El blog desmadroso, reseñoso y notifuricufragilísticoespialidoso, con lo literario, poético, sangrón, fufurufo, serio y elevado de Laura E. Cáceres
viernes, 16 de septiembre de 2011
Mi lado norteño, mi lado chilango, mi lado mexicano
Nací en el D.F., me trajeron poquito después del terremoto del '85 a Tamaulipas, específicamente a Reynosa, donde me registraron en el acta de nacimiento. Viví toda mi infancia en Cd. Victoria, capital del estado, y me la pasé ahí hasta los 9 o 10 años. Luego viví mi adolescencia en Reynosa, y hasta los 18 me largué a vivir en el D.F. casi dos años, de ahí hubo un año que me la pasé de allá para acá (hubo como mes y medio que estuve en Guadalajara), y otro año que me quedé en Reynosa para acabar la prepa, después de eso volví al D.F. para tratar suerte en la UNAM, cosa que no logré, pero estuve año y medio por mi cuenta, y de ese año y medio, dependí de mi misma casi unos 6 u 8 meses. Después de ahí me arranqué a Monterranch, en Nuevo León, y ya casi llevo cuatro años en ese ranchote. Ahorita estoy de vacaciones en Reynosa y pues por eso muchos de mis amigos me preguntan que de donde soy, y realmente soy de donde esté, claro, sin clavarme tanto, así tengo que especificar en qué años o en que momentos me encontraba en tal lugar, y es fácil perderse entre tanta vuelta.
Con esto también debo aclarar que en la infancia en Cd. Victoria pasé por muchos cambios de casa, y lo mismo en Reynosa, puedo especular de todas las razones que nos obligaron a cambiarnos estaba la crisis del '94, los cambios políticos, las indecisiones y el trabajo de mi papá (que es ingeniero civil). Respecto a mis padres, pues es la misma historia: madre tamaulipeca con parentela que ya había llegado a Texas, Estados Unidos; padre chilango nacido en Rio Blanco, Veracruz, y sus padres, mis abuelos paternos, uno de Puebla y otro de Oaxaca (lugar que me falta visitar). Así que es quizá que estos orígenes tan contrastantes son la razón de que me lleve bien con el país y no quiera imponer nada ni decir nada de nadie, pues cada quién es diferente y especial.
Si hay algo que esto me ha ayudado es en entender que el país tiene muchas caras y que todas son buenas, así me llegué a romper los dientes con chocolate de Nochistlán que mi abuelo nos traía, disfruté de las luciérnagas en las montañas de Zapotitlán de Mendez, supe que el café era una fruta roja con la cual salía un grano muy bueno, y con esto también supe comer grillos... perdón, chapulines salados; llegué a probar los keikitos texanos y la soda lone star y pasar a McAllen a pulguear o a ranchear y recoger zanahorias de campos recién arados, además de ver cómo mataban cabritos para bodas muy rancheras, con banda sinaloense y toda la cosa, además de visitar las tumbas de mis ancestros en el panteón municipal de Cd. Victoria.
Y haciendo una reflexión de todo esto, también me tocó estar en escuelas contrastantes, una colonial como la Guadalupe Victoria, otra más moderna como la Timotea Castañeda y otra más actual como el CBtis 7, y lugares apretujados como la Hector Espinoza.
