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domingo, 9 de febrero de 2020

Texto breves de la vida de ama de casa

¿En qué momento fui como Gloria Anzaldúas y me pregunté sobre como escribir hasta en las labores del hogar que siempre son ignoradas en la narrativa de la gente en general? ¿Piensan que las casas no tienen conflictos o cosas por moverse? Una casa sin vida se convierte en presa de los hongos, las pinturas descarapeladas y el olvido en forma de erosión, pero una casa viva...

Una casa viva tiene plantas que respiran y se secan y vuelven a sacar su oxígeno, agua que fluye en la escasez del fin del mundo, si es que no pasan a ser tierra, basura orgánica e inorgánica, o a veces no...

Ayer estuve lave y lave y lave a mano, porque mi necedad me lo permitía, y el viernes también, dejé salir frustraciones e iras constantes, y también mi forma de abrazarme y decir que quiero todo bien, quiero sábanas limpias, con ello después de ver mucho "Ugly Americans" desde un portal pirata, fue que dormí como santa, ni cuenta me dí que estaba cansada, no fue obligación, lo que pasa es que tenemos una lavadora pero es muy chiquita, entonces lavé las sudaderas en esa lavadora, y luego ese mismo día lavé mi ropa interior a mano, porque ya no cabía tanta ropa, y luego dije a mi morro que nos hacían falta sábanas limpias, le dije que yo lavaba a mano (¿En qué momento me casé?) y pues ayer entre eso y los platos sucios, ya, no quise hacer nada.

Me está dando flojera querer llevar las cobijas que quedan  porque mañana serían otras cobijas, me veía con la cara roja por el sol, me puse cremas para aminorar la comezón, bueno, eso, duermo, espero a que baje el sol y voy, la ventaja de la lavandería es que sería lavarla y tenderla, aprovechando que no hay lluvia.

Sale, entonces ese es el plan, dormir y llevar a lavar, y tomar agua, porque tengo sed, hice una sopa muy salada, porque lo olvidaba, también cociné, quizá el colaborar en la semana como siempre le hacemos logrará hacer cosas. Veremos si puedo recuperar este ritmo de escribir para algo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Post #19 de 30 post diarios de desintoxicación universitaria

De cómo nuestra héroa se la pasó dudando si usaba la bicicleta, fue a dos eventos culturales y recobró la esperanza

Pues nada, todo el día estuve en un letargo que no pude explicar. Por momentos creí que ya iba tarde al evento de Gerardo Sifuentes, porque pensaba que era a las cinco de la tarde, hasta que vi que no era así. Total, lavé platos (con todo y gusano, mosca y cucaracha que salió de fregadero), porque también el día se puso necio porque mientras estaba encerrada en casa todo el día estuvo nublado, acá con una nubesota que amenazaba con caer gacho, pero nomas amenazó. Y así estuvo, pero de pronto en mi feis me encontré con que Pueblo Bicicletero lanzó un reto (ya saben, algo así como el Ice Bucket Challenge, pero en transporte), y ella es Lety, y les habla así...



Entonces después de ver ese vídeo todo el transporte de hoy fue en bicicleta, si ya saben cómo soy ¿pa' que me invitan? Pero he de aclarar que ahora voy sola, porque o soy un peligro para el colectivo, o soy una amargueta que no soporta espacios donde unos exigen, otros quieren pasear y otros logran las cosas con paciencia (neto, pido disculpas tardadas por esto)

Fue la presentación de Gerardo Sifuentes Marin, y ustedes se preguntarán ¿y este quien es? Pues resulta que un escritor de ciencia ficción que ahora se encarga de pasarles los artículos de la revista Muy Interesante (coordinador editorial, pues), habló de la importancia de la difusión científica, y quitó los mitos en torno a lo pseudocientífico, aclaró que cómo en todo, hay que divulgar la lectura, porque ahora hay mucho problema para leer, y por supuesto que dejó en claro la importancia y el compromiso de un escritor, un periodista y un divulgador científico, además de que le gustó aclarar las ventajas de las nuevas plataformas, y el saber que son un medio imparcial, que no está en contra de nadie. El vídeo de esta conferencia se subirá en algún lado, estoy segura.

De ahí me lancé a escuchar a Lucía Yepez, aunque llegué tarde pude escuchar una telenovela que podría ver, inteligente, femenina. Cayó mal que muchos extrañaran poemas eróticos, y mucho más que quisiesen hacerse los intelectuales diciendo que la palabra tiene que seducir y debe de hacer que la persona piense y cuantipayasada más. Por otro lado este es el antecedente para encontrarse en la cercanía del evento Miradas Paralelas, así que nuevamente viene el chichis pagüer, la vagina dentata, o el nada más mostrar que las escritoras tienen mucho más que aportar a la literatura de lo que los hombres ya han hecho, pero entiendan, machitos, solo es otra visión que les saldría bien escucharla, neto, busquen su lado femenino, eso no los hará ni jotos ni putos, e incluso si los hiciera gays ¿cual es la bronca? ¡Disfruten, 'ingao!

