirando la brillante medalla en sus manos.
Se sentó en el escalón de la puerta y estuvo dándole vueltas a la caja, mirando los reflejos del sol sobre el oro, hasta que los ojos se le llenaron de lágrimas y no pudo ver más. Después entró, se peinó y se puso una camisa limpia. Una vez que se marchó la delegación, fue lentamente al extremo del prado y puso el estuche de cuero sobre la tumba de «Piggy».


Escaneado y editado por: urijenny@yahoo.com.ar

domingo, 25 de junio de 2017

Cuando sientes ganas de decir las cosas...

Cuando sientes ganas de decir las cosas aunque no estén estructuradas cómo un ensayo pero te permiten deshacerte de ti misma es que puedes poner todo en una línea sin respirar.

¿Por qué me decían que pusiera todo como si fuese la presentación de un político mexicano y no con mi propia voz?¿por qué los escritores, los opinólogos viejos y la academia teme al lenguaje?¿no sabe que escribir y leer es lo mismo? Pero muchos se han contaminado de separar y trazar bardas entre lo que es un acto pensado y un espacio hablado, cómo si uno se divorciase del otro, pues entre lo dicho y lo expresado y lo captado hay espacios que saltan. Por eso es que los poetas, poetas, poetaspoetas están abandonados, la sonoridad y el eco de poetaspoetaspoetas resuena desde el 2013 en mi cabeza cuando Alberto Paz leyó en un callejón de Tijuana después de que otra chava sacase sangre rosa falsa diciendo algo sobre las maldades del país. Poetaspoetaspoetas pero nadie se detiene a poetizar, echarse putizas en poetiza porque la poetisa solo quiere ser poeta ¿o cómo fregados era?

Nadie gusta de cómo pienso, me lo dijeron a lo largo de cinco años en universidad, y aunque hiciera treinta post diarios (que se hicieron semanales y mensuales) en realidad reverbera en mi cabeza ese decir.

No decir nada, interrumpida, atrapada

viernes, 16 de junio de 2017

Estoy hasta la madre

Estoy hasta la madre de no encontrarme a mi misma, o de hacerlo pero tener que justificar mis extraños momentos en que debo de deshacerlo, donde debo justificar a alguien que se ahoga con tan poco en una poza, y yo debo de almizclarlo con un desagüero de imperfectos

Caminando por el puente me dijeron que lo mío era desprecio por mi familia, cuando anduve en la bicicleta queriendo comunicarme conmigo misma en vez de mi familia

Cuando sientes que no perteneces al mundo porque viejos te dijeron que no haces nada, la pregunta es  ¿qué puedes hacer sí no te dejaron más por construir? Quizá puedas pensar, o tal vez no hacerlo y sólo quedarte encerrado en tu interior tramando una forma de salvarlos a todos de manera simbólica.

Nos han tildado millenials, alguienes que somos indecisos, una matraca de sistemas, quienes nos apegamos a la rockola, la nostalgia y la nada, sin la esperanza del futuro, así los suicidas pueden hacerse tres o seis.

Pero entonces estamos ávidos de doritos, cheetos, cómida orgánica, condones en la nariz como Steve O o la pinche mars que sólo es un producto de tiempos privados, donde nadie le debe importancia a nadie pero redes sociales deben de mascar y discutir estas discordias de quienes se hacen fuera de los totales.

Pero cuando trato de ewscribir como hace tiempo sólo me quedo atrapada en mis recuerdos y viene la autocensura de lo que pienso porque lo que siento y pienso no es un pensamiento de remordimiento sino de recuerdo de viento y de tiempo de lo que entretengo en el desconcierto de lo que recuerdo con los sentimientos consentimientos esperando a estallar

Pero nadie piensa que la universalidad quizá está en que podemos hacer más, quizá algo como lo que es esto...