Mi encuentro con Nuevo León tiene poco, cómo ya lo he mencionado, apenas tres años. Y no sé, quizá sean mis orígenes, quizá sea mi forma de percibirlo, o quizá sea que la globalización hace más recelosas y xenpofobas a las personas, pero es aquí donde he sentido esa cerrazón que mencioné en la entrada anterior. Pero, vuelvo a insistir, no nos adentremos en el encabronamiento, sino en lo que he aprendido. Quizá he tenido el privilegio que otros no tienen de viajar y de conocer, y en la propia UANL también me he encontrado con gente que pasa por lo mismo, pero son sus primeros viajes: han salido de Durango, San Luis Potosí, Coahuila y Chihuahua que a estas alturas ¿vale la pena cerrarse a decir y señalar las diferencias? ¡Si estamos en un solo país!¡Tan basto y tan amplio! Ya bien lo dije, mi zona es el noreste, pero también he andado por el D.F. y en el Estado de México, he vagabundeado por Ixtapaluca (gracias a mi novio) por Ecatepec, por Cuautitlán Izcalli y por Tlalnepantla, y aunque sean parte de una gran megalopolis, en su pensamiento hay muchas cosas que los diferencian de los del D.F. y aún así no dejan de ser personas que quieren lo mismo: un mejor lugar para sus hijos, tranquilidad, paz. Así a grandes rasgos ya sabemos que lo que hace falta es educación y gusto por saber y explorar, entender el punto de vista del otro y tomar lo bueno de ese punto de vista, eso es lo que nos hace seres humanos, no el pelearnos entre todos y dividirnos a través de armas e intereses monetarios ¿o que tampoco se dan cuenta que si no hay apoyo mutuo no se puede hacer nada? Les conviene, de veras xD.
Ahora, como un agregado diré que aunque mi timidez no me ha permitido tratar mucho con ellos, he llegado a convivir con alemanes, con canadienses, con africanos y españoles, y el trato con ellos sigue siendo el mismo, con gran apertura, intercambio y deseos de conocernos entre nosotros. Así que sin grandes rasgos ¿por qué no nos estrechamos las manos, nos damos un abrazo y decimos "why can't we be friends?"
Porque si le zafan, pues entonces serán como esta rolita,
Y como ven, al zafarse, vamos todos en la bolita, así que hay que ayudar a que la bolita no nos lleve a un lugar en el que seguiremos si continuamos como vamos, que es la chingada, pero bueno, ya que estamos ahí no la hagamos enojar más y hagamos algo constructivo y menos destructivo, en mi caso será hacer la tarea después de terminar esta entrada en su blog de confianza, se ven, se divierten, eviten el mal copeo, enséñenles a sus hijos a investigar y sobretodo no se claven en lo malo porque lo atraen más, mejor hagan lo bueno para que esto les llegue, sobres morros =D
miércoles, 4 de agosto de 2010
"¿Y a tí te tocaban balazos cuando eras niña?"
Justo el domingo, un día después de mis vacaciones en el D.F. les estaba pagando con dibujos un mandado que me hicieron (barrieron el píso de mi cuarto y parte de la cocina) y me dijeron que hacía dos días por la colonia habían escuchado balazos durante la noche, y que les dijeron que no salieran a jugar y se quedaran encerradas viendo la tele (la buena niñera sin cable, hija bastarda de televisateveazteca) y fue cuando me hicieron esa pregunta.
Ahora sí que no supe y todavía no sé como responderles. Ciertamente me era más fácil salir a jugar al parque, podía llegar hasta las once de la noche a mi casa porque conocía a mis vecinitas en la misma cuadra (ya fuera en Ciudad Victoria o Reynosa) y si acaso el único miedo que existía en ese entonces era que te fuesen a robar y que no hablaras con extraños (aún recuerdo el “mucho ojo, tú vales mucho y mereces respeto” dicho por la Chilindrina y Chabelo) pero ¿balazos? Ni en mis sueños, si acaso parecían un recuerdo compartido por mis abuelos paternos y mi abuela materna, las balas eran ficticias, esas solo las usaba Rambo o rasguñaban a Bruce Willis, o sabías que una había matado a Sam (un Patrick Swayze muy guapetón) en “Ghost: la sombra del amor” ¿balaceras?¿balazos en la vida real? Pues no que yo recuerde, pero entonces pensé “¿que tanto te había platicado tu padre cuando niña?¿él estuvo en la facu de ingeniería y le había tocado el movimiento del '68? ¡pero si yo ni nacía! Y aún así hubo muchos desaparecidos y muertos, todo por un ejército represor... ¿no es casi lo mismo?” mi primera respuesta fue decirles que no, que no me tocaban así. Recuerdo una Ciudad Victoria donde podía decir que estaba orgullosa de que fuese una Ciudada Amable (todavía lo estoy, pero el narco dice todo lo contrario). Y además mucho se ha sabido de mi odio constante a Reynosa, donde si bien te va, términas en una maquiladora o de sicario, eso sin agregar las ventajas culturales de tener una visa laser que te permita escapar un poco a McAllen, al otro encierro que es el del aire acondicionado y los centros comerciales, los tan famosos mall.