Creo que el gran problema de la literatura en México es que se toma demasiado en serio, tan así que ni siquiera puede haber burla o mofa, y si esto no existe, entonces ¿de que diablos sirve la literatura? es obvio que su objetivo no es hacer reír, pero el mundo es tan serio y tan gacho que decirlo con una corbata y un tono mameluco no lo salvará de eso, entonces ¿porque no hacerlo más llevadero? Digo, el Robin Williams se esforzó pa' eso y se mató ¿no es eso suficiente? En fin, por lo mismo no me puedo tomar en serio,

Hablando de seriedades, tampoco me puedo tomar en serio que Miley Cirrosa se pase la bandera por el arco del triunfo, esa bandera no me representa, lo hace más la Vicky de Guadalupe (naaaaaaah). En serio que me es indiferente, pero bueno, que se rasguen las vestiduras, como si creyera que un niño héroe se aventó envuelto en ella (aunque es una historia románticamente bonita, pero sí les gusta leer pueden ver la verdadera historia en la página del Bicentenario).


Esta foto fue tomada en las afueras del Café Brasil, en calle Zaragoza, centro de Monterrey
En fin, tocan días de mucha actividad, y el reto de no usar coche es hasta el 22 de septiembre, pero la neta yo siempre he vivido en ese reto porque ni coche tengo :P aún así no quito la intención político social, así que este es el día 1 del reto, pero le agrego a que esta es la entrada 19 de 30


En serio ¿creen que escribo pa' mi solita? no sean ojeis, comenten, tiren tomatazos, o díganme que ya no escriba (que de todos modos lo haré) ¡algo! Bueno, si no leen, ni pedo, es el riesgo de escribir por escribir sin que se enteren de la retroalimentación de este diario :3

Bueno, ya, nos vemos al siguiente post

lunes, 15 de marzo de 2010

Un post en negro

¿O qué?¿no han notado que el fondo del blog es negro y no blanco? ¡Cuack! La verdad tenía mucho sin actualizar porque he andado entretenida en otras redes como twitter y facebook, aquellas en donde es fácil perder el tiempo y enterarse de muchas cosas. Además de ese factor, también fue que me agarró una depresión por la muerte de mi perro, y sí, me vale madres los que digan que soy una exagerada, pero es que un perro debe morir de viejo y no atropellado cuando apenas tiene tres meses, el imbécil del carro no se detuvo. Estoy hablando que esto sucedió hace más de un mes, y además de eso, la pasé mal las siguientes semanas por madrecitas como la escuela y las balaceras que sucedieron en Reynosa, y también el hecho de no querer hablar sobre ellas fue negarme a algo que en realidad pasaba, y ojo que no niego que sucedan, ciertamente a muchas personas les parecerá una psicosis generada por los medios electrónicos, o esa es la versión que quieren vender, pero al contrario, son las personas que buscan los medios electrónicos para enterarse, y ahí viene a valer madres todo. Y todavía el jueves a una amiga la asaltaron cuando apenas iba a llegar a la universidad, esto desde el camión 218, que se supone es uno de los más seguros. Ese mismo jueves en la noche mi bicicleta ya no estaba en el lugar donde la había dejado amarrada, y eso ya me hizo convencerme de que el país está podridísimo (uy, si, la novedad, verdad, disculpen mi pinche esperanza en el mexicano, de verdad discúlpenme, ahora chingaré al que se me ponga de cerca si eso los pone felices, cabrones). Luego por esta misma depresión que me siguió terminé llorando a las tres con diesiseis minutos, apenas puse el noticiario de Paola Rojas en donde describían como acribillaban a una familia que estaban en pleno velorio, no supe en donde ni supe cuando, tan solo me puse a berrear como vaca en matadero mientras me dejaba llevar por la espiral de sentimentalismo mezclado con coraje y con desesperación. Y luego en la noche llegaron mis padres y vieron el mugrero que había en mi casa, y el clásico regaño de mi madre por decirme que no me aprecio, que no tengo autoestima, el qué dirán las personas que vieran mis calzones tirados en el piso, que aquello era ofensivo, que aquello me venía valiendo madres por lo mal que me sentía, y por decirle lo mal que me sentía ella decía que estaba haciendo un teatrito que no valía la pena, pero era mi puto teatrito ¿a ella que le importaba? Y ya para en la noche vi que mis pantalones estaban teñidos de negro, chinga tu madrinola, putísima menstruación monstruosa que me convierte en la monstruosa también, y más monstruosa por el mentado día de las mujeres, por las que muchas seguimos luchando para hacer una existencia soportable.