https://www.facebook.com/ilovethisdance/videos/1514057988633766/

sábado, 13 de mayo de 2017

Identificarte con la posmodernidad

Y odiarla es una contradicción. Puedes haber leído todo Nietzsche, Platón, Pitágoras y Confucio (aunque sean contrastantes) y el decir que odias la posmodernidad porque no la entiendes es tan contrastante que inevitablemente te hace posmoderno ¿no te das cuenta que de eso se trata todo? Te quejas de que las voces plurales están teniendo expresiones y de que importan más los sentimientos que la razón, pero defiendes el sistema que creó todo eso al afirmar que ante una piel más blanca hay más orden, o ante un sistema positivista que pudo aplastar a otros es que se puede gobernar. Crees en reyes y monarquías y piensas que las revoluciones sólo se dieron porque sí. Tú que eres el que parece odiar las causas y consecuencias, pero no verificas que así ha sido a lo largo de la humanidad.

Tienes miedo de que todo lo anterior desaparezca, pero no te has puesto a buscar y cuidar el corazón de la historia, la empatía que permite unificar. Cuando no se escucha con señales tranquilas porque no comprendes que exista la inconformidad es que hay la guerra, pues es el último recurso, no se puede defender a quien crea en un sólo color o en un ideal, cuando el ser humano es mucho más. Tú que te sientes con la calma pero no se molesta en ver nada.

Ese que está presente en esta posmodernidad donde todo vale, de un Zizek enojado a un Chomsky calmado.

Pero ahí estás, siendo posmoderno en tu enojo alternativo derechista blanco.

Contigo no voy, no concuerdo, pero no lloraré por ti.

Sólo clamaré por la justicia.

miércoles, 22 de febrero de 2017

¿En qué momento blogger se hizo tan formal que nadie escribe tonterías?

Recuerdo aquellos momentos del 2006 cuando tener un blog significaba una red social, era sucia, rápida, sin correcciones y sin miedo a arriesgarse a escribir una pendejada, pues para eso tus lectores te corregían, hacías cuestionarios sobre cual era el color de tu alma, quien era tú villano interior y un respaldo para cuentos y letras que se te ocurriesen. Y valía madres lo que escribieras, aunque fuese largo, y siempre existía el lector que te decía que era muy largo lo que escribías, por otro lado estaba bien pues te permitía ser concreto a decir: esta es mi pinche opinión, pero gracias por tus aportes.

Me quejo porque algo que me parecía punk, rudo y sin ninguna censura de pronto se hace algo muy arreglado, como el cocainómano que aparenta ser normal, o el exgordo que no quiere admitir su pasado e insulta a muchos, la imperfección que se domina por el quiero ser feliz, y eso está bien pinches bien ¡de verdad! Es bueno que las cosas evolucionen para bien, algo así como la segunda parte de "Trainspotting" o las adaptaciones de películas que salieron desde Marvel (espero ansiosa la película de Logan, y disfruté mucho Dr. Strange)y dejaron de lado purismos, de igual forma es mejor que salgan aquellas cosas que hacen fusiones buenas, algo como el cholo goth o el burlarse de los darks siendo darks como Elvira Darks, así como también hacer covers guapachosos de los ochentas muy bien adaptados.

Nunca tengo un aniversario o algo especial para este blog personal, simplemente fluyo, pero estoy notando que van a ser diez años de algo errático, sin propósito más que el de entretener o informar de cosas diversas, otras de perorar, pero al final es hacer algo que me permita percibir captar el mundo.

Y que chido que el mundo cambie, también lo que escriba y el como lo percibo.

A veces pienso que en vez de escribir con un orden sólo intelectualizo lo que no me permito decir porque ¿y si me equivoco?¿y si no es correcto?¿y si la cago? Pero pensar en esas madres impide más lo que escribo, y también en la escritora se juega o se puede ir cambiando poco a poco la perspectiva, sin dejar de lado la disciplina que surge de la pasión por hacer lo que se me gusta.

Pueden culpar a facebook que ya casi no vengo a escribir acá, porque allá sintetizo mis pendejadas y tengo un aliento más corto, buscando que rían o que se la pasen bien o reflexionen y se entretengan un rato. Me puse de ociosa a tener un canal en youtube, y pues también por ahí pueden checar cosillas que no tienen un orden pero conectan con todo. Así funciona mi cabeza, es una red de ideas aparentemente inconexas pero a todo me gusta buscarle un partón, si nada conecta pues no pasa nada si no se concluye, algo lo junta.