Balazos, pues sinceramente no me tocaron, ni quiero que me toquen. A todo el mundo le digo que yo sigo vírgen de los oídos, hace un par de años empezaron estas cosas llamadas balaceras en Reynosa, aunque siempre ha habido una tradición enfermiza y retrógrada de soltar balazos en Año Nuevo ¡Ahí sí que me han tocado! Pero estoy adentro pues no quiero ser el blanco una bala perdida ¿que diferencia hay entre eso y lo que ocurre en Reynosa? Que lo tenemos que sufrir.
Leí un chiste en twitter que decía:
-¿Cómo logras dormir con las balaceras?
-Pues duermo como un bebé.
-¿Cómo?
-Levantándome a cada rato y todo cagado.
Ciertamente somos Irak en la frontera mexicana, tan es así que conocí a Romi, una chava alemana que huyó de Monterrey cuando tuvo oportunidad, y ya ni se digan las alertas y lo que mucho se calla. Una vez más, ayer 3 de agosto hubo balacera, twitter informó todo, se subieron fotografías y nadie de forma oficial hizo o dijo nada, mismo discurso “daño colateral” “es necesario” “para que la droga no llegue a tus hijos te los estamos matando” “¿Cómo se grita en Juarez? Uno, dos, tres, al suelo”
¿Por qué Reynosa no habla más alto?¿miedo a morir? Da lo mismo, periodistas han desaparecido, han muerto familias, y ahora los rumores dicen que ya reclutan a chavos de 15 o 16 años ¿y todo para qué? Falta de educación, de oportunidades ¿cuando se romperá el dique? ¿estamos preparados para eso?
Sí, quizá de niña no me tocaron los balazos, quizá si tuve acceso a una inocencia verdadera y noventera, quizá no asumí los movimientos armados zapatistas, quizá olvidé que una vez disparé una pistola y se me taparon los oídos, quizá sigo en la negación, o sólo quiera sobrevivir.
¿Balazos y niños? Tal vez queramos estar más atentos a las próximas generaciones si tenemos algún chance de sobrevivir.
lunes, 15 de marzo de 2010
Un post en negro
¿O qué?¿no han notado que el fondo del blog es negro y no blanco? ¡Cuack! La verdad tenía mucho sin actualizar porque he andado entretenida en otras redes como twitter y facebook, aquellas en donde es fácil perder el tiempo y enterarse de muchas cosas. Además de ese factor, también fue que me agarró una depresión por la muerte de mi perro, y sí, me vale madres los que digan que soy una exagerada, pero es que un perro debe morir de viejo y no atropellado cuando apenas tiene tres meses, el imbécil del carro no se detuvo. Estoy hablando que esto sucedió hace más de un mes, y además de eso, la pasé mal las siguientes semanas por madrecitas como la escuela y las balaceras que sucedieron en Reynosa, y también el hecho de no querer hablar sobre ellas fue negarme a algo que en realidad pasaba, y ojo que no niego que sucedan, ciertamente a muchas personas les parecerá una psicosis generada por los medios electrónicos, o esa es la versión que quieren vender, pero al contrario, son las personas que buscan los medios electrónicos para enterarse, y ahí viene a valer madres todo. Y todavía el jueves a una amiga la asaltaron cuando apenas iba a llegar a la universidad, esto desde el camión 218, que se supone es uno de los más seguros. Ese mismo jueves en la noche mi bicicleta ya no estaba en el lugar donde la había dejado amarrada, y eso ya me hizo convencerme de que el país está podridísimo (uy, si, la novedad, verdad, disculpen mi pinche esperanza en el mexicano, de verdad discúlpenme, ahora chingaré al que se me ponga de cerca si eso los pone felices, cabrones). Luego por esta misma depresión que me siguió terminé llorando a las tres con diesiseis minutos, apenas puse el noticiario de Paola Rojas en donde describían como acribillaban a una familia que estaban en pleno velorio, no supe en donde ni supe cuando, tan solo me puse a berrear como vaca en matadero mientras me dejaba llevar por la espiral de sentimentalismo mezclado con coraje y con desesperación. Y luego en la noche llegaron mis padres y vieron el mugrero que había