03 abril 2009

Káiser

Fue un sobreviviente, héroe callejero, compañero de infancia.
Pelaje blanco, ojos de sol, mancha café en su lomo.
Aguantó hermanos desahuciados,
comía de las latas, o la basura cuando estaba la escasez.
Evadió la visita al canal, tumba de animales olvidados.
Soportó golpes, desprecios, años, la ceguera de un ojo.
Sobrevivió peleas, camiones, viajes, ríos,
primaria, Ciudad Victoria, Reynosa, secundaria.
Murió acechado por un pastor alemán, fue arrollado en la persecución…
siempre quise matar al hijo de perra y a su engreído amo.

1 comentario:

Ciudadana Herzeleid dijo...

Ese fue, a grandes rasgos, mi perro de la infancia, sigo extrañándolo