Y pues de ahí me la pasé dormida los días que siguieron, solo me levanté a comer y a defecagar y mear, con eso me la pasé tranquila. Y pensé en visitar a un psicólogo para que me dijera como es que puedo lidiar con tanta pinche presión, con tanta maldad o tanta negrura, pues cierto es en que pensé mucho en suicidarme, y también me vale madres que me digan los cristianos que eso es un pecado, y los morales que aquello es una actitud derrotista, así como también me anda valiendo un pito el que me digan que estoy mal por pensarlo ¡chingada madre, que son pensamientos nada más! Supongo que el día en que de verdad lo quiera hacer no diré ni madres, nada más quiero agregar que en esos días me recuerdo a mi misma esta rola de La Cuca





Bueno, y después de tres meses he actualizado, ya les cumplí a quienes tenía que cumplirles, las buenas noticias son que dentro de poco iré subiendo cuentos a la página literaria de Laura E. Cáceres así que esten pendientes.

He querido regresar a hacer Alice, pero todavía me aguanto pues no he conseguido ni escanner ni tableta, una de dos se debe dejar, pero mientras, sigan disfrutando en la revista Decir Revés algunos articulos, y por supuesto, mis queridos Gorrones, en la vida real sigo estando ocupada, y eso son buenas noticias, porque quiere decir que puedo seguir viva un rato más sin andar con esas chingaderas de quererme morir.

Y eso es todo lo que tengo que decir.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Mi protesta para las medidas tomadas con la SOGEM

Esta es noticia de última enterada. Ayer mi papá me dejó la revista semanal de El Proceso en un articulo que habla sobre medidas que tomaron en la SOGEM. Uno de mis profesores, Bernardo Ruiz, mencionaba en su blog situaciones sobre las que se podrían intuir muchas cosas, y es que desde la muerte de Victor Hugo Rascón Banda parece ser que todo se volvió un caos; en primera instancia recibí un correo cadena que me mandó un amigo de varios dimes y diretes que omitiré aquí para no dañar a ninguno de los involucrados, pero si daban un mensaje claro en la que tal vez era probable que cerraran la escuela. De igual forma en el blog de Bernardo Ruiz cuestionaba la sensibilidad de la nueva presidenta de consejo. Regresando a esta nota que vi en El proceso de este mes, me di cuenta de que, al parecer, esta nueva consejera directiva Lorena Salazar Manchain se pasó por el arco del triunfo los estatutos de la SOGEM y corrió sin más a dos profesores que fueron valiosos en mi enseñanza literaria, que son Teodoro Villegas y Maria Elena Aura, y los recuerdo con gratitud pues ellos fueron los entrevistadores que me iniciaron en este camino de resistencia. Y por otra parte han sido suspendidos guionistas como Alejandro Licona, tengo entendido que también han renunciado Bernardo Ruiz y Juan Ramon Obón por las mismas medidas que se tomaron. Vuelvo a lo mismo de los dimes y diretes, y en cuanto a situación personal, yo todavía les debo un semestre a la escuela, por lo que no he conseguido el diplomado que me declare oficialmente especialista en escritura, o la verdad no sé ni que grado me vaya a dejar eso. Estos días estaba pensando ir a registrar todo lo que tengo escrito con la SOGEM pues he cometido la estúpidez de no hacerlo, se supone que debe ser una institución que te ayuda y te protege en cuanto al derecho de autor, pero si la figura de Ramón Obón se ha esfumado de ahí, y él era una guía importante en cuanto a eso, pues la verdad ya no me convence tanto ir, y mucho menos ahora que todo parece irse a una privatización metafórica de ideas, esto quiere decir que Televisa, como buen monopolio, se colaría para chupar la médula de la institución. Si esto es lo que hay que esperar pues mejor me abstengo de pagarles mi último semestre, ya que si con esas acciones demuestran dar una mala imagen a los demás de lambiscones, facilones y rascapulgas, pues mejor me voy en el camino del free lance y me voy directo a registrar en la SEP.

Sinceramente lamento esta medida pues, volviendo a lo mismo, es una escuela que en su momento me dejó mucho y me encaminó a seguir terqueando, quizá no gane nada, quizá no sea reconocida pues he omitido llevarlos a editorial por una cobardía directa por la burrocracia del registro que implican viajes al centro de la República Mexicana. He tenido un miedo absurdo e injustificable, y con esto se asienta, sin embargo quiero seguir escribiendo. Está claro que me gustaría sentir mis libros en papel, y no importa si se reparten, pero si esa posibilidad no es accesible, mejor lo expreso desde aquí mismo donde también está la posibilidad del Creative Commons y la autoedición, tal y como lo hacía en mis años mozos. Todo va cambiando, no sé si para bien o para mal. Hay monstruos comiendo a pequeños creadores, y en la carrera por la superviviencia por medio del lenguaje escrito, ya estamos en pequeños niveles de guerrilla, y prefiero continuar así para ir mejorando. Esta es mi pocisión y mi decisión.