en mi casa, y el clásico regaño de mi madre por decirme que no me aprecio, que no tengo autoestima, el qué dirán las personas que vieran mis calzones tirados en el piso, que aquello era ofensivo, que aquello me venía valiendo madres por lo mal que me sentía, y por decirle lo mal que me sentía ella decía que estaba haciendo un teatrito que no valía la pena, pero era mi puto teatrito ¿a ella que le importaba? Y ya para en la noche vi que mis pantalones estaban teñidos de negro, chinga tu madrinola, putísima menstruación monstruosa que me convierte en la monstruosa también, y más monstruosa por el mentado día de las mujeres, por las que muchas seguimos luchando para hacer una existencia soportable.
Y pues de ahí me la pasé dormida los días que siguieron, solo me levanté a comer y a defecagar y mear, con eso me la pasé tranquila. Y pensé en visitar a un psicólogo para que me dijera como es que puedo lidiar con tanta pinche presión, con tanta maldad o tanta negrura, pues cierto es en que pensé mucho en suicidarme, y también me vale madres que me digan los cristianos que eso es un pecado, y los morales que aquello es una actitud derrotista, así como también me anda valiendo un pito el que me digan que estoy mal por pensarlo ¡chingada madre, que son pensamientos nada más! Supongo que el día en que de verdad lo quiera hacer no diré ni madres, nada más quiero agregar que en esos días me recuerdo a mi misma esta rola de La Cuca
Bueno, y después de tres meses he actualizado, ya les cumplí a quienes tenía que cumplirles, las buenas noticias son que dentro de poco iré subiendo cuentos a la página literaria de Laura E. Cáceres así que esten pendientes.
He querido regresar a hacer Alice, pero todavía me aguanto pues no he conseguido ni escanner ni tableta, una de dos se debe dejar, pero mientras, sigan disfrutando en la revista Decir Revés algunos articulos, y por supuesto, mis queridos Gorrones, en la vida real sigo estando ocupada, y eso son buenas noticias, porque quiere decir que puedo seguir viva un rato más sin andar con esas chingaderas de quererme morir.
Y eso es todo lo que tengo que decir.
jueves, 16 de abril de 2009
Viva Tamaulipas, áltiva y heroica...
Tamaulipas implementa cerco epidemiológico contra varicela y tosferina
No me sorprende tanto, la experiencia que me ha dado vivir en dos diferentes lugares de Tamaulipas me ha mostrado que calles sin pavimentar, falta de drenaje y malos gobiernos es suficiente para que se den muchas enfermedades, mi hermano tuvo varicela como a los 26 años y yo la tuve unas semanas después, era el año 2005 o 2006, ni me acuerdo bien; también han habido casos de lepra en lugares que estan cerca de la laguna de mierda que tenemos cerca, estoy hablando de Reynosa, pero claro, se resuelven poco a poco. Acá pues hablan de Nuevo Laredo y Río Bravo ¿y Reynosa? Creo que es inmune a los huracanes y a las enfermedades. Pero aaaahhhhh ¿hay miedo al fierro? ¡Claro que no!¡pregúntenle al Valentín Elizalde! Y la siguiente noticia demuestra el fé(rre)o que tenemos en esa ciudad, y más que nada gracias a que el ejército metió la cucharota donde no debía
Soldados asesinan a civil en Tamaulipas
¿Sólo a ese?¿Y que ha pasado con las familias que confundieron con narcos? Ah, sí, creo que hacen mención a un tipo que confundieron con un ¿delincuente? ¡Jah! Entonces ¿cómo está eso de que "elementos de la Policía Federal lo secuestraron, torturaron y quemaron con ácido"? Y me digo en forma visceral "Nadie puede ser tan estúpido como para hacerle tanto daño a un hombre antes de preguntar quien es ¡nadie!" ¿Y nadie es estúpido? Me vuelvo a preguntar ¿no por esa misma estupidez que asesinaron a ese civil? Y no quisiera hacer un recuento de todos los que van en este año, no me refiero a los narcos si no a civiles ¿para que la droga no llegue a los hijos? ¿y las balas? ¿que pasa con las balas? ¿Alguien pensó en las balas y en la sangre?