En fin, esto fue otra forma de recuperar el blog, la inestabilidad en mi vida tiene que ver con inestabilidades geográficas ¿mentales? nel, esas las tengo mas o menos medidas (y conste que no tengo psicólogo, eh ¡¿queobo?!).

Lo que sí tengo en claro es que no quiero seguir esa idea del escritor mamón que sufre y gusta de sufrir porque el sufrimiento es su puta forma de monetarizarse ¡ya no imiten a Jesucristo ni a los de Isis con sus putos cielos, pinches culeros gastados!

¿Y qué decía de recuperar el blog y de ser formal y de limpiar y la madre?

Bueno, es personal, cuando quieran ver cosas literarias o preguntar o algo, pues aquí estámos. Sigamos así, total, es cosa de mantener un ritmo.

Nos vemos en el siguiente posteo.

lunes, 20 de junio de 2016

¿Qué puedo hacer por Nochixtlan desde mi computadora?

No sé ni por donde empezar, no soy la cerebral cuando algo me afecta, mis sentimientos intervienen, pero ¿no es precisamente la omisión de sentimientos un resultado de algo tecnócrata e indiferente? Todo mi facebook se ha rodeado de las actualizaciónes, primero un apagón, después noticias sobre quienes estuvieron en hospitales y cómo niegan atenciones. No puedo sentir simpatía por los federales, quienes se suponen velan por la seguridad, pero nunca han hecho algo parecido. No puedo tampoco contenerme a un sólo estado de facebook, ni tampoco puedo estar como reportera ¿qué puedo hacer cómo escritora de ciencia ficción? Estoy fuera de la hegemonía al no estar en una beca, pero recibo un sueldo por trabajar como maestra asesora en Prepa Abierta (el plan de veintidós materias). Tengo esta pregunta pues a final de cuentas cuando algo me preocupa me siento mal de no poder ayudar. 

Nunca he estado en Oaxaca, y podría ponerme en la postura cómoda que me da el internet y decir que no existe (cómo los pendejos conspiracionistas que declaran que una lagartija domina el planeta, a veces les creo cuando los gobernantes envían a sus engendros del mal sin sentir la menor simpatía o empatía por las personas, eso no es ni de los homínidos... en fin, no es un argumento, es una idea al aire). A lo que voy es ¿qué puedo hacer por Nochixtlan si no estoy cerca?¿qué puedo hacer por Reynosa si la tengo a tres horas de distancia. Es exactamente lo mismo, y no quiere decir que sea indiferente, es sólo el tener la realidad como barrera, la realidad de quienes sólo ven la televisión abierta (afortunadamente yo llevo como casi cinco años sin verla ¿alguien más?). Con esto no tengo una solución, pero sí una idea: mi madre me dijo que soy egoísta al darme tanta importancia por creer que moriría, o no merecía vivir por estar en Reynosa, por cargar las culpas, saber que el mal vendría al norte, que llegaría en forma de hormigas gigantes que destruirían la ciudad (un sueño profético que tuvo mi tía Linda, la enfermera de la familia, del ISSSTE y la que regañaba y cagoteaba a suicidas y cuidaba a las madres de familia). Madre me dijo que me daba tanta importancia por el miedo a morirme que no disfruté el convivir con una banda importante como La Castañeda, eso que ahora llamamos parálisis, la misma que ocurrió hace seis años con la legitimación a la de a huevo del gobierno PRIísta y Enrique Peña Nieto, quien no debemos olvidar que también años antes había reprimido a muchísima más gente en el Estado de México, quien también no debemos olvidar que antes tenía a un pelón innombrable llamado Carlos Salinas de Gortari que también había dejado a otros como Zedillo, pero perdí algo, los dos miles, con Felipe Calderón y con Vicente Fox, quienes también dejaron todo esto hecho un desmadre, y podríamos irnos más atrás, más atrás y más atrás en la historia, entonces podría entenderlo, y lo voy entendiendo. Nos tienen como sus pendejos, la gente que no sabe de todos estos desmadres desde antes, la minoría que estamos en desacuerdo, y la mayoría que no sabe lo que hace porque no entiende porque no tiene que comer porque no tiene ni una tortilla ni un pan.