Aquí el link del articulo informativo de la revista Proceso

domingo, 17 de mayo de 2009

Muere Mario Benedetti

Gracias al blog del adrianzón, conocido como Agenda Ladrido me acabo de enterar de este acontecimiento.

Ciertamente no se puede decir mucho pues las palabras se verán vacías, sin embargo dejó un legado poético y narrativo enorme. Fue uno de tantos escritores que luchó por no morir, se exilió y regresó triunfal para seguir adelante. Mario Benetetti no hace más que desaparecer fisicamente de esta realidad para llegar a otra que desconocemos todos. No muere pues nos queda todo el legado literario.

Descansa en paz, Mario Benedetti



1945 - 2009

http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Benedetti

"Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda."

viernes, 3 de abril de 2009

Káiser

Fue un sobreviviente, héroe callejero, compañero de infancia.
Pelaje blanco, ojos de sol, mancha café en su lomo.
Aguantó hermanos desahuciados,
comía de las latas, o la basura cuando estaba la escasez.
Evadió la visita al canal, tumba de animales olvidados.
Soportó golpes, desprecios, años, la ceguera de un ojo.
Sobrevivió peleas, camiones, viajes, ríos,
primaria, Ciudad Victoria, Reynosa, secundaria.
Murió acechado por un pastor alemán, fue arrollado en la persecución…
siempre quise matar al hijo de perra y a su engreído amo.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Me encantan las bibliotecas pero me cagan los bibliotecarios

Quiero asumir que al menos uno de nosotros ha pisado una biblioteca alguna vez en su vida. A aquellos que gustan de esta experiencia saben lo que hacen en estos templos del saber, sirven para leer, meditar, conocer, explicarse las cosas, y hasta para curarse la cruda como lo ha mencionado Bukowski.

Pero pese a esto tenemos al monstruo de la laguna, a la piedra en el zapato… a la molestia andante guardiana de este conocimiento: el bibliotecario o la bibliotecaria que con su mirada nos observa inquisidor, vigilante de no hacer ruido alguno. No he conocido a un solo bibliotecario que sea sociable o haga sociable el acto de la lectura.

Bien es cierto que la lectura es individual y cada quien va a hacer un viaje interior, ya sea al adentrarse en las mitocondrias de una célula, al enfrentar al krakken en una odisea o a vestirse con turbantes y capa de terciopelo y enfrentar ballenas del tamaño de islas, sin embargo es esta misma experiencia la que se puede platicar entre los amigos, podría empezar con una plática como “oye, güey, mira que me leí un libro bien chingón, acá con batallas bien gore en donde se mueren todos al final, toda una masacre” y la persona en cuestión bien podría hablar de una obra de Shakespeare o el guión de cine hecho libro de La masacre de Texas, de este tipo de libros se pueden encontrar, por este aspecto, la biblioteca es una compañera inolvidable.

Digamos que los dos amigos en cuestión van a la biblioteca y están leyendo al mismo tiempo el libro, saben que van a gritar y a decir alguna expresión entre signos de admiración que diga “¡No mames!¡Atravesado con una lanza y con las tripas de fuera!¡la sangre le chorreaba, jaaaaaa!” y es entonces cuando se acerca el imbécil de quien les hablé anteriormente, el bibliotecario al cual nunca escucharás hablar y solo se dedicará a decir “shhhhhh” cuando te expreses de tal forma.
Sé que tampoco voy a llevarme una grabadora y hacer baile y faramalla en la biblioteca, sino perderían su solemnidad y el lugar silencioso que son, pero el hecho es que cuando vamos y leemos algo por gusto a la biblioteca, el bibliotecario es el primero en desanimarnos, ya sea porque solo se limita a callarnos, o porque no soporta que varias personas que expresan animosamente la opinión de los libros que leen y por lo tanto siente que le están invadiendo su espacio privado.

Fuera de una excepción en Reynosa que siempre estaba dispuesta a ayudar y hasta recomendaba libros con una sonrisa, la mayoría de los bibliotecarios que me han tocado la primera vez que entro a una biblioteca me comen con la mirada. Siempre parece que amenazan por cada persona nueva y con esto creen que hay que comportarse de una forma grosera e indiferente.

Yo soy de las que se anima cuando veo que alguien lee algún libro que le recomendé por primera vez y de ahí se arranca para leer otro y así continua. De pequeña me ha dado esto y siempre he disfrutado cada libro que leo. Lo único que no disfruto son a los bibliotecarios que se acercan a callarme cada que me gana la risa cuando leo un libro que se preste para ello, o cada que hago una expresión por algo que me impresiona dentro del contenido matando así la parte humana del libro.