Y luego recuerdo que ¡estoy a punto de ser tía de una niña que va a nacer entre esta semana y otras tres! Si este pedo estalla o pasa algo diferente espero que sea muy lejos de aquí.
Ahora, debo seguir trabajando, fue suficiente estrés esas dos noticias y ni siquiera me pude distraer bien.
domingo, 11 de enero de 2009
Una anécdota bicicletera
Aprovechando el frío que hizo ayer y las ganas que tenía de hacer un chow fan aproveché y agarré la bicicleta de mi padre, quien ahora, igualmente después de muchos años, al fin se la compró, le quité la cadena con permiso suyo y me fui hasta Soriana en la bicla. Había escuchado que una bicicleta es una extensión de tu personalidad y que debe de ajustarse a tí, algo así como las varitas en el universo de Harry Potter, o las espadas laser en el universo de Star Wars. Yo no creía esto, para mí solo había de dos sopas, o bicicletas para hombre o bicicletas para mujer, y recordando que en mis años mozos manejaba los dos me dije "Noooo, ps no hay bronca, soy bien chicha, puedo hacerlo". Le avisé a mí abuelita que salía. Y así me fui tranquila, a duras penas recorrí el camino, la primera bronca que tuve fue que no cabía en el asiento, era demasiado alto, apenas alcanzaba los pedales, y manejé con trabajos hasta la maquiladora que está frente a Soriana Periférico de por acá. Llegué y batallé tanto para bajarme como para ponerle la cadena, todo por una leve diferencia de costumbres y del tamaño de cuerpo.
Fui a Soriana, compré lo que debía: germen de soya, salsa de soya, camarones, el arroz ya lo tenía en casa listo para hacer. Decidí botanear con unas papas de crema y cebolla, salsa chamoy y una Peñafiel natural de a litro pues se trataba del fin de semana, pagué con tarjeta de débito y tenía pura morralla por si compraba alguna chuchería de paso. Todo fue perfecto, hasta me alcanzó el presupuesto de cien pesos que tenía acomodado. Caminé hasta la maquiladora para ir por la bicicleta y, oh santa mierda, no llevaba la puta mochila para todo lo que cargaba, que tal vez era poco pero era espacioso. Entonces me dije “mejor pongo la bolsa de plástico en el manubrio y la acomodo de tal modo que pueda cargarlo. Me acomodé y apareció una pésima distracción.
-¿A cuánto los cigarros sueltos?
-A tres
-Deme dos
Pagué por ellos, encendí uno, el otro me lo puse en la oreja. Hablé con el vendedor del clima y del frío que hacía, platicas casuales. Apenas iba a subirme a la bici cuando la bolsa se rompió, la Peñafiel rebotó en el suelo “¡chinguesuma!” pensé, los trabajadores que iban saliendo se me quedaron viendo raro, aunque ya estoy acostumbrada a eso. Acomodé la Peñafiel en lo que quedaba de la bolsa, anduve batallando media cuadra cuando me encontré con los taxistas de sitio.
-¿Quiere taxi?¿quiere taxi? Mire, le llevamos la bici, le hacemos descuento-Dijo uno
-Bueeeeno, estoy batallando, y es que sé que debía traer mochila para el mandado, pero se me pasó-Le conté
-¿A dónde la llevo?