En esta casa sobra la comida ¿a alguien más le sobra la comida para ayudar? en países de primer mundo se está reconsiderando no desperdiciar la comida, dejarla en donde se pueda necesitar, medidas anarquistas que realmente solo se trata de fundarlo en una sola sociedad de personas conscientes.

Entonces ¿qué decía de lo anterior? Que al final es demasiado enfoque individual que no se puede ir a lo grupal, pero los maestros van a lo grupal. Si algo les digo a mis alumnos siempre es que la educación es excelente, siempre será necesaria. No es algo inmediato pero México es un país tan contrastante que no puedes hablar de una hegemonía, como quieren hacer creer, si no de muchas. De las cosas que no se dicen en la historia de México es que hubo separaciones, y estas mismas están permeando en uno que otro pendejo del norte, del sur, del este y del oeste que va diciendo "¡Debemos separarnos!¡no hay nada en común con ellos!¡Ellos no comen (inserte su palabra aquí)! Ellos tienen la piel (inserte su color aquí)!¡Ellos no son (inserte su puta etiqueta aquí)!", ante todo esto está la enfermedad de la ignorancia, la separación. Y si hay alguien que quiera seguirlo cegado por el miedo, hágalo, de verdad, verá como eso le trae buenos resultados en la vida (es sarcasmo).

¿Qué puedo hacer por los maestros en Nochixtlan que sólo pedían una evaluación más heterogénea y no basada únicamente en la volencia instituciónal? Nada, realmente, sólo seguir las noticias en internet, ser hija del ruido de la época que me ha tocado. Observar, y narrar, no desde la realidad. Quien me conoce sabe que siempre escribo historias basadas en la fantasía, aquellas que piden una suspensión de la incredulidad, pueden meterme en la clasificación de la evasión, es necesaria para cuando tratamos de analizar la realidad. Admiro a los héroes que pueden narrarla en el momento, los periodistas, cronistas y analistas de la comunicacion (aquellos que no son unos vendidos al sistema, por supuesto, o incluso aquellos que esten dentro del sistema y que aún así se salen del huacal de ello).

¿Cuando hemos tenido un sistema confiable en los últimos cuarenta años? México tiene apenas doscientos y son tantas broncas, tantos problemas, situaciones, puntos de vista, que es difícil ponerlo en uno solo, pero lo que nos queda es admitir la pluralidad y la multiculturalidad. Ver que no todo es Europa y Estados Unidos. México tiene cosas buenas, como las miles de bibliotecas abandonadas, y los miles de planes que incluso se han copiado otros lugares (en serio, una checada al sistema cultural los hará entender) ¿Nochixtlan?¿Maestros? ¿Qué puedo hacer? A algunos en facebook dije que se podía registrar, de otros... bueno, sólo me queda hacer esta pinche entrada en blogger sacada con capturas de facebook que permite dar un panorama







La cuestión es que uno no puede dejarse llevar por el miedo, pero tampoco por la pasión, los muertos siguen saliendo, pero al menos en esta era de redes sociales, alguien debe enseñar como no caer en la confusión ¡y actuar! Le temen a las humanidades porque son las que se hacen preguntas, estas no tienen nada de malo, pero a muchos les molestan las preguntas porque son las que dejan posibilidades y cierres.

Pero para eso existe la ciencia ficción, el blog personal, un análisis breve. Nadie intelectualiza sobre el proceso creativo, pero que otro tenga oportunidad de ver lo que dice otro, y se exprese y quede ya es algo que pudiera ayudar a despertar lo que se quiera preguntar.

No, no puedo hacer mucho, pero escribir una entrada en blog para preguntar y para registrar, eso sí lo puedo hacer*

*visitar Nochixtlan en un futuro no escrito e incierto, sé que hacen un excelente chocolate y un pan muy sabroso, no sin antes olvidar Michoacán y seguir visitando Reynosa, y seguir poniendo las guías de cómo sobrevivir a este México desde lo creativo.