-Por el puente, es el único que está adentro del parque industrial
-Bueno, súbase
-¿Cuánto me cobra?
-Veinte pesos, señito
Saqué mi morralla, conté, un peso, dos pesos, cinco pesos, otros cinco
-Hijóle, nomás tengo trece… no, sabe qué, mejor me voy caminando
Y apenas pude caminar dos metros cuando los taxistas estaban riéndose a carcajada limpia.
-¿Sabe qué? Me estorba el cigarro, mejor me espero
Y en mis adentros pensaba “Maldito vicio” pero cuando fumo es por mes, y ya cumplía mes y medio, por lo mismo siempre compro sueltos mis cigarros. Me puse a fumar el cigarro pacientemente hasta que terminé. Caminé otra cuadra batallando con la bici, el cigarro de la oreja se me caía, entonces lo que quedaba de la bolsa cedió. “Maldita sea” volví a pensar. Agarré los camarones, la salsa de soya, la salsa chamoy, las acomodé en los bolsillos de mi sudadera y en los de mi pantalón. Las papas y el refresco los cargaba aparte. No fue hasta que caminé cuatro cuadras hasta que por fin llegué a la calle que tiene acceso a la colonia Campestre II, ahí no había tanta gente ni trailers con los que me pudiera arriesgar, así que me acomodé en la bici y pude andar, muy despacito, pero ya pedaleando y caminando, y luego pedaleando, me sentí como niña tratando de aprender a andar en bici. Así logré llegar al puentecito, de ahí a la casa.
Cuando llegué ya había anochecido y mi abuelita me preguntó que por qué me había tardado tanto, que ya se estaba apurando. Le conté lo anterior omitiendo el detalle de los cigarros. Se sintió más tranquila ya que me vio. Lo que esperaba que fuese comida se convirtió en mi cena, chow fan con camarones y pollo. Al menos tanto esfuerzo valió la pena, para la próxima debo recordar que cuando hay que ir por mandado, mejor una mochila para no volver a batallar.
martes, 6 de enero de 2009
Dia de Reyes tránquilo y sin novedades
Si acaso hay una cosa que me gusta de Reynosa, y eso son sus atardeceres
Algunas personas del D.F. y de Monterrey me han dicho que el cielo de Reynosa parece como si en cualquier momento se fuera a caer de lo cerca que está, yo les digo que no teman, es algo normal por aquí. Supongo que como está la referencia de las montañas es fácil asumir que el cielo es alto, pero como acá todo es plano, entonces el cielo tiende a bajar, al menos desde nuestra perspectiva.
Fue un día lento, dormiré esperando un día mejor mañana
viernes, 2 de enero de 2009
Bueno día, buen año
Hoy, dos de enero, me la seguí en vacaciones, pero como la computadora y el DDTV me absorbía demasíado. Arrancamos bien, no con dinero, pero ¿el dinero cuando ha sido suficiente? ¿Crisis? ¿Tragedia?¿narco? ¡¡Me la pelan!!¡¡me la pe-lan!! ¿saben por qué? Porque eso es el resultado de un miedo impuesto por la misma Telerisa o TV Apesta, y eres afortunado si de pura casualidad tienes cable por que sino ya te chingaste, pero aún así nos queda el hecho de que podemos ver que es lo que dice el periódico, y aún así dicen lo mismo "¡¡DESTRUCCIÓN, GUERRA, MUERTE, SANGRE, ROAR, REPENT SINNERS!!" Y es aquí cuando saco una conclusión: me pondré a dieta... sí, a dieta de medios de comunicación. Es bueno que estemos enterados, pero no que estemos paranoico paranoiqueados. Diríase Susanita de Mafalda "El mundo queda tan lejos" y me pueden llamar cínica, pero a veces es bueno tener algo de salud mental. Ya después si se viene una revolución o algo, entonces vendrá el tener condición física.
En fin, salí a la Soriana de por acá cerca en Reynosa, compré unos tres anillos, si a algún imbécil se le ocurriese asaltarme se los daría sin dudar, valen lo mismo que su ego: nada. Caminando por las maquiladoras me convenzo más de que las personas que se atreven a llamarse hombres, y en realidad son cuasimonstruos, siguen siendo unos patanazos en Reynosa, no importa, estoy acostumbrada, por algo emigré de aquí hace tiempo ¿que opciones da esta cochina ciudad? No obstante, el ver a más gente andando en bicicleta hace que tenga esperanza en la humanidad. Después del paseo fui a un OXXO, compré palomitas y Chips acompañadas de una coca zero, la pura nutrición ¡me cae!. No importa lo que venga más adelante, me siento bien porque al menos salí a que me diera el aire, y por todo lo demás, estoy lista a seguir rompiendo madres. Mientras seguiré vagando por ahí
miércoles, 9 de julio de 2008
Reality show de quince años, y en Reynosa
Y debo admitirlo, a mí si me realizaron quinceañera, pero fue contra mi voluntad, se trató de un artilugio psicológico en que mi padre dijo "Vamos a hacer quinceañera, con o sin tí" y la psicología inversa les resultó de maravilla. En ese tiempo aquella celebración fue una indiferencia para mí, digamos que yo solo fui el maniquí para un pretexto de fiesta. Y ciertamente lo recuerdo como algo surreal: la plasta de maquillaje que por única vez me quitó todas las pecas que la mayoría de las mujeres conocen como imperfecciones, el viaje a Guadalajara patrocinado por una tía para ir a comprar el vestido más económico, la persecución a unos ladrones porque unos primos de Cd. Victoria que no conocía se metieron en asuntos de policía y afortunadamente nadie se enteró de esto, una prima que fingia borrachera para estar de hierodula con ese otro primo, el brindis, el arreglo, algo digno de Jodorowsky o Buñuel. Y claro, ni mencionar todo lo que sucedió una semana antes y una semana después. De lo único que no me quejo es que mi vals fue una rola de Apocalyptica, entre todo tal vez esto es lo único que puedo rescatar.
Me vino todo esto a la cabeza cuando vi esa noticia. Realmente no estoy muy enterada, pero es obvio que esas quinceañeras no estan ahí por obligación, simplemente aprovecharon la oportunidad de un reality y sus quince minutos de fama. Lo poco que he leído en internet está en Metronoticias que fue la única busqueda que sacó google y lo que me llama la atención es que es patrocinado por la SEDESOL, esa misma que supuestamente iba a ayudar a madres solteras con estancias y aportarles 800 pesos mensuales para alimentación y beneficio, y como dirían en mi rancho "¡cuéntenme las muelas!". Por lo que he sabido, nunca han llegado esas aportaciones gubernamentales. No he tenido el placer de ver esto en la televisión, solo sé que de doscientas jovencitas que se inscribieron, quince van a ser las finalistas y una valiente recibirá un premio. Imagino que habrá una vorágine de valses chafas y de vestidos caros (al menos informan que les serán regalados). Como editora de videos, he visto muchas marcianadas, y sé que no importa que pasen en el reality show, lo he vivido y lo he visto, no hay mucha diferencia en el formato de todas las que he hecho, y cada que llega un nuevo video reconozco el sentimiento de familiares que pagan por esa edición y quieren algo único y original, no me queda más que quedarme callada y reir por dentro.
Ahora resulta que muchas niñas van a hacer su presentación en sociedad para sentirse felices con sus familiares y sonreir con sus tiaras y sus santos arreglos caros "y ahora despierta la mujer que en mi dormía y poco a poco se muere la niña..." dice la canción. Y también citando algo más realista de Hugo Zarzapian, un amigo escritor de Mexicalpan de las Tunas, me dijo una vez: "¿qué puedo decir? Más carne pa' los perros ¡pero respeten!".
domingo, 20 de marzo de 2005
Pero es en cambio que en Reynosa me siento así
Sigo siendo la misma mierdita, pero acá en cuento mágico logro convertirne en oro... o cualquier otra estúpidez.
Ya nada mas puedo decir.